Las víctimas del descarrilamiento de Adamuz exigen la dimisión de Óscar Puente y del presidente de Adif
La Asociación de Víctimas del Descarrilamiento de Adamuz (AVDA) ha solicitado la dimisión del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, así como del presidente de Adif, Luis Pedro Marco, tras el grave accidente ferroviario ocurrido en Adamuz (Córdoba) el pasado 18 de enero. La organización denuncia una gestión deficiente de la seguridad ferroviaria y reclama mayor agilidad en la tramitación de las indemnizaciones a los afectados.
El carril roto permaneció 22 horas sin ser detectado
Durante su intervención ante la Comisión de Investigación sobre el estado de la red ferroviaria celebrada en el Senado, el presidente de AVDA, Mario Samper, ha destacado que existen pruebas contundentes de que el carril que provocó el descarrilamiento estuvo roto durante 22 horas sin que fuera detectado por los sistemas de seguridad ni revisado por personal responsable.
Según Samper, «hasta 25 trenes circularon por encima del tramo dañado, como si de una ruleta rusa se tratase», y al menos tres de ellos presentaron indicios claros de que la vía estaba en mal estado. A pesar de ello, «nadie lo revisó ni lo detectó», lo que, en palabras de Samper, evidencia un grave fallo en los protocolos de mantenimiento y supervisión.
Responsabilidades políticas y gestión de Adif
Mario Samper ha recordado que el presidente de Adif fue el único alto cargo que pidió disculpas a los afectados, aunque declaró que no presentaría su dimisión hasta que hubiera una resolución judicial. Sin embargo, la AVDA considera que «no es necesario esperar a una resolución», ya que la responsabilidad de la infraestructura corresponde directamente a la dirección de Adif, especialmente tras un accidente que dejó 46 víctimas mortales.
Respecto a las declaraciones del ministro Óscar Puente, Samper manifestó su sorpresa ante la respuesta recibida: «Él afirmó que no había sido quien soldó el raíl». No obstante, la asociación subraya que el ministro es quien nombra a los máximos responsables y, por tanto, comparte responsabilidad en la gestión de la seguridad ferroviaria.
Críticas al sistema de seguridad ferroviaria
En respuesta a quienes defienden la seguridad del sistema ferroviario español, Samper ha asegurado que «el tren en España no es seguro». Como ejemplo, mencionó la red ferroviaria japonesa, donde en cinco décadas de alta velocidad no se ha registrado ningún accidente mortal, y señaló que ese debería ser el estándar a seguir en España.
Indemnizaciones y atención a las víctimas
En cuanto a las indemnizaciones, el presidente de AVDA ha elevado la cifra de víctimas a 352, considerando también el impacto psicológico sufrido por los pasajeros que sobrevivieron. Samper ha recalcado que muchas de las personas afectadas eran trabajadores autónomos o principales sostenes económicos de sus familias, lo que ha agravado las consecuencias sociales y económicas del accidente.
La asociación reclama que la gestión de las indemnizaciones no quede atrapada en trámites burocráticos y exige soluciones rápidas y eficientes para los afectados. Además, Samper lamentó que, a diferencia de lo prometido tras el accidente de Angrois en 2013, no se haya habilitado una oficina de atención a las víctimas, medida que consideran fundamental para el acompañamiento y apoyo a los damnificados.
- El accidente de Adamuz dejó 46 fallecidos y 352 afectados.
- El carril dañado estuvo sin ser detectado durante casi un día entero.
- Las víctimas exigen mayor responsabilidad política y una respuesta institucional más eficaz.
- Reclaman una gestión ágil de las indemnizaciones y una atención adecuada a los afectados.
Nota:
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