HRW califica de «asesinato injustificado» la muerte de Renee Good a manos de agentes del ICE
La organización Human Rights Watch (HRW) ha denunciado públicamente la muerte de Renee Nicole Good, ciudadana estadounidense, quien falleció tras recibir disparos de un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Minneapolis el pasado 7 de enero. La ONG considera el suceso como un «asesinato injustificado» y lo sitúa como un ejemplo más de los abusos sistemáticos cometidos por las fuerzas antiinmigración en Estados Unidos.
Un incidente que pone en cuestión las prácticas de ICE
Según el análisis realizado por HRW, existen múltiples vídeos grabados por testigos presenciales y por el propio agente involucrado que contradicen la versión inicial ofrecida por las autoridades. De acuerdo con la ONG, las imágenes permiten afirmar que Renee Good, en ningún momento, intentó embestir a los agentes con su vehículo, refutando así la justificación presentada por la administración estadounidense.
«El análisis de los vídeos demuestra que, cuando efectuó los disparos, el agente no podía temer razonablemente por su vida ni por la posibilidad de sufrir lesiones físicas graves», concluye HRW en su comunicado.
Obstáculos a la asistencia médica
HRW también denuncia que, tras los disparos, los agentes del ICE impidieron que un individuo identificado como médico prestara auxilio inmediato a la víctima. Además, testigos han asegurado a diversos medios que los vehículos oficiales obstaculizaron el acceso de la ambulancia, obligando a los sanitarios a llegar a pie hasta el lugar donde se encontraba Good, retrasando así la atención médica en un momento crítico.
Un patrón de abusos e impunidad
Ida Sawyer, directora de Crisis y Conflictos de HRW, subraya que este caso no es un hecho aislado, sino que responde a una tendencia generalizada de abusos por parte de las fuerzas federales: «Durante el último año, el ICE y otros agentes han actuado con impunidad contra las comunidades inmigrantes en todo Estados Unidos. Este incidente es una muestra más de cómo estas tácticas ponen en riesgo la vida no solo de migrantes, sino también de ciudadanos y transeúntes».
La ONG destaca que la muerte de Good se suma a una lista de incidentes donde el uso de armas de fuego por parte de agentes federales se produce en circunstancias altamente cuestionables durante operaciones de control migratorio y detenciones de vehículos sospechosos.
Normativas incumplidas y exigencia de justicia
HRW recuerda que la política del Departamento de Justicia prohíbe expresamente a los agentes disparar contra vehículos en movimiento únicamente para detenerlos. Incluso si el vehículo representa una amenaza, el protocolo exige que el agente evite el daño usando otras alternativas, como apartarse del trayecto del automóvil.
«La muerte de Renee Good es un ejemplo horroroso de los peligros que implica otorgar a las fuerzas del orden capacidades para actuar de manera imprudente. Envía un mensaje intimidante a inmigrantes, manifestantes y a la ciudadanía en general», denuncia Sawyer. HRW exige que las autoridades lleven a cabo una investigación pública y exhaustiva sobre los hechos y garanticen que se haga justicia.
- HRW califica la actuación del ICE como parte de un sistema abusivo y generalizado.
- El análisis de los vídeos contradice la versión oficial y cuestiona la justificación de los disparos.
- Se denuncia la obstrucción de la asistencia médica tras el incidente.
- La ONG exige una investigación transparente y sanciones para los responsables.
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