Costa Rica elige presidente en una jornada electoral marcada por la preocupación por la inseguridad
Este domingo, los ciudadanos de Costa Rica acuden a las urnas para elegir al próximo presidente de la República y a los 57 diputados de la Asamblea Legislativa para el periodo 2026-2030. La jornada se desarrolla en un contexto marcado por la creciente preocupación social ante el aumento de la inseguridad y los homicidios, principalmente relacionados con el narcotráfico y los enfrentamientos entre bandas criminales.
Una campaña dominada por el tema de la inseguridad
Según las encuestas previas a las elecciones, la inseguridad se ha posicionado como el principal problema del país para la ciudadanía. El incremento de los homicidios, atribuido en gran medida a ajustes de cuentas entre organizaciones vinculadas al tráfico de drogas, ha sido el eje central del debate político durante la campaña electoral.
Los candidatos han presentado propuestas diversas para enfrentar este desafío. La candidata oficialista, Laura Fernández, del Partido Pueblo Soberano, ha prometido una política de “mano dura” contra el crimen organizado, incluyendo la posibilidad de instaurar un estado de excepción en las zonas más afectadas, reformas al Poder Judicial y a la legislación penal, así como la finalización de una mega cárcel inspirada en el modelo implementado en El Salvador por el presidente Nayib Bukele.
Por su parte, las candidaturas de oposición con mayor respaldo en las encuestas, como Claudia Dobles de la Coalición Agenda Ciudadana y Álvaro Ramos del Partido Liberación Nacional, han coincidido en la necesidad de fortalecer las leyes y operaciones policiales contra el crimen, pero han hecho énfasis en enfoques sociales. Sus propuestas incluyen iniciativas para mejorar la educación, recuperar espacios públicos y fomentar el deporte y la cultura como estrategias complementarias para combatir la violencia.
Un proceso electoral robusto y participativo
Las urnas abrieron a las 6:00 de la mañana (hora local) y permanecerán abiertas hasta las 18:00, permitiendo que los 3,7 millones de costarricenses empadronados ejerzan su derecho al voto. El proceso electoral se lleva a cabo en 7.154 juntas receptoras de votos distribuidas en todo el país, principalmente en centros educativos públicos. Además, se han habilitado mesas especiales en cárceles, donde 10.730 personas privadas de libertad pueden votar, así como en hogares de ancianos y otros centros.
La votación también se extiende a 42 países a través de 49 consulados, permitiendo que 67.720 costarricenses en el extranjero participen en las elecciones. Debido a la diferencia horaria, los primeros votos en el exterior se emitieron desde el sábado en países como Australia, China, India, Corea del Sur y Filipinas.
Diversidad de candidaturas y transparencia electoral
En esta ocasión, 20 personas aspiran a la presidencia —15 hombres y 5 mujeres—, mientras que para los 57 escaños legislativos hay 1.207 candidaturas, con una distribución de género casi equilibrada: 49,1% mujeres y 50,9% hombres.
El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) ha reforzado los controles de seguridad en el proceso, asegurando la integridad del material electoral y la vigilancia en las mesas de votación por parte de fiscales de los partidos políticos. Los primeros resultados oficiales se esperan para las 20:45 (hora local).
Un país bajo la mirada regional
Costa Rica, reconocida como la democracia más estable de América Latina, enfrenta una jornada decisiva en medio de la presión social por la inseguridad. El resultado de estas elecciones definirá el rumbo de las políticas de seguridad y desarrollo social en los próximos años.
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