Miles marchan en Madrid por la paz y la República

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La Marcha Republicana recorre Madrid para exigir la paz y rechazar la guerra

Miles de personas se han manifestado este sábado en Madrid en la III Marcha Republicana, una protesta que este año ha adoptado el lema «República para la paz». La movilización, que arrancó en la emblemática Puerta del Sol, ha puesto en el centro de su discurso la defensa del pacifismo y la exigencia de alternativas al modelo monárquico, en un contexto internacional marcado por los conflictos armados.

Un recorrido simbólico por la capital

La elección de la Puerta del Sol como punto de partida no es casual. Las plataformas organizadoras han reivindicado este espacio como un símbolo histórico tanto para el republicanismo español como para los movimientos sociales recientes, como el 15M.

La marcha ha realizado una parada significativa frente al Ministerio de Asuntos Exteriores, donde los manifestantes han demandado a Israel el cese de la violencia en Palestina, exigiendo «el fin del genocidio sobre Palestina». El recorrido ha continuado por la calle de Atocha hasta concluir en la plaza situada frente al Museo Reina Sofía.

Bicicletada y consignas por la paz

Como novedad, la edición de este año ha contado con una bicicletada encabezando la manifestación, iniciativa impulsada por la plataforma Ciclorrefugio. Decenas de personas han participado en esta original convocatoria que ha sumado visibilidad a las reivindicaciones republicanas.

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La consigna central de la protesta ha sido «una república para la paz», en contraposición a lo que consideran una monarquía asociada a la guerra. El mensaje ha sido respaldado por representantes políticos de partidos como Podemos y Sumar, quienes días antes mostraron públicamente su apoyo a la marcha desde el Congreso.

Reivindicaciones políticas y sociales

  • Exigencia de la «salida inmediata» de España de la OTAN.
  • Reclamación de una república que garantice la convivencia, cooperación y amistad entre los pueblos.
  • Denuncia de las guerras imperialistas y su impacto en la clase trabajadora.

El comunicado oficial de la marcha ha insistido en la importancia de romper con estructuras heredadas y apostar por un sistema republicano que priorice la paz. Javier Sánchez Serna, portavoz de Podemos en el Congreso, recordó que la Constitución de la Segunda República ya renunciaba expresamente al uso de la guerra como herramienta de política exterior.

Francisco Sierra, diputado de Izquierda Unida (Sumar), subrayó la necesidad de «una ruptura democrática» y de abrir procesos participativos que involucren a la ciudadanía. Gerardo Pisarello, coportavoz de los Comuns y miembro de la Mesa del Congreso, defendió la importancia de una república laica para garantizar la paz y llamó a la movilización social como motor de cambio.

«Necesitamos salir a la calle para mostrar que tenemos que ir mucho más allá de lo que se está consiguiendo en las instituciones y eso solo puede ser producto de una conquista ciudadana», afirmó Pisarello, evocando la historia de las dos repúblicas anteriores en España.

Contexto internacional y actualidad republicana

La Marcha Republicana ha puesto de manifiesto la vigencia del debate sobre el modelo de Estado, especialmente en un momento en que los conflictos armados y las tensiones internacionales afectan a la sociedad global. Tanto organizadores como representantes políticos han coincidido en subrayar la relevancia de la cuestión republicana y su conexión con la defensa de los derechos civiles y la paz.

La manifestación concluyó con un llamado a la unidad y la movilización, apostando por una tercera república que, según los asistentes, debe construirse desde la participación activa de la ciudadanía y la defensa de los valores democráticos y pacifistas.

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