Controversia en el Congreso: El historial de provocaciones de un juez convertido en diputado de Vox
La conducta del diputado de Vox, José María Sánchez García, ha vuelto a situarse en el centro del debate parlamentario tras un nuevo episodio de enfrentamiento en el Congreso de los Diputados. Fuentes de la Mesa de la Cámara Baja han confirmado que se están realizando sondeos preliminares para analizar la posibilidad de ampliar la sanción aplicada al parlamentario, tras su última expulsión del Pleno.
Provocaciones reiteradas y episodios polémicos
Diversos diputados que comparten proximidad de escaños con Sánchez García lo describen como un parlamentario que “provoca de manera constante” y lanza improperios desde su asiento, comportamientos que en muchas ocasiones no han recibido sanción formal. La última expulsión del Pleno se produjo después de que el diputado se levantara para increpar a Alfonso Gómez Rodríguez de Celis, vicepresidente de la Cámara, quien en ese momento ejercía como máxima autoridad en el hemiciclo.
La actitud de Sánchez García ha generado comentarios tanto dentro como fuera del Congreso. Una fuente parlamentaria, utilizando una metáfora sobre su conocida afición a fumar puros en el patio de la Cámara, señala que el diputado “prefiere la política de otra época”. Alda Recas, diputada del grupo Sumar, ha calificado públicamente su comportamiento como propio de alguien con “aire de superioridad de otros tiempos”.
Un historial de incidentes
Sánchez García ha protagonizado diversos escándalos en la Cámara Baja. En 2021, fue expulsado por llamar “bruja” a la diputada socialista Laura Berja. En la actual legislatura, también ha dirigido comentarios despectivos hacia otros diputados, refiriéndose a la popular Ana Vázquez como “diputada chillona” y, en otra ocasión, comparando al presidente del Gobierno con Adolf Hitler, además de llamar “aprendiz del doctor Goebbels” al ministro Félix Bolaños.
Laura Berja, exdiputada socialista, ha recordado que nunca recibió disculpas por los insultos de Sánchez García ni por parte del propio diputado ni de su grupo parlamentario. Berja ha subrayado que la crispación en el Congreso es causada por “grupos y diputados que no respetan las normas básicas de la democracia”, y considera que el objetivo de este tipo de comentarios es “expulsar a otros del espacio político”.
Perfil y trayectoria profesional
José María Sánchez García es juez en excedencia del Tribunal Superior de Justicia y fue abogado ante el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas. Dejó su carrera judicial para dedicarse a la política de la mano de Vox y, desde 2019, ejerce como diputado por Alicante. Según su declaración de bienes, es uno de los parlamentarios con mayor patrimonio, con cinco pisos, una casa, dos estudios, una finca rústica, tres plazas de aparcamiento, dos locales y casi 700.000 euros en cuentas corrientes y financieras.
El último incidente y las reacciones políticas
El incidente más reciente tuvo lugar durante la discusión de una proposición no de ley para documentar el llamado “bibliocausto” español, término que hace referencia a la quema de libros durante la Guerra Civil bajo la dictadura de Francisco Franco. Las cámaras del Congreso captaron el momento en que Sánchez García subió al estrado e increpó a la presidencia, un gesto sin precedentes según Gómez de Celis.
Vox ha defendido a su diputado alegando que fue “insultado gravemente” por el diputado de Esquerra Republicana, Jordi Salvador, quien supuestamente lo llamó “criminal y asesino”. Salvador reconoce que existió un momento de tensión, pero lo enmarca en un contexto de “provocaciones e insultos reiterados” por parte de Sánchez García, admitiendo también haber respondido de manera inapropiada aunque, según él, con verdades y no insultos.
Además, han salido a la luz mensajes en los que Sánchez García ya manifestaba su incomodidad sobre el tema de la quema de libros, lo que pudo haber contribuido a caldear aún más los ánimos antes del incidente.
Respuesta de los partidos y perspectivas
Las reacciones de los principales partidos han sido opuestas. El PSOE ha impulsado una declaración institucional para rechazar la actitud de Sánchez García, mientras que el Partido Popular ha optado por no firmarla ni condenar públicamente su comportamiento. El líder popular, Alberto Núñez Feijóo, se limitó a evitar el tema ante los medios.
Mientras la Mesa del Congreso estudia posibles medidas adicionales, la polémica en torno a José María Sánchez García reabre el debate sobre los límites del comportamiento parlamentario y la necesidad de preservar el respeto institucional en la vida política.
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