García Ortiz denuncia condena sin pruebas y «maltrato» durante el juicio por parte del entorno de Ayuso
El ex fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, ha roto su silencio en su primera entrevista tras su condena judicial, concedida al programa ‘Lo de Évole’ de La Sexta. Durante la conversación, García Ortiz ha afirmado que la sentencia del Tribunal Supremo fue «dura» y sorprendente, ya que estaba convencido de que sería absuelto por falta de pruebas.
Acusaciones de trato injusto durante el proceso
García Ortiz ha declarado sentirse «maltratado» y «señalado» durante el juicio, especialmente por Alberto González Amador —pareja de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso— y por el jefe de Gabinete de la presidenta, Miguel Ángel Rodríguez (MAR). Según el ex fiscal general, González Amador intervino directamente en el juicio en varias ocasiones, mencionándole con vehemencia y haciéndole sentir personalmente señalado. «Fueron dos momentos difíciles en el juicio», ha subrayado, refiriéndose también a la actitud de Rodríguez.
Desacuerdo con la sentencia y la falta de pruebas
En la entrevista, García Ortiz insistió en que no existía ninguna conducta punible de su parte ni carga probatoria en su contra. Reiteró que no fue responsable de la filtración de correos electrónicos entre la defensa de González Amador y un fiscal, relacionados con el presunto delito atribuido a la pareja de Ayuso.
El ex fiscal general fue condenado en noviembre a dos años de inhabilitación, al pago de una multa de 7.200 euros y a indemnizar con 10.000 euros a Alberto González Amador por un delito de revelación de secretos.
Impacto personal y familiar
García Ortiz ha confesado el impacto emocional que la sentencia y el proceso han tenido sobre él y su familia. Especialmente doloroso, según ha relatado, ha sido ver cómo sus hijos, de 22 y 25 años, han tenido que enfrentarse a titulares y noticias negativas sobre su padre, describiendo la situación como una especie de «muerte civil».
El ex fiscal general también ha reconocido sentir incomodidad al transitar por la calle, donde en ocasiones ha sido objeto de insultos y descalificaciones desde sectores de la ultraderecha. Ha lamentado que exista la percepción de que se le puede «insultar y llamar sinvergüenza o corrupto».
Momentos críticos en la investigación
Uno de los episodios más difíciles para García Ortiz fue la posibilidad de que se recuperaran mensajes borrados de su teléfono móvil el mismo día de su imputación, temiendo que información «ultrasensible» pudiera difundirse públicamente. «Fue un momento absolutamente intimidante», ha confesado.
También ha recordado como «un shock inimaginable» el registro de su despacho por parte de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, aunque ha destacado la profesionalidad con la que actuaron los agentes.
Recursos al Tribunal Constitucional
Tras la sentencia, García Ortiz presentó un recurso ante el Tribunal Constitucional solicitando la anulación de la condena. Defiende que su actuación respondió a una «finalidad institucional legítima» para desmentir informaciones confusas y tergiversadas. El Ministerio Público también ha recurrido la sentencia, considerando que se vulneraron derechos fundamentales del ex fiscal general, como la presunción de inocencia, el derecho a un proceso con garantías y el derecho a la defensa.
Reflexión sobre el futuro
En cuanto a su futuro personal y profesional, García Ortiz ha manifestado que atraviesa un periodo de reflexión junto a su familia, y que por el momento no planea tomar decisiones importantes: «Tenemos que digerir todo esto que ha pasado, ver cuál es nuestro futuro personal y profesional, estar tranquilos una temporada y no me planteo nada más que pasar ese periodo en un entorno amable y agradable», ha señalado.
Nota:
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