Mujeres iraníes lideran protestas y burlan censura digital del régimen

Lectura de 6 min

Protestas en Irán: Mujeres activistas desafían la censura digital y el control estatal

En medio de una de las crisis políticas y sociales más intensas de los últimos años, las mujeres iraníes están a la vanguardia de las protestas contra el régimen, enfrentando no solo la represión física, sino también el apagón digital impuesto por las autoridades para controlar la disidencia. A pesar de la estricta vigilancia y los cortes de internet, las activistas han encontrado formas innovadoras de comunicarse y organizarse, manteniendo viva la llama de la resistencia.

Crisis y represión: el contexto de las protestas

Las manifestaciones que recorren más de 110 ciudades iraníes comenzaron como respuesta a la grave situación económica, caracterizada por una inflación que supera el 42% anual y que en diciembre alcanzó un 52% interanual, agravada por las sanciones internacionales. Sin embargo, estas protestas han adquirido rápidamente un cariz político, convirtiéndose en un claro desafío al régimen.

Como reacción, las autoridades han recurrido al corte global de internet, una táctica ya habitual para limitar la difusión de información y dificultar la coordinación entre manifestantes. Sin embargo, esta medida no ha logrado sofocar el movimiento, especialmente gracias al ingenio de las mujeres activistas.

Estrategias para eludir la vigilancia y la censura

En un país donde la vigilancia estatal es omnipresente, especialmente sobre las mujeres, las activistas han desarrollado una serie de métodos para protegerse y seguir comunicándose. Frente a la presencia de drones y cámaras en las calles, muchas optan por usar varias capas de ropa, mascarillas, gorros y bufandas para dificultar su identificación.

En el ámbito digital, la seguridad es prioritaria. Para esquivar la censura y la vigilancia, se emplean aplicaciones de mensajería cifrada como Signal y ProtonMail, así como navegadores descentralizados. Una de las herramientas más populares durante los recientes apagones ha sido Bridgefy, una aplicación que permite enviar mensajes entre dispositivos cercanos sin necesidad de conexión a internet, creando una red mesh que puede abarcar a múltiples usuarios.

  • Bridgefy: Registró cerca de 950.000 nuevas descargas en Irán en solo 40 días durante las protestas de julio de 2025.
  • Briar: Esta app de mensajería funciona a través de Bluetooth, WiFi o la red Tor, garantizando privacidad incluso sin internet. Es más segura pero también más compleja que Bridgefy.
  • Meshenger y Bitchat: Otras alternativas de código abierto que permiten crear redes de mensajería locales sin dependencia de la red global.

El endurecimiento de la censura ha obligado a las activistas a abandonar aplicaciones habituales como Telegram, Instagram y WhatsApp, así como el uso de VPNs, ya que el régimen ha bloqueado el acceso a servicios internacionales y ha neutralizado muchas de estas soluciones.

La formación en seguridad digital: una herramienta de resistencia

La lucha por la libertad y los derechos de las mujeres va más allá del uso de tecnología. Las activistas organizan talleres sobre seguridad digital en colaboración con grupos feministas y colectivos locales, transmitiendo conocimientos que permiten a más personas eludir la censura y protegerse de la represión. “Cuanto más sepamos, más difícil será para el gobierno silenciarnos”, señala una de las participantes.

Valentía frente a la represión: testimonios de las activistas

A pesar del peligro constante, las mujeres continúan desafiando al régimen, a menudo saliendo a la calle sin velo, conscientes de los riesgos que esto implica. “Sabemos que podría ser nuestro último día de vida o de libertad, pero lo hacemos de todos modos”, declara una de las activistas citadas por el medio The Media Line. La determinación de estas mujeres ha convertido su lucha en un símbolo internacional de resistencia y valentía.

Consecuencias de la represión y el futuro de las protestas

La violencia estatal ha dejado, al menos, 45 personas fallecidas —incluidos ocho menores de edad— y cientos de heridos en los primeros doce días de protestas, según la organización Iran Human Rights con sede en Oslo. Sin embargo, la represión no ha logrado apagar el movimiento, que continúa adaptándose y buscando nuevas formas de organización y comunicación.

En un contexto de crisis económica y presión internacional, la capacidad de las mujeres iraníes para burlar la censura y mantener viva la protesta demuestra la importancia de la tecnología y la solidaridad en la defensa de los derechos humanos. Su ejemplo resuena más allá de las fronteras de Irán, mostrando que, incluso en los entornos más hostiles, la resistencia es posible.

Nota:

Los contenidos publicados en este sitio han sido generados y/o reelaborados mediante el uso de herramientas de inteligencia artificial.

elpuebloinforma.com declina toda responsabilidad, directa o indirecta, por eventuales errores, inexactitudes, omisiones u otras irregularidades presentes en los textos.

El usuario reconoce que dichos contenidos tienen exclusivamente fines informativos y no pueden sustituir en ningún caso fuentes oficiales ni asesoramientos profesionales.

Compartir este artículo
No hay comentarios