La UCO señala a Ábalos como figura clave en la trama de las mascarillas y sitúa a Aldama como el verdadero dirigente
Agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil han afirmado este lunes ante el Tribunal Supremo que el exministro de Transportes, José Luis Ábalos, desempeñó un papel “fundamental” en la presunta organización criminal vinculada a la adjudicación irregular de contratos de mascarillas durante la pandemia. Sin embargo, han subrayado que el empresario Víctor de Aldama era quien realmente ostentaba el control, bajo el principio de “el que paga, manda”.
El papel de los acusados según la UCO
El juicio, que se celebra en la Sala de lo Penal del Supremo, tiene como acusados a Ábalos, su exasesor Koldo García y al empresario Víctor de Aldama. Según la investigación, los tres se habrían concertado para amañar contratos públicos relacionados con la adquisición de material sanitario, gestionados por organismos dependientes del Ministerio de Transportes, a cambio de comisiones económicas.
Los agentes han explicado que, en las conversaciones telefónicas intervenidas, Aldama se refería a Ábalos como “el jefe”, aunque en realidad era el empresario quien tomaba las decisiones de mayor peso, al ser quien financiaba las operaciones. “Sin Ábalos no podrían haber ejecutado la mayoría de las acciones que emprendieron”, han destacado los investigadores, añadiendo que Aldama “es quien paga y quien exige de manera contundente”.
Ejemplos de la influencia de Aldama
- Salvoconductos para allegados: Aldama solicitaba a Koldo García que gestionara salvoconductos para miembros de su entorno, incluidos contactos venezolanos, mostrando la capacidad de presión del empresario sobre la red.
- Presión en el rescate de Air Europa: Los agentes han citado un episodio en el que Aldama instó a Koldo García a presionar a Ábalos para que se acelerase el rescate de la aerolínea, obteniendo finalmente el resultado esperado.
Según los testimonios, Aldama mantenía a Ábalos “a sueldo” a través de Koldo García, quien recibía pagos regulares y gestionaba el patrimonio del exministro. Se ha mencionado una contraprestación mensual de 1.000 euros a favor de Koldo García y Ábalos, que habría continuado incluso después de la salida de Ábalos del Ministerio en 2021.
Gestión financiera y acceso a altas instancias
La UCO ha revelado que Aldama disponía de dinero en efectivo para “engrasar la máquina”, según se desprende de sus conversaciones. Además, se han detectado notas con repartos de gastos, en las que figuran referencias a Koldo García y otros implicados.
El principal investigador ha destacado la “gran capacidad” de la trama para influir en distintas administraciones, apoyados en la experiencia de Ábalos y la habilidad de Koldo García para desenvolverse en diversos entornos. Ejemplo de este acceso privilegiado fue el rescate de Air Europa y la visita en 2020 de la dirigente venezolana Delcy Rodríguez, sobre la que Ábalos habría informado directamente al presidente del Gobierno.
Lenguaje en clave y técnicas de investigación
Durante la investigación, los acusados utilizaban lenguaje codificado. Por ejemplo, al mencionar “café” se referían a la necesidad de emplear teléfonos desechables, facilitados por un comandante de la Guardia Civil también investigado.
En cuanto a las pruebas digitales, la UCO ha asegurado que las técnicas empleadas impiden la manipulación de evidencias y que, debido al elevado número de registros, en este caso no fue posible realizar el volcado de datos en el lugar de los hechos.
Declaraciones adicionales y aclaraciones
Los agentes han aclarado que la filtración de información a la prensa perjudica principalmente a los propios investigadores y han reiterado su compromiso con la confidencialidad.
En respuesta a la defensa de Koldo García, la UCO ha explicado que el registro en su domicilio se realizó por la fuerza debido a que, en una conversación intervenida, García manifestó que respondería violentamente si alguien intentaba entrar en su casa. Además, los agentes han negado tener pruebas de que García colaborase o fuera confidente de la Guardia Civil.
Conclusión
El proceso judicial continúa en el Tribunal Supremo, mientras la investigación de la UCO sigue arrojando luz sobre el alcance y la operativa de la presunta trama de corrupción vinculada a la gestión de contratos públicos durante la pandemia. La relevancia institucional de los implicados y la sofisticación de los métodos empleados mantienen el caso en el centro de la atención pública.
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