EE.UU. destruye tres lanchas cerca de Venezuela y suma más de cien muertos en cinco meses de ofensiva naval

Lectura de 7 min

Estados Unidos intensifica su ofensiva marítima cerca de Venezuela: tres nuevas lanchas destruidas y más de cien muertos en cinco meses

La operación militar estadounidense «Lanza del Sur» continúa escalando su presencia en aguas cercanas a Venezuela y Colombia. El último ataque, anunciado este miércoles por el Comando Sur de Estados Unidos, ha supuesto la destrucción de tres embarcaciones supuestamente vinculadas al narcotráfico, dejando al menos tres fallecidos y varios supervivientes que lograron escapar.

Detalles del ataque y balance de la operación

Según el comunicado oficial difundido en la red social X (anteriormente Twitter), el ataque tuvo lugar el pasado 30 de diciembre en aguas internacionales, aunque las autoridades no especificaron si fue al sur del mar Caribe o en el Pacífico oriental. Desde septiembre, las fuerzas estadounidenses han derribado más de 35 embarcaciones en la región.

La inteligencia militar estadounidense identificó que las tres lanchas navegaban por rutas conocidas de tráfico de drogas y habían realizado transferencias de estupefacientes poco antes de ser atacadas. El video difundido por el Comando Sur muestra las tres embarcaciones desplazándose juntas antes del bombardeo.

  • En el primer ataque, murieron tres personas identificadas como «narcoterroristas» por las autoridades estadounidenses.
  • Los ocupantes de las otras dos lanchas abandonaron las embarcaciones y saltaron al agua antes de que fueran destruidas posteriormente.

Las imágenes difundidas muestran la secuencia de destrucción de las embarcaciones, algunas en movimiento y otras aparentemente a la deriva. Tras los hechos, se activó inmediatamente el protocolo de búsqueda y rescate de la Guardia Costera estadounidense para localizar a los supervivientes.

Cinco meses de ofensiva y más de un centenar de muertes

La operación «Lanza del Sur», que se extiende desde hace cinco meses, ha resultado en la muerte de más de cien personas acusadas por Washington de transportar drogas hacia Estados Unidos. Se trata de un despliegue militar sin precedentes en el Caribe sur en las últimas décadas, en el marco de la política de la administración Trump para presionar la salida del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y sus colaboradores, a quienes acusa de liderar un narcoestado.

En paralelo, el Gobierno de Estados Unidos ha endurecido su retórica y acciones económicas contra el chavismo, alegando que el régimen venezolano ha incautado activos y empresas estadounidenses, en particular del sector petrolero. Entre las medidas anunciadas se incluye la confiscación de petroleros que transportan crudo venezolano, una acción que ya se ha ejecutado en al menos dos ocasiones.

Primer bombardeo sobre territorio venezolano y sanciones económicas

Durante esta semana, el presidente Donald Trump comunicó de manera enigmática un ataque sobre un muelle en la costa venezolana, supuestamente utilizado por la organización criminal Tren de Aragua. Este hecho marcaría la primera vez que Washington bombardea un objetivo en territorio venezolano, intensificando así la presión sobre el gobierno de Maduro.

A esta ofensiva militar se suma el anuncio del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que este miércoles impuso nuevas sanciones a cuatro empresas involucradas en el transporte de crudo venezolano. La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) ha identificado cuatro buques petroleros asociados a estas empresas como «bienes bloqueados», lo que implica su congelación y la prohibición de cualquier operación comercial sin autorización federal, aunque no pueden ser confiscados al seguir siendo propiedad de las entidades sancionadas.

  • Corniola Limited y Krape Myrtle (propietaria y operadora del petrolero Nord Star) han sido designadas como entidades sancionadas.
  • Winky International, vinculada al buque Rosalind (también conocido como Lunar Tide), entra en la lista de bienes bloqueados.
  • Aries Global Investment y dos de sus navíos, Della y Valiante, también quedan sujetos a las nuevas restricciones.

Washington sostiene que estos buques formarían parte de la denominada «flota fantasma» utilizada por Caracas para vender petróleo y financiar el régimen de Maduro, al que acusan de actividades narcoterroristas.

Contexto de las nuevas sanciones

Las recientes sanciones complementan las ya impuestas en diciembre por la OFAC, que incluyeron a familiares y miembros del entorno cercano de Nicolás Maduro, como la primera dama Cilia Flores y su sobrino Carlos Erik Malpica Flores.

La escalada militar y económica estadounidense en la región evidencia una creciente presión internacional sobre el gobierno venezolano, en medio de acusaciones de narcotráfico, violaciones a la propiedad extranjera y el uso de redes logísticas para el transporte ilegal de crudo.

Perspectivas y reacciones

Hasta el momento, el gobierno venezolano no ha emitido una reacción oficial sobre los últimos bombardeos ni sobre el endurecimiento del régimen de sanciones. Analistas internacionales advierten que la situación podría derivar en un aumento de la tensión regional y en una mayor militarización de zonas estratégicas del Caribe y el continente sudamericano.

La comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo de la operación «Lanza del Sur» y sus implicaciones tanto humanitarias como políticas, mientras persiste la incertidumbre sobre el futuro de las relaciones entre Washington y Caracas y el rumbo de la crisis venezolana.

Nota:

Los contenidos publicados en este sitio han sido generados y/o reelaborados mediante el uso de herramientas de inteligencia artificial.

elpuebloinforma.com declina toda responsabilidad, directa o indirecta, por eventuales errores, inexactitudes, omisiones u otras irregularidades presentes en los textos.

El usuario reconoce que dichos contenidos tienen exclusivamente fines informativos y no pueden sustituir en ningún caso fuentes oficiales ni asesoramientos profesionales.

Compartir este artículo
No hay comentarios