El juez Juan Carlos Peinado se jubila tras enviar a juicio a Begoña Gómez en medio de una investigación controvertida
El magistrado Juan Carlos Peinado ha dejado el Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid tras dos años y medio liderando la investigación que ha llevado a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, a sentarse en el banquillo. Su jubilación forzosa, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) justo un día antes de cumplir 72 años, marca el final de una carrera judicial especialmente intensa en sus últimos años.
Una jubilación rodeada de polémica
La salida de Peinado ha suscitado dudas y críticas en el ámbito político y judicial. El ministro de Justicia, Félix Bolaños, ha manifestado su escepticismo ante la “repentina urgencia” con la que se ha tramitado la jubilación, temiendo que pueda convertirse en un “factor de impunidad” para el juez. Bolaños ha subrayado la disparidad en los tiempos de tramitación de los expedientes relacionados con Peinado, comparando el retraso en la gestión de denuncias con la celeridad en la resolución de su jubilación.
Según la legislación vigente, los jueces pueden jubilarse de forma voluntaria a partir de los 65 años, siempre que lo comuniquen al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) con seis meses de antelación. En caso de continuar en activo, la jubilación se convierte en obligatoria al alcanzar los 72 años, como ha ocurrido en el caso de Peinado.
Una investigación de alto perfil y múltiples revisiones
La instrucción del caso Begoña Gómez ha estado marcada por la polémica y la revisión constante de tribunales superiores. Peinado abrió juicio oral por presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación contra Gómez y su asesora, después de dos años de investigaciones que han incluido la imputación de hasta siete personas y la apertura de varias líneas de investigación.
Entre las decisiones más controvertidas del magistrado destacan las citaciones a declarar en días poco habituales, como sábados, domingos o incluso en Semana Santa. Además, la Audiencia Provincial de Madrid ha ratificado la decisión de que el juicio se celebre ante un jurado popular, aunque también ha corregido varias de las imputaciones dictadas por Peinado, levantando cargos contra algunos investigados.
De la discreción al foco mediático
Hasta la llegada a su despacho de la denuncia interpuesta por Manos Limpias contra Begoña Gómez en abril de 2024, Juan Carlos Peinado era un nombre poco conocido fuera del ámbito judicial madrileño. A partir de ese momento, la investigación se fue ampliando con nuevas querellas presentadas por colectivos como Hazte Oír y Vox, abordando supuestas irregularidades en la gestión de la cátedra dirigida por Gómez en la Universidad Complutense de Madrid y en la contratación de su asesora.
- Se investigaron presuntas irregularidades en el registro de software universitario.
- Se extendieron las pesquisas a la contratación de Cristina Álvarez, asesora de Gómez.
- El empresario Juan Carlos Barrabés, el delegado del Gobierno en Madrid, el rector de la UCM y otros directivos también estuvieron bajo investigación, aunque muchas imputaciones fueron finalmente archivadas.
Interrogatorios y querellas cruzadas
Durante la instrucción, Peinado citó como testigos al propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien se acogió a su derecho a no declarar por su vínculo con la acusada, y al ministro de Justicia, Félix Bolaños. Sánchez, además, llegó a presentar una querella contra el juez por supuesta prevaricación tras ser interrogado en La Moncloa, alegando irregularidades en el procedimiento.
El juez ha argumentado en sus resoluciones que el «cambio radical» en la trayectoria profesional de Begoña Gómez coincidió con la llegada del matrimonio a la Moncloa en 2018, aludiendo en ocasiones a conductas “más propias de regímenes absolutistas”.
Una trayectoria judicial con casos mediáticos
A lo largo de su carrera, Peinado ha dirigido otros casos de relevancia. Entre ellos, el triple crimen en un despacho de abogados del barrio de Usera en 2016, una demanda contra concejales por mensajes en redes sociales, investigaciones por presunta ocultación de patrimonio del exfutbolista Raúl González Blanco, y la imputación de periodistas por supuesta revelación de secretos, entre otros.
También tramitó causas relacionadas con la empresa municipal de transportes de Madrid (EMT), el supuesto hackeo a los correos de la pareja de la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso, y denuncias contra el alcalde de Madrid por la paralización de un autobús reivindicativo.
Críticas y recursos en el final de su carrera
El último tramo de la vida profesional de Peinado ha estado marcado por varias querellas por prevaricación y quejas ante el CGPJ, especialmente por parte de Bolaños, quien recientemente presentó un recurso de alzada por la denegación de acceso al expediente completo de su queja contra el juez.
Bolaños ha denunciado públicamente la demora en la tramitación de su denuncia inicial frente a la rapidez con la que se ha gestionado la jubilación del magistrado. Según el ministro, durante 427 días el expediente permaneció sin avances, mientras que la jubilación se resolvió en pocos días, lo que, a su juicio, alimenta la percepción de que se ha favorecido la impunidad del juez.
Conclusión
La jubilación de Juan Carlos Peinado cierra una etapa especialmente polémica en los tribunales madrileños, especialmente por la trascendencia política y mediática del caso Begoña Gómez. El debate sobre la gestión de los tiempos judiciales y la independencia de los jueces queda abierto en un contexto de tensiones entre el poder judicial y el ejecutivo, mientras la vista ante el jurado popular queda señalada como el próximo capítulo de este caso.
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