Pseudomedios, ‘influencers’ políticos y ‘bots’: Así es el ecosistema digital que impulsa a Aliança Catalana
El ascenso de Aliança Catalana en el panorama político catalán no puede entenderse únicamente a partir de sus resultados electorales. La consolidación de un sofisticado ecosistema digital y mediático ha sido fundamental para amplificar y legitimar el discurso de la extrema derecha en Cataluña, especialmente entre los jóvenes.
Un modelo importado y adaptado
La estrategia digital de Aliança Catalana se inspira en modelos internacionales, principalmente en el movimiento MAGA de Estados Unidos, alineado con Donald Trump, y posteriormente adaptado por partidos como Vox en España. El concepto de fachosfera, surgido en Francia, ha arraigado también en Cataluña, conformando una red que va mucho más allá de perfiles aislados en plataformas sociales.
Esta red se compone de pseudomedios, influencers políticos y una multitud de cuentas anónimas y automatizadas, todas ellas coordinadas para legitimar y amplificar los mensajes de la extrema derecha.
El papel de los pseudomedios
Uno de los pilares de este ecosistema son los pseudomedios, portales de actualidad con una marcada línea editorial en el extremo del espectro político. Según Aleix Martí Danés, investigador en Comunicación en la Universitat Pompeu Fabra, estos medios otorgan una apariencia de legitimidad periodística al discurso político, ampliando su credibilidad ante la audiencia.
En Cataluña, destacan plataformas como E-Notícies, XCatalunya o Girona Notícies. Especialmente relevante es E-Notícies, relanzado en 2023 bajo una nueva dirección y accionariado, que se ha convertido en un actor clave en la difusión de contenidos afines a Aliança Catalana.
Influencers políticos: personalización y alcance juvenil
Los influencers políticos representan otro elemento esencial en la estrategia digital. Sus mensajes, a menudo presentados como opiniones personales y auténticas, logran conectar de manera directa con el público joven, alejándose del tono institucional tradicional.
- Arnau Borràs, director de E-Notícies y presentador del pódcast La Catalunya Woke, es uno de los ejemplos más visibles de esta dualidad entre medio y marca personal.
- El canal Mai Tan Podcast, conducido por Luis Fonsi, ha ganado notoriedad con contenidos virales centrados en la inmigración y críticas a los partidos del procés.
- Denis Baurier, creador en Instagram con más de 7.000 seguidores, basa su contenido en la crítica directa y el señalamiento de figuras públicas, convirtiendo el insulto en una herramienta de movilización.
La personalización del mensaje permite que estos discursos se perciban como genuinos, aumentando su capacidad de impacto y viralización.
‘Bots’ y cuentas anónimas: la amplificación artificial
La red social X (anteriormente Twitter) se ha convertido en el principal escenario para la coordinación de estos actores. Tras la adquisición de la plataforma por Elon Musk y la posterior relajación de las políticas de moderación, la difusión de discursos radicales ha experimentado un auge sin precedentes.
Aleix Martí Danés explica que la fachosfera catalana opera en tres niveles:
- Pseudomedios, que actúan como avalistas y dotan de apariencia periodística al discurso.
- Influencers políticos, que personalizan y humanizan los mensajes.
- Masas de cuentas anónimas o automatizadas (bots), que amplifican los contenidos de manera coordinada.
Esta estructura permite que, cuando alguien publica un mensaje alineado con la extrema derecha, decenas de cuentas lo difundan de forma inmediata, generando la impresión de un consenso mucho mayor al real.
Una hegemonía digital fabricada
El resultado de esta maquinaria es la creación de una hegemonía artificial en el debate público. La coordinación entre pseudomedios, influencers y cuentas anónimas, sumada al funcionamiento del algoritmo, desplaza las voces progresistas y potencia la percepción de una mayoría de derecha en la sociedad catalana.
Esta sensación, según los expertos, no refleja necesariamente un cambio real en la orientación política de la población, sino el efecto de una estrategia digital bien orquestada que aprovecha las lógicas de las redes sociales y la indignación como motor de viralidad.
Más allá de la tecnología: reconstruir comunidad
Frente a este panorama, los especialistas advierten que la respuesta no puede limitarse a soluciones tecnológicas. La clave para contrarrestar la influencia de la extrema derecha digital pasa por recuperar el valor de la acción política presencial, la participación ciudadana y el fortalecimiento de los vínculos comunitarios fuera de las pantallas.
«La extrema derecha se nutre del aislamiento y el miedo», señala Martí Danés. Por ello, reconstruir la comunidad y crear espacios de encuentro en la vida real puede ser la herramienta más eficaz para combatir este fenómeno.
Conclusión
La fachosfera catalana es mucho más que un grupo de perfiles exaltados en redes sociales. Se trata de un sistema complejo que combina la legitimación mediática a través de pseudomedios, la conexión emocional mediante influencers y la amplificación masiva a través de bots y cuentas anónimas. Un modelo diseñado para aprovechar los algoritmos y generar la percepción de una hegemonía derechista, especialmente entre los jóvenes. Sin embargo, como recuerdan los expertos, esta sensación puede ser fabricada, pero sus consecuencias en el debate público y la percepción social son muy reales.
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