El Govern de Catalunya propone un gran pacto para la «refundación» de Rodalies
El Parlament de Catalunya ha sido escenario de intensos debates tras la reciente crisis del servicio ferroviario de Rodalies. El conseller de Presidència, Albert Dalmau, en nombre del president Salvador Illa, aún convaleciente, compareció ante la cámara para explicar las actuaciones del Ejecutivo catalán y plantear la necesidad de un «gran acuerdo de país» que permita la renovación profunda del sistema ferroviario autonómico.
- El Govern de Catalunya propone un gran pacto para la «refundación» de Rodalies
- Reconocimiento de la crisis y solicitud de pacto
- Exigencias de gobernanza y críticas de la oposición
- Desarrollo de la crisis ferroviaria
- Hoja de ruta para la transformación
- Posturas de los demás grupos parlamentarios
- Perspectivas y retos para el futuro de Rodalies
Reconocimiento de la crisis y solicitud de pacto
Durante su intervención, Dalmau calificó la situación de Rodalies como una crisis «larga» y «aún viva», que ha puesto a prueba la madurez institucional de Catalunya. Agradeció la labor de los equipos de emergencia y de todos los actores implicados en la gestión de la emergencia, y tendió la mano a los grupos parlamentarios con el objetivo de alcanzar un acuerdo transversal para la «refundación» de la red ferroviaria.
El conseller admitió los «déficits de mantenimiento» que arrastra la red de 1.200 kilómetros de Rodalies, a la vez que pidió disculpas a los usuarios afectados como muestra de voluntad política para mejorar el sistema. Dalmau destacó las medidas inmediatas adoptadas para garantizar alternativas de transporte y subrayó la exigencia de responsabilidades tanto a Renfe como a Adif, aunque evitó en todo momento solicitar la destitución de la consellera de Territori, Sílvia Paneque, como han reclamado recurrentemente formaciones como Junts y ERC.
Exigencias de gobernanza y críticas de la oposición
Tanto Junts como ERC han puesto en duda la capacidad de liderazgo del Govern y han cuestionado la credibilidad de las disculpas institucionales. Junts, a través de su presidenta parlamentaria Mònica Sales, criticó la falta de consecuencias políticas tras la crisis y exigió el relevo de Paneque, al considerar que el colapso ferroviario era previsible y que no se gestionó correctamente. Además, Sales reclamó un traspaso íntegro de la gestión de Rodalies a la Generalitat, defendiendo una red «100% catalana» y una mayor implicación de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) en la dirección del servicio.
Por su parte, ERC, representada por Ester Capella, centró su intervención en la necesidad de solucionar los problemas estructurales de financiación y gestión que afectan a Rodalies. Capella subrayó que las lluvias recientes no deberían haber desencadenado el colapso del servicio y reclamó que el Estado asuma las responsabilidades económicas derivadas de la crisis, señalando el elevado coste de las medidas alternativas implementadas, como el refuerzo de los FGC o la gratuidad temporal de peajes.
Desarrollo de la crisis ferroviaria
La crisis de Rodalies se inició con un accidente mortal en Gelida, lo que llevó al Govern a suspender el tráfico ferroviario entre el martes 20 y el viernes siguiente. Posteriormente, un deslizamiento en la línea R1 y una avería en el centro de control de Adif en la estación de Francia provocaron nuevas interrupciones. Aunque la red ha ido recuperando la normalidad, la sucesión de incidencias ha evidenciado la fragilidad del sistema.
- Accidente mortal en Gelida: suspensión de trenes durante varios días.
- Deslizamiento en la R1 y avería en Adif: nuevas interrupciones del servicio.
- Medidas de emergencia: alternativas de transporte y refuerzo de la frecuencia ferroviaria.
Hoja de ruta para la transformación
Dalmau afirmó que la Generalitat ya ha iniciado los trabajos para transformar la red de Rodalies, fundamentados en la mejora de infraestructuras, material rodante y gestión. Destacó la creación de una empresa mixta con mayoría catalana en su consejo de administración, fruto de acuerdos parlamentarios previos, y defendió que el traspaso de competencias sobre Rodalies es una «necesidad inaplazable».
El conseller reiteró la voluntad del Govern de establecer un pacto de país que permita cerrar acuerdos entre diferentes fuerzas políticas, manteniendo la exigencia y la responsabilidad como ejes centrales de la negociación.
Posturas de los demás grupos parlamentarios
El resto de partidos también manifestaron fuertes críticas al Ejecutivo catalán durante la sesión de control. El Partido Popular Catalán, a través de Alejandro Fernández, calificó de «incompetente» la gestión del Govern y reclamó la dimisión tanto de la consellera Paneque como del ministro Puente, lamentando que la respuesta institucional se limite a la creación de un grupo de trabajo sobre el cambio climático.
Desde la CUP, Xavi Pellicer exigió la destitución inmediata de la consellera de Territori y reclamó un cambio de prioridades, orientando la inversión pública hacia la vivienda, la sanidad y la educación, en lugar de grandes infraestructuras como la ampliación del aeropuerto.
Perspectivas y retos para el futuro de Rodalies
La crisis de Rodalies ha puesto de manifiesto las debilidades estructurales del sistema ferroviario catalán y ha reabierto el debate sobre el modelo de gobernanza y financiación. El Govern insiste en la necesidad de un pacto de país para asegurar la modernización y la gestión directa de la red ferroviaria, mientras que la oposición exige responsabilidades políticas y un cambio radical en la gestión.
En este escenario, la solución a los problemas de Rodalies pasa por la colaboración institucional, la inversión sostenida y una redefinición clara de competencias, con el objetivo de garantizar un servicio ferroviario eficiente, seguro y adaptado a las necesidades de la ciudadanía catalana.
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