Roger Español: «Si no hay condena, se sentará un grave precedente»
A punto de concluir el juicio contra los cuatro agentes de la Policía Nacional acusados de herir gravemente a Roger Español durante el referéndum del 1 de octubre de 2017, el activista independentista reflexiona sobre el proceso y sus implicaciones. La última vista coincide con el noveno aniversario de aquella jornada histórica, mientras la sociedad catalana sigue pendiente de una sentencia que puede sentar precedente en la gestión judicial de la violencia policial.
- Roger Español: «Si no hay condena, se sentará un grave precedente»
- Un caso emblemático en el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya
- La importancia de una sentencia condenatoria
- La versión policial y la respuesta social
- Criminalización y hostilidad en el proceso judicial
- La soledad de la víctima y el debate sobre la amnistía
- Una protesta por principios: devolución de la Creu de Sant Jordi
- La lucha contra las balas de goma y el modelo de seguridad
- Perspectivas para el independentismo y la movilización social
Un caso emblemático en el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya
Este jueves, el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) acoge la última sesión del juicio contra los cuatro policías nacionales presuntamente responsables de dejar ciego de un ojo a Roger Español tras dispararle una bala de goma. La acusación popular, impulsada por entidades como Òmnium Cultural, Irídia y la ANC, solicita penas de 13 años y dos días de prisión e inhabilitación para los agentes, bajo la acusación de un delito de lesiones. La Fiscalía y la Abogacía del Estado, por su parte, piden la absolución.
Este proceso es el único que ha llegado a juicio contra miembros de los cuerpos de seguridad por su actuación durante el referéndum, ya que el resto de agentes denunciados han sido amnistiados. Español denuncia el sesgo político del procedimiento y advierte que una absolución podría abrir la puerta a la impunidad en futuros casos de violencia policial.
La importancia de una sentencia condenatoria
Roger Español destaca que, pese a las dificultades, la acusación ha logrado identificar tanto al agente que disparó como a los mandos que ordenaron el uso de balas de goma, algo inédito en el Estado español. «Si no tenemos un veredicto de culpabilidad, se sentará un grave precedente para futuros casos», sostiene el activista, subrayando la relevancia del juicio para la protección de los derechos civiles.
La versión policial y la respuesta social
Durante el juicio, la defensa de los policías se ha centrado en justificar las cargas policiales como respuesta al supuesto lanzamiento de objetos que les impedía abandonar el Institut Ramon Llull, uno de los puntos de votación en Barcelona. Español rechaza este argumento, asegurando que la actuación policial tuvo una clara intención de escarmiento: «Podían haber subido a las furgonetas y marcharse, pero se quedaron para castigarnos».
Según Español, el Institut Ramon Llull fue el único lugar de Catalunya donde se usaron balas de goma durante el 1-O, con al menos 17 disparos contabilizados solo en la calle de acceso. Las imágenes de la jornada muestran a los agentes disparando a la altura del cuerpo y, en su caso, apuntando directamente.
Criminalización y hostilidad en el proceso judicial
Español recuerda que, incluso mientras estaba hospitalizado tras perder el ojo, la Fiscalía llegó a solicitar para él dos años y medio de prisión por un supuesto delito de atentado contra la autoridad. Finalmente, la amnistía le eximió de responder por esos cargos, aunque lamenta no haber podido demostrar su inocencia en juicio.
Durante las comparecencias, el activista ha percibido una estrategia por parte de los agentes y la defensa orientada a presentar a la víctima como culpable, sugiriendo que su presencia en el lugar del suceso le restaba derecho a protesta. Además, señala irregularidades como la actuación de las traductoras y la confusión de los hechos del 1-O con otros episodios de protesta posteriores.
La soledad de la víctima y el debate sobre la amnistía
Roger Español reconoce haber sentido gran presión al representar, en cierto modo, a los 1.066 heridos durante el despliegue policial del 1-O. Lamenta la falta de respaldo institucional tras la retirada del Ayuntamiento de Barcelona de la acusación y critica que las entidades soberanistas hayan defendido la amnistía, de la que discrepa profundamente.
Considera incoherente pedir amnistía para los implicados en las cargas policiales mientras se denuncia la represión del Estado. «Los dirigentes se han beneficiado de la lucha colectiva para poder continuar con su vida política, mientras algunos, como yo, nos hemos sentido solos», afirma.
Una protesta por principios: devolución de la Creu de Sant Jordi
Español devolvió la Creu de Sant Jordi, distinción otorgada por el expresidente Quim Torra, como protesta ante las renuncias y pactos políticos con el Gobierno central. Expresa su decepción con los partidos independentistas y remarca la necesidad de mantener la memoria y la dignidad del 1-O como motor de resistencia y cohesión social.
La lucha contra las balas de goma y el modelo de seguridad
El juicio podría convertirse en un punto de inflexión para erradicar el uso de balas de goma y proyectiles potencialmente letales por parte de las fuerzas de seguridad. Sin embargo, Español se muestra escéptico sobre la voluntad política de abordar el problema, especialmente tras constatar la falta de avances en la reforma de la llamada «ley mordaza».
- Reclama un cambio estructural en el modelo de seguridad pública.
- Aboga por una mayor movilización y respuesta ante excesos policiales.
- Considera imprescindible aprovechar cualquier ocasión para exigir responsabilidades y cambios legislativos.
Perspectivas para el independentismo y la movilización social
Español concluye que el movimiento independentista debe asumir una nueva mentalidad ante la posibilidad de futuros conflictos con el Estado. «La revolución de las sonrisas ya no sirve», afirma, sugiriendo que tanto la sociedad como los líderes políticos deben estar preparados para afrontar detenciones y procesos judiciales, y resistir ante la presión institucional.
El caso de Roger Español simboliza la lucha por la justicia y la memoria en el contexto del 1-O, y plantea preguntas clave sobre los límites de la impunidad, el papel de las instituciones y el futuro del movimiento independentista en Cataluña.
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