Evo Morales denuncia un «nuevo Plan Cóndor» ejecutado por jueces y fiscales en Bolivia
El expresidente boliviano Evo Morales, refugiado desde 2024 en el Trópico de Cochabamba, ha lanzado duras críticas contra el actual gobierno de Rodrigo Paz y ha advertido de posibles levantamientos campesinos si continúan las políticas de austeridad. En una entrevista reciente, Morales asegura que se está aplicando un «nuevo Plan Cóndor», pero en esta ocasión «ejecutado por jueces y fiscales».
Un líder en resistencia y bajo vigilancia
Desde hace más de un año, Morales vive atrincherado en una modesta localidad cocalera de Bolivia. Decenas de campesinos armados con lanzas y escudos montan guardia permanente para evitar su detención, solicitada por la Fiscalía boliviana tras acusaciones de trata de personas. El propio Morales considera que estas imputaciones forman parte de una persecución judicial para apartarlo del escenario político nacional.
Tras catorce años al frente del país y una breve etapa en el exilio tras el golpe de Estado de 2019, Morales regresó a Bolivia, pero rompió con quien fuera su sucesor y exministro de Economía, Luis Arce, a quien acusa de traición. Desde su refugio, Evo permanece en rebeldía ante la Justicia e inhabilitado para competir en las elecciones de 2025, llamando en cambio al voto nulo, que alcanzó cerca del 20% en la primera vuelta.
Críticas al nuevo Gobierno y advertencias de movilización
El triunfo de Rodrigo Paz Pereira en las presidenciales de 2025 marcó el fin de dos décadas de hegemonía del Movimiento al Socialismo (MAS). Morales expresa su deseo de que al actual presidente «le vaya bien», pero advierte que si continúa la política de recortes y austeridad, «va a haber levantamientos, especialmente entre los campesinos». Según el exmandatario, el Gobierno de Paz «no tiene ninguna visión de país» y está aplicando recetas del Fondo Monetario Internacional.
- Morales critica la escasez de combustible y la calidad de los servicios básicos bajo el nuevo Ejecutivo.
- Advierte que, sin un cambio en la matriz energética, Bolivia enfrentará recortes de energía en los próximos años.
- Plantea la posibilidad de un referéndum revocatorio o una renuncia presidencial si las políticas actuales persisten.
Balance de gestión y legado político
Durante su mandato, Morales impulsó lo que denominó una «revolución democrática y cultural» basada en la refundación política, la nacionalización de los recursos naturales y una amplia redistribución de la riqueza. Bajo su gestión, Bolivia aprobó una nueva Constitución plurinacional, nacionalizó los hidrocarburos y aplicó políticas sociales que, según el Banco Mundial, redujeron significativamente la pobreza y la pobreza extrema. El PIB nacional se cuadruplicó entre 2006 y 2018, en un periodo marcado por altos precios de materias primas y alianzas con gobiernos progresistas de la región.
Visita del rey de España y política internacional
La reciente visita del rey Felipe VI a Bolivia no pasó inadvertida para Morales, que la interpretó como un gesto vinculado a la historia colonial. Diferenció, no obstante, la postura de la monarquía española de la del gobierno de Pedro Sánchez, a quien elogió por negarse a autorizar el uso de las bases de Rota y Morón por parte de EE. UU. en la ofensiva sobre Irán. “Eso dignifica al ser humano”, afirmó.
En política exterior, Morales criticó el acercamiento del gobierno de Paz a Estados Unidos y el distanciamiento respecto a Venezuela, Cuba y Nicaragua. Describió la reciente cumbre regional impulsada por la administración Trump como una reunión de presidentes «sumisos» ante la agenda estadounidense.
Un nuevo Plan Cóndor en América Latina
Morales sostiene que América Latina enfrenta un nuevo tipo de injerencia externa, similar al Plan Cóndor de los años 70, pero “ahora ejecutado por jueces y fiscales y no por generales”. Ubica en ese contexto tanto su propia causa judicial como los procesos contra Cristina Fernández en Argentina y Rafael Correa en Ecuador.
Respecto a la situación de Cuba y Venezuela, atribuye sus crisis al «bloqueo económico salvaje e inhumano» impuesto por Estados Unidos, y enmarca la disputa global actual en el enfrentamiento entre el eje atlántico y los BRICS, asegurando que «Estados Unidos no tiene nada que hacer contra los BRICS».
Perspectivas para la izquierda y futuro político
Pese al contexto adverso, Morales se muestra optimista sobre el futuro de la izquierda latinoamericana, convencido de que los movimientos populares que gobernaron la región en la década pasada volverán a tomar protagonismo. Destaca la capacidad de movilización del MAS, recordando que el voto nulo promovido por su sector se impuso en 179 alcaldías en las últimas elecciones y que su última marcha reunió a millones de campesinos.
Aunque evita confirmar si será candidato en las presidenciales de 2030, Morales insiste en que su movimiento mantiene un sólido apoyo del 30 al 35%. “Eso no va a cambiar”, asegura, mientras muestra fotografías de su etapa como presidente junto a líderes como Fidel Castro, Hugo Chávez y Rafael Correa. “Vamos a volver”, sentencia con convicción.
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