Dos años de la denuncia de Elisa Mouliaá contra Íñigo Errejón: el caso, pendiente de una decisión clave
Han transcurrido dos años desde que la actriz y presentadora Elisa Mouliaá acusó públicamente al entonces portavoz de Sumar en el Congreso, Íñigo Errejón, de agresión sexual. El proceso judicial permanece en un punto crucial, a la espera de que la Audiencia Provincial de Madrid resuelva el recurso presentado por Errejón contra su procesamiento, una decisión que determinará si el caso llega finalmente a juicio.
- Dos años de la denuncia de Elisa Mouliaá contra Íñigo Errejón: el caso, pendiente de una decisión clave
- El origen de la denuncia y la repercusión pública
- El procedimiento judicial y el papel de la Audiencia Provincial
- Presión social y desgaste personal de la denunciante
- La posición de la Fiscalía y los hechos en disputa
- Controversias judiciales y filtraciones
- Nuevas denuncias y vías judiciales paralelas
- Perspectivas y próximos pasos
El origen de la denuncia y la repercusión pública
El 24 de octubre de 2024, Íñigo Errejón anunció su dimisión de todos los cargos y su renuncia al escaño como resultado de una denuncia anónima publicada en redes sociales, que fue recogida por la periodista Cristina Fallarás. En el mensaje se relataban episodios de violencia machista presuntamente cometidos por «un político que vive en Madrid». Poco después, diversos usuarios de plataformas sociales identificaron a Errejón como el aludido y compartieron testimonios similares.
Ese mismo día, Elisa Mouliaá presentó una acusación directa por agresión sexual contra Errejón, formalizando la denuncia ante la Policía y posteriormente en los juzgados de Plaza de Castilla. Mouliaá relató tres supuestos episodios de agresión ocurridos en septiembre de 2021 durante una fiesta privada.
El procedimiento judicial y el papel de la Audiencia Provincial
El caso recayó en el Juzgado de Instrucción número 47 de Madrid. Dos años después, el proceso se encuentra a la espera de que la Audiencia Provincial de Madrid resuelva el recurso de Errejón, quien sostiene que la denuncia se basa en hechos «inventados». Esta situación llevó a la suspensión de la citación de Errejón para comunicarle la apertura de juicio oral, una medida tomada por el juez Adolfo Carretero a pesar de la oposición de la Fiscalía.
El pronunciamiento, previsto inicialmente para principios de 2026, se retrasó debido a la expiración de la comisión de servicios de una de las magistradas encargadas de la deliberación. La Audiencia solicitó al Consejo General del Poder Judicial su reincorporación para completar el proceso, pero la decisión sigue pendiente.
Presión social y desgaste personal de la denunciante
Durante estos dos años, la presión mediática y social se ha centrado especialmente en la denunciante, quien ha tenido que afrontar el estigma de la llamada «víctima perfecta». Mouliaá ha denunciado en varias ocasiones el descrédito y la difusión de falsedades que ha sufrido tras hacer pública su acusación.
La situación personal llevó a Mouliaá a plantearse su retirada como acusación particular, aunque finalmente decidió continuar en el procedimiento debido a la insistencia de la Fiscalía en solicitar la absolución de Errejón. La actriz argumentó que su permanencia responde al rechazo del escrito fiscal, que calificó como «deleznable» e «injusto».
La posición de la Fiscalía y los hechos en disputa
En su escrito de conclusiones, la Fiscalía solicitó la absolución de Errejón al considerar que «los hechos relatados no constituyen delito». Según la versión de la denunciante, el exdiputado la besó sin consentimiento, la llevó a una habitación y, tras cerrar la puerta, le mostró sus genitales y realizó tocamientos no consentidos. Finalmente, Mouliaá le recriminó su comportamiento y abandonó el lugar.
Para el Ministerio Público, el «encuentro sexual» terminó cuando la denunciante manifestó su deseo de no continuar, por lo que no aprecia indicios suficientes de delito.
Controversias judiciales y filtraciones
El caso ha puesto de manifiesto varias tensiones dentro del sistema judicial. Se filtraron ilegalmente las declaraciones de Mouliaá y de Errejón durante la instrucción, mostrando un duro interrogatorio a la denunciante por parte del juez Carretero, con preguntas de corte misógino y un tono muy diferente al empleado con el denunciado. Esta actuación generó más de 900 quejas ante el Consejo General del Poder Judicial, todas ellas archivadas.
Nuevas denuncias y vías judiciales paralelas
Durante la instrucción, se presentó una segunda denuncia por presunta agresión sexual contra Errejón, referida a hechos ocurridos ocho días después del incidente denunciado inicialmente. Sin embargo, el Juzgado de Violencia Sobre la Mujer número 12 de Madrid archivó el caso al no ser ratificado por la supuesta víctima.
A este procedimiento se sumó una querella por calumnias presentada por Errejón contra Mouliaá, tras acusarle esta de extorsionar testigos. El juez Arturo Zamarriego archivó la causa al considerar que no se atribuían conductas delictivas concretas a Errejón, sino una crítica sobre su comportamiento durante la instrucción.
Perspectivas y próximos pasos
Dos años después de la denuncia, el caso de agresión sexual contra Íñigo Errejón sigue abierto y pendiente de una decisión fundamental por parte de la Audiencia Provincial de Madrid. La resolución del recurso presentado marcará el futuro judicial de este proceso y determinará si el exdiputado debe sentarse en el banquillo para ser juzgado.
Nota:
Los contenidos publicados en este sitio han sido generados y/o reelaborados mediante el uso de herramientas de inteligencia artificial.
elpuebloinforma.com declina toda responsabilidad, directa o indirecta, por eventuales errores, inexactitudes, omisiones u otras irregularidades presentes en los textos.
El usuario reconoce que dichos contenidos tienen exclusivamente fines informativos y no pueden sustituir en ningún caso fuentes oficiales ni asesoramientos profesionales.