El trumpismo agudiza la crisis y el declive de los grandes medios en EE UU

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El trumpismo acelera la erosión de los grandes medios de comunicación como pilares del control del poder

La crisis que atraviesan los grandes medios de comunicación en Estados Unidos se ha visto intensificada en los últimos años por la influencia del trumpismo, un fenómeno que ha transformado el panorama informativo y ha debilitado el papel tradicional de la prensa como contrapeso del poder político.

Despidos masivos y crisis estructural en los medios estadounidenses

La reciente ola de despidos en The Washington Post, que dejó a 300 periodistas sin empleo, ha puesto en evidencia la complejidad de la crisis que afecta a los medios estadounidenses. A factores como la caída de ingresos, la transformación del modelo de negocio, la pérdida de confianza de los lectores y el auge de las imágenes generadas por inteligencia artificial, se suma un elemento determinante: la paulatina erosión del rol fiscalizador de la prensa.

Según Jonathan Soma, profesor de periodismo en la Universidad de Columbia, parte de esta crisis radica en la percepción creciente entre los líderes políticos de que ya no es necesario rendir cuentas ante los medios. “Cuando ese sistema empieza a desmoronarse, los periodistas estadounidenses se encuentran desorientados”, advierte Soma. Esta situación, señala, permite a quienes ostentan el poder ignorar preguntas, dar respuestas evasivas o incluso expulsar a periodistas de los espacios informativos.

Un nuevo ecosistema mediático impulsado por el trumpismo

Durante su primer mandato, Donald Trump emprendió una ofensiva constante contra los medios tradicionales, etiquetándolos como fake media y alentando la desconfianza hacia el periodismo profesional. Sin embargo, tras dejar la Casa Blanca y antes de su regreso, el movimiento trumpista se dedicó a consolidar un circuito alternativo de podcasters e influencers. Estas voces, afines a la agenda de Trump, han ganado peso entre sus seguidores como fuentes principales de información, desplazando a los medios convencionales.

En la actualidad, la sala de prensa de la Casa Blanca ha sido ocupada por representantes de estos nuevos medios ultraconservadores, que surgieron a la sombra del movimiento MAGA. Su irrupción ha debilitado la función fiscalizadora de las ruedas de prensa diarias y ha facilitado que el presidente incremente la presión y los ataques contra los medios tradicionales, ya sea mediante vetos, demandas millonarias o campañas de desprestigio.

Presión judicial y problemas económicos

Las demandas judiciales se han convertido en una herramienta recurrente para intimidar y desgastar económicamente a los medios. Casos recientes incluyen litigios contra grandes cadenas como ABC y CBS, así como contra The New York Times y The Wall Street Journal. En varias ocasiones, las compañías han optado por resolver los conflictos fuera de los tribunales, asumiendo los costes económicos de las demandas.

Jonathan Soma destaca que recurrir a la vía judicial es una estrategia habitual en regímenes autoritarios para coartar la labor periodística. “Las demandas frívolas hacen que los medios pierdan tiempo y recursos, y hemos visto este fenómeno en distintas partes del mundo”, afirma el experto.

Inteligencia artificial y gestión empresarial, desafíos del presente

Aunque la dirección de The Washington Post ha vinculado los recientes despidos a los efectos de la inteligencia artificial en la industria, Soma sostiene que la raíz del problema es estructural y se remonta a la gestión implementada desde la adquisición del periódico por Jeff Bezos. Cambios editoriales, pérdida de lectores y una orientación hacia la derecha han sido factores claves en la crisis de este histórico medio.

La problemática no es exclusiva del Post. Otros medios de referencia en Estados Unidos, como el Los Ángeles Times, también han sufrido importantes recortes en su plantilla. En 2024, el diario angelino despidió al 20% de sus trabajadores, mientras que el año siguiente acumuló pérdidas valoradas en unos 50 millones de dólares.

Un modelo de negocio en transición y la pérdida de confianza

Para Soma, el periodismo estadounidense atraviesa una etapa de transición en la que las grandes redacciones tienden a reducirse y a transformarse en equipos más pequeños, especializados y cercanos a la comunidad. “Estamos pasando de redacciones grandes y tradicionales a otras más ágiles y específicas, en las que quizás la gente confía más”, explica el profesor.

Sin embargo, la confianza en los medios sigue siendo un reto, especialmente en un entorno marcado por la proliferación de desinformación y el avance de la inteligencia artificial. La prensa estadounidense debe mirar al exterior y aprender de colegas que han enfrentado desafíos similares en países donde el periodismo independiente ha tenido que sobrevivir bajo gobiernos hostiles.

Conclusión

La combinación de factores económicos, tecnológicos y políticos ha acelerado la crisis de los grandes medios estadounidenses. El trumpismo ha sido determinante en el debilitamiento de su función fiscalizadora, mientras que la irrupción de nuevas plataformas y la presión judicial agudizan la incertidumbre sobre el futuro del periodismo profesional en Estados Unidos. El desafío para la prensa es reinventarse y recuperar la confianza de la sociedad en un contexto cada vez más adverso.

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