Makom Lekulanu irrumpe en Israel como nuevo partido árabe-judío para las elecciones de octubre

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Makom Lekulanu: Un nuevo partido árabe-judío se presenta a las elecciones israelíes de octubre

La escena política israelí se prepara para las próximas elecciones de octubre con la irrupción de Makom Lekulanu (“Un lugar para todos”), una nueva formación que busca representar una alternativa progresista y anti-ocupación. Su aparición, a pocos meses de los comicios, plantea interrogantes sobre su capacidad real para influir en el Parlamento israelí y el impacto que podría tener en la fragmentada representación de la comunidad árabe.

Una propuesta por la igualdad y la justicia social

Makom Lekulanu presentó oficialmente su candidatura el 16 de junio, defendiendo una plataforma política centrada en la igualdad entre judíos y árabes, la promoción de la paz y la oposición tanto a la guerra como a la ocupación. Además, el partido subraya la importancia de la justicia social y climática como ejes de su programa. “Solo a través de la paz habrá seguridad”, declaró Rula Daood, una de sus líderes, durante el acto de presentación.

El nacimiento de esta formación está vinculado a la organización Standing Together, fundada en 2014 por activistas árabes y judíos inspirados por los movimientos sociales de la Primavera Árabe. Su objetivo es romper la polarización étnica en el sistema político israelí y proponer una alternativa integradora.

Contexto político: un Parlamento más conservador

El actual Parlamento israelí, elegido en 2022, es considerado el más conservador en la historia del país. El gobierno encabezado por Benjamín Netanyahu, líder del partido Likud, ha contado con el apoyo de partidos ortodoxos y etnonacionalistas. Desde entonces, Israel ha atravesado múltiples crisis: ataques de Hamás y otras milicias palestinas, la ofensiva militar en Gaza, la anexión de territorios y conflictos armados con Irán y Hezbolá.

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En este contexto, la propuesta de Makom Lekulanu busca ofrecer un mensaje de esperanza y reconciliación, aunque los expertos advierten sobre los desafíos estructurales y sociales que enfrenta cualquier intento de coalición árabe-judía en el país.

¿Una fórmula electoral innovadora?

Aunque Makom Lekulanu se presenta como un partido integrador de árabes y judíos, la fórmula no es nueva en la política israelí. El Partido Comunista de Israel, que evolucionó hacia Hadash, ha sido históricamente el principal referente de la cooperación entre ambas comunidades. Actualmente, Hadash es el único partido con representación parlamentaria que se define como árabe y judío, aunque la mayoría de sus militantes son árabes.

  • Hadash: Partido de orientación comunista y progresista, con mayoría de militantes árabes.
  • Ta’al: Formación árabe moderada, que concurrió junto a Hadash en 2022, logrando cinco escaños.
  • Ra’am: Partido árabe de tendencia islámica conservadora.

Estos partidos comparten reivindicaciones clave: el fin de la ocupación, el rechazo al apartheid y la defensa de los derechos de la población palestina. Makom Lekulanu se alinea con estas demandas y añade una agenda feminista, de defensa de derechos LGTBIQ+ y laborales.

Diferencias y desafíos internos

A pesar de las similitudes programáticas, expertos como Isaías Barreñada, profesor de Relaciones Internacionales, subrayan que Makom Lekulanu cuenta con un apoyo mayor entre jóvenes judíos desilusionados con la izquierda tradicional que entre los votantes árabes. Además, existen diferencias de fondo, especialmente en temas sensibles como el derecho al retorno de los refugiados palestinos, una demanda histórica que la nueva formación aborda con cautela.

Esta distancia cultural se refleja también en el lenguaje: Makom Lekulanu se refiere al 7 de octubre como un “ataque terrorista”, una expresión que ningún partido árabe utiliza, aunque ello no implique apoyo a Hamás, sino una visión distinta sobre la resistencia palestina.

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El reto del sistema electoral israelí

El sistema electoral de Israel, basado en una única circunscripción nacional y un umbral mínimo del 3,25% de los votos para acceder al Parlamento, penaliza a las formaciones pequeñas y fragmenta la representación. Aunque la población árabe representa cerca del 20% de los ciudadanos israelíes, su peso parlamentario es significativamente menor, situándose actualmente en torno al 8,3% del hemiciclo.

Desde el año 2020, la representación árabe ha disminuido considerablemente. Entre las razones figuran la dispersión del voto, el endurecimiento de las políticas nacionales y el aumento de la represión contra movimientos y partidos propalestinos.

Consecuencias políticas y críticas desde la izquierda

La aparición de Makom Lekulanu ha generado preocupación entre sectores progresistas, que temen que la nueva formación disperse aún más el voto de izquierda y debilite la representación árabe en el Parlamento. “Los 20.000 o 50.000 votos de judíos progresistas que les apoyen pueden perderse si no logran superar el umbral electoral”, advierten los analistas.

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A pesar de ello, el debate sobre la posibilidad de construir una alternativa política verdaderamente integradora entre árabes y judíos sigue vigente, aunque las barreras identitarias y estructurales dificultan el éxito de estas propuestas.

Perspectivas de futuro

Makom Lekulanu representa un nuevo intento de superar la división étnica en la política israelí y de enfrentar el avance de las fuerzas más conservadoras. Sin embargo, las condiciones del sistema electoral, la fragmentación del voto y la resistencia institucional y social a propuestas anti-ocupación limitan sus posibilidades de éxito inmediato.

Si bien la esperanza de una política más inclusiva y pacífica sigue viva, la realidad actual evidencia los enormes desafíos para cualquier formación que aspire a transformar el statu quo desde dentro de las instituciones israelíes.

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