El Congreso tumba la propuesta de Vox para prohibir el burka y el niqab en espacios públicos

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El Congreso rechaza la ley de Vox contra el velo integral en España

El Congreso de los Diputados ha rechazado este martes la proposición de ley presentada por Vox que pretendía prohibir el uso del burka y el niqab en espacios públicos, así como imponer penas de prisión para quienes obligaran a otras personas a vestir estas prendas. La iniciativa, que generó un intenso debate sobre derechos, feminismo y racismo, fue respaldada únicamente por el Partido Popular (PP), mientras que el resto de formaciones votaron en contra. El resultado final fue de 170 votos a favor, 177 en contra y una abstención.

Un debate marcado por el enfrentamiento ideológico

La portavoz del PP, Ester Muñoz, defendió el apoyo de su partido con “orgullo”, argumentando que el uso del velo integral supone “la institucionalización de la invisibilidad femenina”. Según Muñoz, el debate no gira en torno a una prenda o religión específica, sino a la defensa de la igualdad ante la ley: “En España la mujer no se somete a maridos, hermanos o comunidades, solo ante la ley, que nos iguala a todos”.

Sin embargo, la postura del PP fue la excepción. El resto de grupos parlamentarios, incluidos formaciones que han presentado propuestas similares enfocadas en la seguridad, como Junts, se desmarcaron de la iniciativa de Vox. La portavoz de Junts, Miriam Nogueras, resumió su rechazo con la frase “Ni burka ni Vox”, criticando el enfoque ideológico de la ultraderecha.

Críticas a la propuesta y al uso político del feminismo

La diputada del PSOE, Andrea Fernández, se mostró contraria tanto al burka como al niqab, pero rechazó la propuesta de Vox por considerarla “inasumible en una democracia sana”. Fernández acusó a la ultraderecha de utilizar el feminismo como pretexto para desplegar su islamofobia: “No defienden los derechos de las mujeres, sino que alimentan la hostilidad y la ignorancia”.

Fernández enfatizó la necesidad de un debate serio sobre el uso de prendas que oculten la identidad de la mujer, sin caer en el racismo ni la xenofobia. “No queremos para otras lo que no queremos para nosotras mismas, pero esa premisa no abre la puerta al racismo ni a la exclusión”, señaló.

Las voces de la oposición: racismo, xenofobia y populismo

Durante el debate, la diputada de Vox, Blanca Armario, defendió la propuesta desde una perspectiva contraria al pluralismo, criticando el multiculturalismo y relacionando la migración con amenazas a los derechos y libertades. Armario insistió en que no se trata de racismo, sino de una defensa de la identidad nacional y de las mujeres españolas.

Las portavoces de la mayoría de los partidos respondieron acusando a Vox de racismo y xenofobia. Águeda Micó, de Més-Compromís, afirmó que Vox “no defiende a nadie” y que el verdadero problema para el partido es la existencia de personas musulmanas. Noemí Santana, de Podemos, acusó a Vox de instrumentalizar el debate para fomentar el miedo y la hostilidad hacia colectivos vulnerables.

Desde el PNV, Mikel Legarda propuso la creación de una subcomisión parlamentaria para abordar el debate sobre las prendas que cubren totalmente el rostro, atendiendo a la jurisprudencia europea y distanciándose de las motivaciones de Vox.

Enfoque desde la igualdad real y la libertad de elección

Pilar Vallugera, de ERC, cuestionó la efectividad de la propuesta de Vox y subrayó la importancia de escuchar a las mujeres afectadas por estas medidas. Esther Gil, de Sumar, recordó que la libertad de las mujeres no se garantiza prohibiendo prendas minoritarias, sino reforzando políticas de igualdad: “Esta iniciativa no nace del feminismo, sino del racismo”.

  • La mayoría de los partidos coincidió en que legislar sobre la vestimenta de las mujeres atenta contra su libertad individual.
  • Se advirtió que prohibiciones de este tipo pueden alimentar la estigmatización y el retroceso en derechos y libertades.

El papel del derecho y la seguridad ciudadana

Andrea Fernández, del PSOE, recordó que la legislación vigente ya prevé mecanismos para actuar en caso de coacciones y que la propuesta de Vox solo aportaba “derecho penal simbólico y populismo”, sin ofrecer soluciones reales. Fernández insistió en que cualquier intervención estatal sobre la libertad debe estar sólidamente fundamentada, algo que, según su análisis, no ocurre con la iniciativa rechazada.

Conclusión: Feminismo, libertad y convivencia

El rechazo de la proposición de ley de Vox en el Congreso pone de manifiesto la división política y social en torno a la regulación de símbolos religiosos y culturales, así como el uso instrumental del feminismo en el debate público. La mayoría de la Cámara optó por defender la libertad de elección y la convivencia, advirtiendo contra el riesgo de utilizar el feminismo como justificación para políticas discriminatorias.

El Parlamento español, por ahora, ha decidido no avanzar en la prohibición del velo integral, apostando por el respeto a los derechos fundamentales y la búsqueda de consensos alejados de discursos de odio y exclusión.

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