VERA, Kesher y ACOM: la red que busca frenar el boicot académico a Israel en las universidades europeas
Una investigación internacional revela la existencia de una red organizada, liderada por la Asociación de Rectores de Universidades Israelíes (VERA), el despacho de abogados Kesher y la asociación española ACOM, cuya principal misión es impedir que las universidades europeas rompan lazos académicos y de investigación con instituciones israelíes. El esfuerzo coordinado incluye acciones legales, presión política y campañas de comunicación, en un contexto marcado por el aumento de protestas académicas tras el conflicto en Gaza.
- VERA, Kesher y ACOM: la red que busca frenar el boicot académico a Israel en las universidades europeas
- Presión legal y política para mantener la colaboración académica
- Un frente coordinado contra el boicot académico
- El caso de la Universidad de la Sorbona y la influencia política
- ACOM y la batalla judicial en España
- La postura de la Comisión Europea y el debate ético
- Hacia un nuevo marco en la investigación europea
- Conclusión
Presión legal y política para mantener la colaboración académica
La investigación, desarrollada por los consorcios periodísticos Investigate Europe y Reporters United, ha destapado que VERA, junto con el bufete Kesher y la asociación ACOM, ha desplegado una estrategia multinivel para salvaguardar la presencia de Israel en los proyectos de investigación europeos. En solo dos años, la Asociación de Rectores ha invertido aproximadamente 687.000 euros en trabajos jurídicos destinados a evitar la exclusión de entidades académicas israelíes en iniciativas financiadas por la Unión Europea, en particular el programa Horizonte Europa, dotado con 95.000 millones de euros.
Uno de los casos más emblemáticos es el de la Universidad de Gante (Bélgica), que intentó desvincularse de proyectos con la Universidad de Tel Aviv y el Instituto Weizmann de Ciencias, argumentando motivos de derechos humanos por los vínculos de estas instituciones con el ejército israelí. Ante esta decisión, Kesher remitió una carta a la Comisión Europea defendiendo la legalidad y legitimidad de la cooperación científica con entidades israelíes, subrayando que no existen fundamentos éticos ni jurídicos para su exclusión.
Un frente coordinado contra el boicot académico
La acción legal y política no se limita a los despachos. VERA, órgano que agrupa a los rectores de las principales universidades israelíes, ha asumido un papel proactivo para contrarrestar la tendencia al boicot académico. Según documentos internos revelados por la investigación, la asociación considera que la participación en programas como Horizonte Europa es esencial no solo por el impulso financiero, sino también por la oportunidad que representa para influir en la agenda científica europea.
En una comparecencia ante el Parlamento israelí, VERA explicó que el acceso a estos programas permite a los investigadores israelíes participar en los desarrollos tecnológicos más avanzados en áreas clave como la inteligencia artificial y la ciberseguridad, y advirtió que la exclusión supondría un grave perjuicio para la ciencia israelí.
- VERA ha intervenido, a través de Kesher, en al menos 27 universidades de nueve países europeos.
- Las estrategias incluyen desde el envío de requerimientos legales hasta la colaboración con bufetes locales y presión sobre autoridades nacionales.
- La asociación rastrea la opinión pública y las redes sociales en busca de iniciativas críticas con la colaboración académica con Israel.
El caso de la Universidad de la Sorbona y la influencia política
La presión no solo es jurídica. Según documentos a los que ha accedido Investigate Europe, Kesher destaca su capacidad para movilizar a figuras políticas y diplomáticas de alto nivel, como exministros franceses y el embajador israelí en Francia, con el objetivo de evitar que la Universidad de la Sorbona rompa lazos académicos con Israel. Aunque la universidad parisina y la embajada francesa niegan haber recibido presiones, la moción para suspender la colaboración fue finalmente rechazada.
ACOM y la batalla judicial en España
En España, la organización ACOM (Acción y Comunicación sobre Oriente Medio) ha emprendido acciones legales contra ocho universidades que optaron por suspender sus relaciones con instituciones israelíes. Entre las demandadas se encuentran la Universidad de Granada, la Complutense de Madrid, Málaga, València, Burgos, País Vasco, Oviedo y La Laguna. ACOM alega que estas decisiones son discriminatorias y contrarias a la legislación nacional y europea.
El caso de la Universidad de Granada es especialmente relevante, ya que ha llegado hasta el Tribunal Supremo y podría sentar un precedente para futuras decisiones en el ámbito universitario español. La capacidad de ACOM para litigar y movilizar recursos legales se considera extraordinaria, según fuentes jurídicas consultadas.
La postura de la Comisión Europea y el debate ético
La Comisión Europea ha defendido reiteradamente la participación de entidades israelíes en Horizonte Europa, argumentando que la terminación de la cooperación basada únicamente en la nacionalidad sería discriminatoria y contraria al marco legal europeo. Hasta la fecha, ninguna entidad israelí ha sido excluida de proyectos por razones éticas, aunque la Comisión subraya que cada caso se evalúa individualmente.
El debate sobre los límites éticos de la colaboración académica se intensifica en el contexto europeo. Algunos eurodiputados abogan por reforzar el artículo 14 del Acuerdo de Subvención de Horizonte Europa, que establece los principios éticos y podría servir de base para excluir a entidades de países asociados si se considera que incumplen estos valores.
- En contraste, tras la invasión rusa de Ucrania, la Comisión suspendió rápidamente la financiación de proyectos con instituciones rusas.
- Esto ha generado comparaciones y cuestionamientos sobre el estándar aplicado a Israel.
Hacia un nuevo marco en la investigación europea
Actualmente, se negocian en Bruselas las normas del próximo programa Horizonte Europa (2028-2034). Entre las propuestas sobresale la intención de establecer criterios más claros para que las universidades puedan retirarse de proyectos por motivos éticos y limitar la financiación de iniciativas de doble uso, es decir, con posibles aplicaciones militares.
Desde Israel, las autoridades académicas y diplomáticas siguen de cerca estas negociaciones, conscientes de que el futuro acceso a los fondos europeos podría verse condicionado por la evolución del debate político y social en la UE.
Conclusión
El caso de VERA, Kesher y ACOM ilustra la compleja red de intereses, estrategias jurídicas y presión política desplegada para mantener la colaboración académica entre Israel y las universidades europeas. En un contexto de creciente sensibilidad hacia los derechos humanos y la ética en la investigación, el desenlace de estos debates y acciones legales podría redefinir el mapa de la cooperación científica internacional en los próximos años.
Nota:
Los contenidos publicados en este sitio han sido generados y/o reelaborados mediante el uso de herramientas de inteligencia artificial.
elpuebloinforma.com declina toda responsabilidad, directa o indirecta, por eventuales errores, inexactitudes, omisiones u otras irregularidades presentes en los textos.
El usuario reconoce que dichos contenidos tienen exclusivamente fines informativos y no pueden sustituir en ningún caso fuentes oficiales ni asesoramientos profesionales.