Maduro denuncia una «gravísima agresión» militar de Estados Unidos y se reserva el derecho a la legítima defensa
El gobierno de Nicolás Maduro ha confirmado una serie de ataques ocurridos en Caracas y otras regiones de Venezuela, calificándolos como una «gravísima agresión militar» atribuida a Estados Unidos. Según comunicados oficiales, los incidentes se han registrado en varios puntos de los estados Miranda, Aragua, La Guaira y la capital venezolana, Caracas.
Respuesta inmediata del gobierno venezolano
Ante estos hechos, las autoridades venezolanas han declarado el estado de movilización general y emergencia nacional, ordenando el despliegue del Comando para la Defensa Integral de la Nación en todos los estados y municipios del país. El objetivo, según el gobierno, es garantizar la protección del territorio, la población y la independencia nacional ante lo que consideran una amenaza directa a la soberanía venezolana.
En la primera reacción oficial tras las explosiones que estremecieron la madrugada del país, el régimen responsabilizó directamente a Estados Unidos, aludiendo que estos ataques buscan «apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela», especialmente el petróleo y minerales, e intentar quebrar por la fuerza la independencia política de la nación sudamericana.
Ofensiva diplomática internacional
Como parte de su respuesta, el gobierno de Venezuela ha anunciado el inicio de una ofensiva diplomática. Entre las acciones previstas, se encuentra la presentación de denuncias formales ante:
- El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU)
- La Secretaría General de la ONU
- La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC)
- El Movimiento de Países No Alineados (MNOAL)
A través de estas gestiones, Venezuela busca exigir la condena internacional y la rendición de cuentas por parte del gobierno estadounidense ante lo que considera una violación flagrante del derecho internacional.
Invocación del derecho a la defensa y llamado a la solidaridad regional
El ejecutivo venezolano ha advertido que, en estricto cumplimiento del artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, se reserva el derecho de ejercer la legítima defensa para proteger al pueblo, el territorio y la independencia nacional. Asimismo, ha convocado a los pueblos y gobiernos de América Latina, el Caribe y el resto del mundo a movilizarse en solidaridad activa frente a lo que describe como una «agresión imperial».
Reacción internacional: preocupación en Colombia
La situación ha generado preocupación en la región. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se pronunció a través de su cuenta oficial en la red social X, calificando los hechos como un «bombardeo» sobre la capital venezolana. Petro instó a la comunidad internacional, especialmente al Consejo de Seguridad de la ONU —del que Colombia es miembro desde el 1 de enero—, a intervenir de manera urgente.
El gobierno colombiano ha expresado su inquietud ante los reportes de explosiones y actividad aérea inusual en territorio venezolano, advirtiendo sobre el riesgo de una escalada de tensión en la región. Petro hizo un llamado a la Organización de Estados Americanos (OEA) y a la ONU para que se reúnan de inmediato y se establezca la legalidad internacional en torno a los acontecimientos en Venezuela.
Perspectivas y desarrollo de la crisis
La confirmación de los ataques y la movilización de las fuerzas venezolanas marcan un nuevo punto de tensión en la región. La comunidad internacional se mantiene atenta a la evolución de los acontecimientos, mientras el gobierno de Maduro insiste en su derecho a la defensa y solicita apoyo diplomático y político por parte de los países aliados.
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