Escoltas de Andrés Mountbatten-Windsor recibieron órdenes del personal de Epstein para vigilar una exclusiva fiesta en Nueva York
Nuevas revelaciones apuntan a una controvertida colaboración entre el personal de Jeffrey Epstein y los escoltas de Andrés Mountbatten-Windsor, expríncipe y hermano del rey Carlos III. Según información publicada este domingo por el diario británico The Sunday Times, agentes británicos encargados de la protección real fueron instruidos por empleados de Epstein para vigilar la entrada durante una cena privada celebrada en Manhattan en 2010.
Detalles de la cena organizada por Epstein
La fiesta, realizada en la lujosa residencia de Epstein en Nueva York, reunió a destacadas personalidades del entretenimiento y la televisión. Entre los asistentes figuraban el cineasta Woody Allen y su esposa Soon-Yi Previn, así como los reconocidos presentadores estadounidenses Katie Couric y George Stephanopoulos, la comediante Chelsea Handler y el entrevistador Charlie Rose.
Durante el evento, los escoltas británicos recibieron la instrucción de custodiar una de las puertas de acceso a la casa, mientras los invitados participaban en la cena en honor al expríncipe Andrés. Esta situación ha generado polémica, ya que implica que miembros de la Policía Metropolitana de Londres (Met) actuaron como personal de seguridad privada para Epstein, quien ya era en ese entonces un convicto por delitos sexuales.
Implicaciones para la Policía Metropolitana y la Casa Real
La revelación de que agentes de la Met colaboraron en funciones ajenas a su misión habitual de protección real supone un nuevo foco de controversia para la policía británica, especialmente porque durante años no se han presentado cargos relacionados con el escándalo de Epstein. Además, este hecho podría afectar la imagen de Peter Loughborough, exjefe de la unidad de protección real y actual asesor de alto nivel del monarca británico.
Arresto y liberación del expríncipe Andrés
El pasado jueves, Andrés Mountbatten-Windsor fue arrestado en una residencia ubicada en Sandringham, al este de Inglaterra, bajo sospecha de mala conducta en un cargo público. La acción fue realizada por la Policía del Valle del Támesis, que investiga una denuncia según la cual el antiguo duque de York habría compartido documentos gubernamentales sensibles con Epstein durante su periodo como representante especial de Comercio a principios de la década del 2000.
El arresto, que coincidió con el 66º cumpleaños del expríncipe, concluyó varias horas después con su liberación. A la salida de la comisaría de Aylsham, Andrés fue captado por fotógrafos con un semblante visiblemente cansado, recostado en la parte trasera de un vehículo. Posteriormente, fue trasladado a la casa de campo de la finca de Sandringham, donde reside actualmente.
Contexto y repercusiones
Las conexiones entre figuras de la realeza británica y Jeffrey Epstein continúan siendo motivo de escrutinio público y mediático, especialmente tras la reaparición de denuncias y la apertura de investigaciones formales. El papel de la policía y de los asesores reales en la gestión de la seguridad y la protección de altos miembros de la familia real británica vuelve a estar bajo la lupa, mientras se esperan nuevos avances en las indagaciones.
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