Choque entre Francia y Alemania frena la ley europea para potenciar la industria ‘Made in Europe’

Lectura de 7 min

La fractura entre Francia y Alemania pone en suspenso la ley europea para impulsar el ‘Made in Europe’

Las diferencias históricas entre los enfoques proteccionistas y de libre mercado han vuelto a dividir a la Unión Europea (UE), esta vez en torno a la propuesta de una nueva ley destinada a priorizar la industria europea frente a la competencia global. El debate, que enfrenta a Francia y Alemania como principales exponentes de cada postura, mantiene en vilo la aprobación de una medida que busca fortalecer la autonomía industrial del bloque.

Contexto: tensiones transatlánticas y la búsqueda de autonomía

A comienzos de este año, las amenazas del expresidente estadounidense Donald Trump de aumentar los aranceles a productos europeos y sus declaraciones sobre la posible invasión de Groenlandia elevaron la tensión entre la UE y Estados Unidos. Esta coyuntura llevó a los líderes europeos a replantear su estrategia de dependencia exterior, mostrando una postura más firme a favor de la autonomía estratégica, especialmente en materia industrial.

En respuesta, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, respaldó la idea de priorizar las compras de productos europeos en las licitaciones públicas, una medida que busca proteger la industria del continente de la competencia extranjera, en particular de Estados Unidos y China.

Una ley industrial que no logra el consenso

La Comisión Europea, bajo el liderazgo del comisario de Mercado Interior, Sebastien Sejourné, afín al presidente francés Emmanuel Macron, intentó por primera vez en diciembre presentar la ley que favorece la adquisición de productos ‘Made in Europe’ en las administraciones públicas. Sin embargo, las discrepancias internas entre los Estados miembros y dentro de la propia Comisión frenaron el avance de la propuesta.

El impulso para retomar la iniciativa se intensificó cuando las amenazas de Trump alcanzaron su punto álgido, lo que llevó a la Comisión a incluir nuevamente la ley en su agenda legislativa. No obstante, tras el enfriamiento de las tensiones con Estados Unidos, la falta de acuerdo entre los países europeos volvió a postergar la presentación del texto.

Un tercer intento está previsto para la próxima semana, pero la incertidumbre persiste. Fuentes comunitarias admiten que, aunque la intención es presentar la ley en la fecha establecida, el calendario oficial ahora incluye la advertencia «para confirmar». Según reveló la revista Politico, al menos nueve departamentos de la Comisión se muestran escépticos respecto al texto actual, evidenciando las profundas divisiones internas.

Las posiciones enfrentadas: Francia versus Alemania e Italia

Alemania e Italia, actualmente gobernadas por Friedrich Merz y Giorgia Meloni, respectivamente, lideran el bloque contrario a la propuesta. Apoyados por otros países con tradición liberal en materia comercial, como Países Bajos, argumentan que restringir las licitaciones públicas a productos europeos podría elevar los costes para las administraciones y perjudicar la competitividad de la industria continental.

Estos países, principales potencias exportadoras del bloque, insisten en mantener un mercado interno abierto a proveedores de otras potencias, como Estados Unidos y China, y proponen enfocar los esfuerzos en reducir la burocracia y regularizaciones para incentivar la inversión y la innovación dentro de la UE.

En contraste, Francia encabeza el grupo de países que defienden la necesidad de proteger a los productores europeos ante la creciente competencia internacional. El presidente Macron argumentó recientemente que “proteger” la industria local no equivale a proteccionismo, sino a garantizar la supervivencia estratégica de sectores clave como la energía, las telecomunicaciones y la transición ecológica. España también ha mostrado su apoyo a la introducción de criterios más restrictivos a favor del ‘Made in Europe’.

El alcance de la ley: ¿a qué socios comerciales se aplicaría?

El debate actual en Bruselas gira en torno al alcance geográfico de la legislación. Francia propone limitar la definición de producto europeo a los fabricados dentro del Espacio Económico Europeo (los 27 Estados miembros de la UE, Noruega, Islandia y Liechtenstein), mientras que otros países y comisarios sugieren ampliar la lista a socios como Reino Unido o Japón, e incluso abrir la posibilidad a otros países externos a la UE bajo determinadas condiciones.

Una discusión recurrente en la política europea

Las tensiones entre proteccionismo y libre mercado no son nuevas en la UE. Recientemente, surgió una controversia similar en torno al préstamo de 90.000 millones de euros concedido a Ucrania para su defensa frente a Rusia. Francia abogó porque la totalidad de ese dinero se destinara a la compra de armamento europeo, mientras que Alemania y sus aliados lograron incluir una cláusula que permite a Kiev adquirir material militar fuera de la UE, principalmente de Estados Unidos, si no encuentra la oferta adecuada dentro del mercado comunitario.

Perspectivas y próximos pasos

La disputa entre los enfoques proteccionistas y de libre mercado continuará marcando el debate europeo en torno a la nueva ley industrial. Mientras Francia y sus aliados presionan por una Europa más autosuficiente y protegida, Alemania, Italia y otros países defienden la apertura y la competitividad global como motor de crecimiento.

Por ahora, la propuesta legislativa sigue en el aire, a la espera de un consenso que permita a la UE tomar una decisión estratégica sobre el futuro de su industria y su papel en el escenario económico internacional.

Nota:

Los contenidos publicados en este sitio han sido generados y/o reelaborados mediante el uso de herramientas de inteligencia artificial.

elpuebloinforma.com declina toda responsabilidad, directa o indirecta, por eventuales errores, inexactitudes, omisiones u otras irregularidades presentes en los textos.

El usuario reconoce que dichos contenidos tienen exclusivamente fines informativos y no pueden sustituir en ningún caso fuentes oficiales ni asesoramientos profesionales.

Compartir este artículo
No hay comentarios