El PSOE confía en frenar el desplome de Pilar Alegría pese a una campaña marcada por la polémica
A pocos días de las elecciones en Aragón, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) mantiene la esperanza de lograr un resultado menos adverso del previsto para su candidata Pilar Alegría, a pesar de una campaña electoral intensamente polarizada por las estrategias de la derecha y la ultraderecha.
Expectativas moderadas tras el revés en Extremadura
Después de las recientes elecciones en Extremadura, donde el PSOE sufrió una de sus peores derrotas históricas, la dirección socialista se ha esforzado en subrayar que la situación en Aragón es distinta. Diversas fuentes del partido sostienen que la candidatura de Alegría, ex ministra portavoz y actual líder de los socialistas aragoneses, ha desplegado una campaña «atípica» y muy personalista, diferenciándose del esquema tradicional de grandes mítines.
En lugar de eventos multitudinarios, Alegría ha optado por encuentros informales con comerciantes, asociaciones y agricultores, priorizando el contacto directo con la ciudadanía. Además, la campaña ha reducido la presencia de figuras nacionales, limitándose a tres actos con el presidente Pedro Sánchez y sin la participación de ministros en actos conjuntos.
Datos internos y perspectivas electorales
Actualmente, el PSOE cuenta con 23 escaños en las Cortes de Aragón. Las encuestas publicadas muestran una amplia horquilla de resultados, desde 17 o 18 escaños en los escenarios más pesimistas, hasta la posibilidad de mantener el resultado actual según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Sin embargo, fuentes internas del partido aseguran manejar datos propios que les otorgan en torno a 21 escaños, lo que supondría una caída mucho menor que la registrada en Extremadura.
«Las estimaciones que manejamos son ascendentes. En los últimos días hemos percibido un cambio significativo en la tendencia», afirman desde la sede socialista en Ferraz, aunque algunas voces reconocen que el retroceso territorial del partido es difícil de revertir completamente.
Campaña marcada por la polémica y la desinformación
La campaña electoral en Aragón se ha visto enturbiada por la utilización del denominado «caso Paco Salazar» por parte del Partido Popular (PP) y Vox, quienes han acusado a Alegría de mantener lazos con el ex dirigente socialista involucrado en un caso de acoso sexual. El PSOE denuncia que se han difundido «bulos e informaciones falsas» y ha iniciado acciones legales contra varios medios, entre ellos el diario ABC.
Alegría ha reconocido públicamente como un «error» su reunión con Salazar el pasado verano, cuando ya se conocían las denuncias, y ha lamentado la estrategia de «deshumanización y ataque personal» orquestada desde la derecha. Paralelamente, los socialistas han aprovechado otros escándalos que afectan al PP, como el caso de la concejal en Móstoles, para reivindicar su propia actuación en materia de igualdad y exigir coherencia a sus adversarios.
Una campaña con tono personal y sin presencia de siglas
El equipo de Alegría ha enfatizado el carácter personalista de la campaña, utilizando carteles y material promocional donde la imagen de la candidata predomina sobre las siglas del partido. Fuentes socialistas destacan que «ha llevado a cabo una campaña de auténtica orfebrería política, conectando con las necesidades reales de los ciudadanos y ciudadanas de Aragón».
Este enfoque ha sido valorado positivamente en la dirección federal del PSOE, que considera que Alegría está «trabajando como una jabata» y ha conseguido animar a la militancia tras el impacto negativo de los resultados en Extremadura.
La radicalización de la campaña y la estrategia del PP
Las críticas socialistas apuntan a que el PP ha endurecido su discurso y se ha aproximado a las posiciones de Vox, ejemplificado por la participación del agitador Vito Quiles y el grupo musical Los Meconios en actos de cierre de campaña. «Resulta difícil entender por qué el señor Azcón ha abrazado las tesis de la ultraderecha hasta el punto de que ya no es posible discernir quién representa la posición más extrema», denuncian desde Ferraz.
Pedro Sánchez, durante el acto de cierre en Zaragoza, advirtió sobre los riesgos de la alianza entre el PP y la ultraderecha, afirmando que «los votos del PP van a la ultraderecha y los votos de la ultraderecha van al PP».
Impacto nacional y futuro de Alegría
A pesar de la presión mediática y política, en la dirección del PSOE se considera que, salvo un resultado catastrófico, Pilar Alegría mantendrá su liderazgo en Aragón. No obstante, sectores próximos al fallecido ex presidente Javier Lambán podrían intentar mover ficha dependiendo de los resultados.
El desenlace electoral en Aragón será seguido de cerca por PP y Vox, que buscarán interpretarlo en clave nacional. Sin embargo, en el entorno de Pedro Sánchez restan importancia al posible impacto sobre el Gobierno central y confían en que la campaña de Alegría sirva para contener la pérdida de apoyos en un contexto político especialmente complicado.
Conclusión
La cita electoral del 8 de febrero en Aragón se presenta como una prueba clave para medir la capacidad de resistencia del PSOE frente al avance de la derecha y la ultraderecha. La estrategia personalista de Pilar Alegría y la gestión de las polémicas marcarán el resultado y el futuro inmediato del socialismo aragonés.
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