México acude al rescate energético de Cuba tras la pérdida del petróleo venezolano
La crisis energética en Cuba ha entrado en una nueva fase tras la interrupción casi total del suministro de petróleo venezolano, un recurso que durante más de dos décadas fue vital para el funcionamiento del sistema económico y social de la isla. Ante este escenario, México ha asumido un papel central como principal proveedor de crudo, reconfigurando el mapa energético del Caribe y Sudamérica.
- México acude al rescate energético de Cuba tras la pérdida del petróleo venezolano
- El fin de una era: Venezuela deja de ser el sostén energético de Cuba
- Impacto inmediato: apagones y deterioro económico
- México, nuevo eje del suministro petrolero a Cuba
- El futuro energético de Cuba: incertidumbre y nuevos equilibrios
El fin de una era: Venezuela deja de ser el sostén energético de Cuba
De acuerdo con un informe de inteligencia estadounidense, la presión ejercida por Estados Unidos sobre la cadena de transporte marítimo del crudo venezolano ha reducido drásticamente la capacidad de Caracas para abastecer a La Habana. La colaboración energética entre ambos países, iniciada a finales de los años noventa bajo los gobiernos de Hugo Chávez y Fidel Castro, estableció a Venezuela como el principal suministrador de petróleo a Cuba bajo condiciones preferenciales, que incluían subvenciones, pagos aplazados y compensaciones en servicios.
Durante los años de mayor cooperación, los volúmenes de petróleo enviados por Venezuela resultaron críticos para la generación eléctrica y el funcionamiento básico de la economía cubana. Incluso tras una década de disminución progresiva en los envíos, el suministro venezolano seguía siendo esencial para evitar un colapso energético en la isla.
Impacto inmediato: apagones y deterioro económico
La reciente suspensión casi total del petróleo venezolano ha tenido consecuencias inmediatas, según fuentes de inteligencia estadounidenses. Entre los efectos más notorios se encuentran el aumento de apagones, el deterioro del sistema de transporte y una caída significativa en la actividad industrial, factores que agravan la ya delicada situación económica y social de Cuba.
A diferencia de crisis energéticas anteriores, la isla ya no cuenta con un aliado estable como lo fue Venezuela, lo que representa un debilitamiento estratégico para el régimen cubano y un cambio en el equilibrio de poder regional.
México, nuevo eje del suministro petrolero a Cuba
En este contexto, México ha asumido el rol de principal proveedor de petróleo a Cuba. Según datos de la plataforma de inteligencia energética Kpler, citados por medios internacionales, en 2025 México exportó un promedio de más de 12.000 barriles diarios a la isla, cifra que representa aproximadamente la mitad de las importaciones totales de crudo cubanas.
La llegada de cargamentos procedentes de la empresa estatal mexicana Pemex a La Habana confirma este cambio de tendencia, superando incluso los volúmenes procedentes de Venezuela en los últimos meses. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha reconocido que el país se ha convertido en “un proveedor importante” para Cuba, aunque ha negado el envío de un cargamento “histórico” a la isla.
Controversia y desafíos del nuevo suministro
El gobierno mexicano justifica estos envíos en el marco de contratos y programas de ayuda humanitaria, aunque la falta de transparencia sobre las condiciones económicas ha generado cuestionamientos tanto a nivel nacional como internacional. Analistas advierten que los volúmenes enviados, además de ser irregulares, resultan más costosos y políticamente frágiles en comparación con los acuerdos preferenciales que Cuba mantenía con Venezuela.
- Los suministros de México, Rusia y otros países buscan compensar la pérdida venezolana.
- El abastecimiento sigue siendo insuficiente para estabilizar el sistema eléctrico cubano.
- El contexto internacional y las sanciones dificultan acuerdos a largo plazo.
El futuro energético de Cuba: incertidumbre y nuevos equilibrios
La detención del presidente venezolano Nicolás Maduro ha profundizado la ruptura de la histórica alianza energética entre Caracas y La Habana, considerada durante años un asunto de seguridad nacional para ambos gobiernos. Este cambio marca el fin de un ciclo iniciado en 1999 y deja a Cuba en una posición vulnerable ante la volatilidad de los mercados y la geopolítica regional.
Por ahora, la isla intenta diversificar sus fuentes de suministro con la ayuda de México y otros países, aunque los expertos advierten que el nexo energético con Venezuela está cortado y no existen señales claras de una pronta recuperación. La situación obliga a Cuba a adaptarse a un escenario de incertidumbre, donde la estabilidad de su sistema energético depende de acuerdos frágiles y de la evolución de las relaciones internacionales.
Nota:
Los contenidos publicados en este sitio han sido generados y/o reelaborados mediante el uso de herramientas de inteligencia artificial.
elpuebloinforma.com declina toda responsabilidad, directa o indirecta, por eventuales errores, inexactitudes, omisiones u otras irregularidades presentes en los textos.
El usuario reconoce que dichos contenidos tienen exclusivamente fines informativos y no pueden sustituir en ningún caso fuentes oficiales ni asesoramientos profesionales.