El ‘caso Móstoles’ destapa contradicciones del PP ante denuncias de acoso sexual

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El ‘caso Móstoles’: Contradicciones y doble rasero del PP ante denuncias de acoso sexual

La reciente polémica en torno al denominado ‘caso Móstoles’ ha sacudido el panorama político madrileño, poniendo en evidencia las diferencias de criterio del Partido Popular (PP) y la falta de reacción ante graves denuncias de acoso sexual. Las actuaciones del partido liderado por Alberto Núñez Feijóo y la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso han sido especialmente cuestionadas tras conocerse que una denuncia interna contra el alcalde de Móstoles, Manuel Bautista, fue minimizada y desestimada por la dirección, pese a la gravedad de los hechos expuestos.

El origen del escándalo

El caso salió a la luz tras hacerse público que el PP fue informado en 2024 de una denuncia por acoso sexual contra Manuel Bautista, presentada meses antes de que este asumiera la alcaldía de Móstoles. Según documentos revelados por medios nacionales, altos cargos del partido, como Ana Millán (cercana a Ayuso) y Alfonso Serrano (secretario general del PP madrileño), intervinieron directamente con la denunciante, presionándola para que no acudiera a la justicia y abandonara la acusación.

Pese a la petición de anonimato de la exedil denunciante, algunos medios divulgaron su identidad, forzando su salida del partido y del gobierno municipal en octubre de 2024. Desde entonces, surgieron rumores sobre el comportamiento del alcalde, aunque ninguna voz se alzó públicamente hasta que la noticia fue recogida en prensa.

Reacciones del PP: Negación y desacreditación

Ante la presión mediática, Manuel Bautista descartó dimitir y calificó de «falsas» las acusaciones, aunque reconoció que el caso llegó al Comité de Derechos y Garantías del PP. Argumentó que, al no haberse iniciado un proceso judicial, no había fundamento suficiente para tomar medidas. El partido, lejos de abrir una investigación interna exhaustiva o apartar temporalmente al alcalde, optó por cerrar filas en torno a Bautista y desacreditar a la denunciante.

Las declaraciones de los principales líderes del PP reflejan una estrategia de minimizar el caso. Isabel Díaz Ayuso llegó a tachar la denuncia de «fabricada» y se presentó como víctima de una campaña en su contra. Por su parte, Alberto Núñez Feijóo restó importancia al asunto, asegurando que «se investigó» y que no se archivó sin más, aunque sin aportar pruebas de una investigación real.

Contradicciones y presiones internas

El PP ha ofrecido versiones contradictorias sobre la naturaleza de la denuncia. Mientras Alfonso Serrano negaba la existencia de una acusación de acoso sexual en declaraciones públicas, el escrito remitido por la exconcejala al Comité de Garantías sí especificaba ese carácter. Además, fuentes cercanas a la denunciante afirman que Millán y Serrano ejercieron presión para evitar que el caso llegara a la vía judicial, con frases como: «una denuncia pública te perjudicaría» o «protegerte es no hacer nada».

La respuesta de la oposición

Desde el PSOE se han exigido dimisiones inmediatas, tanto del alcalde de Móstoles como de los dirigentes del PP que habrían intervenido para silenciar la denuncia. Mar Espinar, portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, y Óscar López, secretario general del PSOE madrileño, han denunciado la “extrema gravedad” del caso. El ministro de Transformación Digital se sumó a las críticas, reclamando la salida urgente de Bautista del cargo.

El PSOE ha subrayado el contraste entre su actuación y la del PP en casos similares. Recordaron que, ante las denuncias contra el exdirigente socialista Paco Salazar, el partido actuó de inmediato, mientras que en el PP las denuncias internas no han derivado en ceses ni en apartar a los señalados.

El contexto político en Móstoles

Pese a la polémica, ningún grupo político en el pleno de Móstoles ha impulsado una moción de censura contra Bautista. Las complejas relaciones entre partidos —con enfrentamientos recientes entre PSOE y Más Madrid, y la ruptura de acuerdos entre PP y Vox— dificultan la posibilidad de articular una alternativa al gobierno local del PP.

Este episodio no es aislado en la formación conservadora. Recientemente, otro caso de denuncia interna por acoso sexual en Extremadura, que involucraba al alcalde de Navalmoral de la Mata, también concluyó sin medidas cautelares. Tanto Manuel Bautista como Enrique Hueso, los dos alcaldes señalados, continúan en sus cargos.

  • En Madrid, la denuncia fue archivada por el Comité de Derechos y Garantías en abril de 2025 por “falta de pruebas”.
  • En Galicia, el caso de Alfonso Villares evidenció una tardía reacción del PP, que solo actuó varios meses después de conocer los hechos.

Conclusión

El ‘caso Móstoles’ ha intensificado el debate sobre la gestión de las denuncias de acoso sexual en el ámbito político y la coherencia de los partidos ante situaciones similares. Mientras el PP insiste en restar importancia a las acusaciones y proteger a sus cargos, la oposición exige transparencia, dimisiones y tolerancia cero frente al acoso. El desenlace de este caso podría marcar un precedente en la política madrileña sobre la protección de las víctimas y la responsabilidad de los partidos.

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