Incendios en la Patagonia y venta de tierras: El resurgimiento de una conspiración antisemita
En las últimas semanas, los devastadores incendios que azotan la Patagonia argentina y la discusión sobre la posible venta de tierras a inversores extranjeros han reavivado una antigua teoría conspirativa de corte antisemita: el denominado “Plan Andinia”. Esta controvertida narrativa, surgida en los años sesenta, vuelve a circular en redes sociales y medios de comunicación, generando preocupación entre expertos y comunidades locales.
Una teoría conspirativa con raíces históricas
La idea central del “Plan Andinia” sostiene que existiría un supuesto complot judío para crear un segundo Estado hebreo en territorio patagónico. Su origen se remonta a la década de 1960, cuando, tras el secuestro en Buenos Aires del exoficial nazi Adolf Eichmann por el Mossad, algunos sectores nacionalistas y neonazis difundieron la tesis de que Israel buscaba apropiarse del sur argentino. De acuerdo con investigaciones, los principales impulsores de esta narrativa fueron los hijos de Eichmann, quienes adaptaron antiguas ideas antisemitas a la coyuntura local.
En realidad, el mito distorsiona hechos históricos. A finales del siglo XIX, el fundador del sionismo, Theodor Herzl, contempló diversas opciones territoriales para la creación de un Estado judío, incluida la Patagonia, aunque finalmente se decidió por Palestina, dada su relevancia histórica y religiosa. La migración judía a Argentina, apoyada por la Asociación de Colonización Judía, se limitó a la instalación de comunidades agrícolas en distintas provincias, sin ningún objetivo separatista.
Los incendios y la desinformación
El resurgir de la conspiración coincide con una crisis ambiental y social. Desde diciembre de 2025, los incendios han arrasado más de 52.000 hectáreas en la Patagonia, especialmente en la provincia de Chubut. Las autoridades investigan la posibilidad de que los fuegos hayan sido provocados de manera intencional, un hecho que ha incrementado la desconfianza y la frustración entre la población local, en un contexto marcado por el desmantelamiento de recursos públicos y el auge de inversiones extranjeras durante la administración de Javier Milei.
La llegada de turistas israelíes, algunos de ellos jóvenes que viajan tras cumplir el servicio militar, ha sido utilizada en redes sociales para alimentar la sospecha y la hostilidad. Videos que muestran a turistas encendiendo fogatas o fumando en zonas prohibidas han circulado ampliamente, aunque ninguna investigación ha logrado vincularlos directamente con el origen de los incendios. Medios de verificación como Chequeado han desmentido la supuesta implicación de soldados israelíes, así como otras noticias falsas, como la venta de tierras estatales a Israel o la presencia de explosivos de fabricación israelí en los focos del incendio.
Factores que alimentan la conspiración
- El abandono institucional y la falta de respuestas oficiales ante la crisis ambiental.
- La venta de tierras a inversores extranjeros y el temor a la pérdida de soberanía territorial.
- La circulación de noticias falsas y videos sensacionalistas en redes sociales.
- La presencia de comunidades extranjeras y la desconfianza hacia sus actividades.
- La utilización política de la crisis para avivar viejos prejuicios y discursos de odio.
Impacto social y político
La reactivación de la teoría del “Plan Andinia” no solo afecta a la comunidad judía, sino que también desvía la atención sobre otros problemas estructurales de la región, como la falta de políticas de prevención de incendios, el modelo extractivista y la violencia contra pueblos originarios como los mapuches, quienes también han sido blanco de acusaciones infundadas.
Expertos señalan que estas narrativas conspirativas desvían el foco del verdadero conflicto de colonización territorial, que en el caso de Israel tiene lugar principalmente en los territorios palestinos de Cisjordania y Gaza, y no en Sudamérica. La existencia de inversores israelíes en la Patagonia es un hecho, pero no implica la existencia de un plan estratégico estatal para apropiarse de la región, del mismo modo que la presencia de turistas alemanes en Mallorca no supone un proyecto de anexión territorial.
Respuestas y desafíos
El resurgimiento del antisemitismo en contextos de crisis no es nuevo. Durante la dictadura argentina de Jorge Rafael Videla en los años setenta, militantes judíos de izquierda fueron interrogados y torturados bajo sospecha de formar parte del supuesto plan. La crisis económica de 2003 también fue terreno fértil para la proliferación de estas ideas.
Hoy, en medio de la emergencia ambiental y la incertidumbre económica, la difusión de la conspiración vuelve a poner en riesgo la convivencia y el debate racional. Organizaciones de derechos humanos y periodistas advierten sobre la necesidad de combatir la desinformación y promover una mirada crítica sobre estos discursos, que lejos de aportar soluciones, profundizan la polarización y el odio social.
Conclusión
La crisis de los incendios en la Patagonia y el debate sobre la venta de tierras han servido como detonante para la reaparición de viejas teorías antisemitas, que encuentran eco en momentos de descontento y desinformación. Desmontar estas narrativas requiere no solo información verificada, sino también políticas públicas que atiendan las causas reales de la crisis ambiental y social en la región.
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