El gobierno iraní intensifica la represión contra activistas y líderes reformistas
Las autoridades iraníes han reforzado en los últimos días su ofensiva contra figuras políticas y sociales críticas con el régimen, en un contexto marcado por las recientes protestas antigubernamentales que han dejado miles de víctimas mortales. La persecución se ha extendido especialmente hacia miembros destacados del movimiento reformista y activistas de derechos humanos, en medio de un clima de tensión agravado por las amenazas externas.
Detenciones de dirigentes reformistas
Según informó la agencia estatal Mizan, cuatro representantes del Frente de las Reformas han sido arrestados bajo la acusación de intentar “desestabilizar la situación política y social del país”, especialmente en un momento en que Irán enfrenta presiones militares de Estados Unidos e Israel. Los detenidos son Azar Mansouri, líder del Frente; Ebrahim Asgarzadeh, exviceministro de Exteriores; Mohsen Aminzadeh, exparlamentario; y Javad Emam. Ninguno de ellos ocupa cargos en el actual Gobierno.
La Fiscalía de Teherán también ha citado a declarar a otros miembros de la organización, entre ellos el vicepresidente Mohsen Armin y la secretaria Badral Sadat Mofidi, como parte de la intensificación de las acciones judiciales contra el movimiento reformista.
Reacciones y contexto de las protestas
La detención de estas figuras se produce tras la publicación de un comunicado por parte de Azar Mansouri, en el que condenaba la violenta represión de las protestas iniciadas a finales de diciembre debido al deterioro económico, que posteriormente derivaron en una amplia exigencia social por el fin de la República Islámica. Mansouri expresó en ese texto su “desprecio y rabia” hacia quienes “arrasaron cruelmente con los jóvenes” durante los disturbios del 8 y 9 de enero, episodios calificados por Amnistía Internacional como una “masacre”.
El jefe del Poder Judicial iraní, Gholamhosein Mohseni Ejei, ha endurecido la retórica oficial, señalando que quienes critican al régimen desde el interior del país “están en sintonía con el régimen sionista y Estados Unidos”.
Más arrestos y represión a la disidencia
Estas acciones se suman a la reciente detención de otras figuras influyentes y activistas que han cuestionado abiertamente al régimen. Entre los arrestados se encuentra el guionista Mehdi Mahmoudian, nominado al Óscar por la película «Un simple accidente», así como los activistas Vida Rabbani, Abdullah Momeni y Ghorban Behzadian-Nejad.
Todos ellos habían firmado un manifiesto donde responsabilizaban al líder supremo, Ali Jameneí, de la muerte de miles de manifestantes durante la represión. Además, exigían la convocatoria de un referéndum “libre y transparente”, la creación de una asamblea constituyente y el fin de la República Islámica.
- Se han registrado 276 nuevas detenciones de presuntos implicados en las protestas, en distintas provincias.
- El Gobierno reconoce oficialmente 3.117 muertes, atribuyendo la violencia a la injerencia de EE. UU. e Israel.
- La ONG HRANA, con sede en Estados Unidos, eleva la cifra a 6.961 fallecidos y continúa investigando más de 11.000 posibles casos y 51.000 arrestos.
- Informes médicos citados por la relatora especial de la ONU para Irán, Mai Sato, sugieren que el número de víctimas podría alcanzar los 20.000, aunque Naciones Unidas advierte sobre la dificultad de verificar estas cifras.
Nueva condena a la Nobel de la Paz Narges Mohammadi
El endurecimiento de la represión también afecta a la reconocida activista y premio Nobel de la Paz, Narges Mohammadi. Las autoridades judiciales la han condenado a siete años y medio adicionales de prisión por cargos de conspiración y propaganda contra el sistema, en lo que constituye la décima sentencia en su contra desde su encarcelamiento en 2021.
Según ha informado su abogado, Mostafa Nili, Mohammadi ha estado incomunicada durante los últimos 56 días, en régimen de aislamiento total. Con esta nueva sentencia, la activista acumula más de 44 años de condena, de los cuales ya ha cumplido 17, y ha sido objeto de 154 latigazos en anteriores procesos judiciales, según la Fundación Narges.
Un clima de represión creciente
La intensificación de los arrestos y las duras condenas contra figuras reformistas y activistas evidencian la estrategia del Gobierno iraní para sofocar cualquier disidencia interna. El clima de represión, agravado tras las protestas masivas, sigue generando preocupación internacional por la situación de los derechos humanos en el país y la falta de garantías para la libertad de expresión y la protesta pacífica.
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