Universidades israelíes y avance colonial: la alianza académica en el proyecto de “limpieza étnica” en Palestina
Desde la fundación de la Universidad Hebrea de Jerusalén en 1918, el sistema universitario israelí ha estado estrechamente vinculado al proyecto colonial y a la consolidación del Estado de Israel. Según investigaciones recientes, como las de la antropóloga Maya Wind, las instituciones académicas han jugado un papel clave en la eliminación de la presencia palestina, no solo desde el plano ideológico, sino también a través del desarrollo tecnológico y militar.
El papel de la academia en la colonización
La creación de universidades israelíes no es un fenómeno aislado. Tal como explica Maya Wind, este patrón se repite en otros contextos coloniales, como en Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica y Estados Unidos, donde las instituciones educativas fueron levantadas sobre tierras indígenas despojadas a los pueblos originarios. En el caso de Israel, muchas universidades, como la Universidad de Ariel, están ubicadas en territorios que la ONU reconoce como palestinos.
Wind sostiene que las universidades israelíes fueron diseñadas como “puestos de avanzada” para facilitar el proyecto de eliminación de Palestina, basándose en la premisa de que “los indígenas [palestinos] tienen que morir para que los colonos [israelíes] puedan vivir”. Así, la educación superior se convierte en una herramienta central en la estructuración y justificación del colonialismo.
Construcción de un relato histórico y arqueológico
Uno de los instrumentos más potentes para legitimar la colonización es la producción de una narrativa esencialista que vincula la historia y la identidad del territorio exclusivamente con el pueblo judío. Wind y otros especialistas señalan cómo la arqueología israelí ha sido utilizada para invisibilizar la presencia árabe, palestina, cristiana y musulmana, reclamando la propiedad de todo el patrimonio histórico de la región.
- El control de los sitios arqueológicos permite a Israel justificar la anexión de territorios, como en el caso del yacimiento de Susya, en Hebrón.
- La expropiación de instituciones como el antiguo Museo Arqueológico de Palestina, convertido en el Museo Rockefeller, contraviene la normativa internacional de protección del patrimonio cultural.
Innovación tecnológica al servicio del poder militar
El vínculo entre universidades israelíes e industria militar es profundo y estructural. Desde la creación de Hemed, un cuerpo científico militar vinculado a la Universidad Hebrea, hasta el desarrollo de empresas como Rafael, Elbit Systems o Israel Aerospace, la transferencia de conocimiento académico ha facilitado la fabricación de armamento utilizado en los conflictos de la región.
Un caso destacado es el de NSO Group Technologies, responsable del software de espionaje Pegasus, cuyos fundadores proceden de unidades de inteligencia militar alimentadas por los mejores estudiantes de universidades tecnológicas del país. Estas sinergias han convertido a Israel en un referente mundial en tecnología militar “probada en combate”, especialmente durante los recientes ataques sobre la Franja de Gaza.
Represión y discriminación en el ámbito universitario
El acceso y la vida universitaria en Israel están marcados por una fuerte discriminación hacia los estudiantes y profesores palestinos. Según el testimonio de Maya Wind, los controles de seguridad y las restricciones son habituales, y quienes defienden los derechos palestinos pueden enfrentarse a comités disciplinarios, expulsiones y la intervención de fuerzas de seguridad en los campus.
Casos como el de la profesora Nadera Shalhoub-Kevorkian, expulsada de la Universidad Hebrea tras décadas de docencia por su activismo, ilustran la presión ejercida sobre quienes se oponen al apartheid y al genocidio. En las universidades de Gaza, la destrucción total de las infraestructuras educativas tras años de conflicto representa el extremo más dramático de esta represión.
El boicot académico y la reacción internacional
La importancia de las universidades en el sostenimiento del modelo colonial ha impulsado iniciativas como la Campaña Palestina para el Boicot Académico y Cultural de Israel (PACBI), origen del Movimiento BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones). Este movimiento ha ganado fuerza en Europa, logrando, por ejemplo, la cancelación de la última etapa de la Vuelta Ciclista a España de 2025, que contaba con la participación de un equipo israelí.
Uno de los focos de la protesta es la financiación europea a las universidades israelíes a través de programas como Horizon UE, de los que Israel ha sido uno de los principales beneficiados. Sin embargo, entre 2024 y 2025, la financiación europea destinada a estas instituciones cayó un 68%, lo que los analistas interpretan como un efecto directo de las campañas de boicot y presión internacional.
- La exclusión de universidades palestinas y árabes de estos fondos evidencia una política de trato preferencial hacia Israel.
- El Acuerdo de Cooperación UE-Israel, que exige el respeto a los derechos humanos, es señalado como un objetivo a revisar por movimientos sociales y partidos de izquierda europeos.
Conclusión
El sistema universitario israelí, lejos de ser un espacio neutral de conocimiento, está profundamente imbricado en el avance colonial y la “limpieza étnica” de Palestina, tanto por la construcción de un relato histórico excluyente como por el desarrollo de tecnología militar avanzada. La presión internacional y el boicot académico buscan romper esta alianza, evidenciando el papel central que la academia juega en la perpetuación de la ocupación y la represión del pueblo palestino.
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