El Gobierno aprueba un decreto para limitar los alimentos precocinados en hospitales y residencias
El Consejo de Ministros ha dado luz verde a un nuevo decreto que regulará la alimentación en hospitales, residencias de mayores, escuelas infantiles y otros centros públicos. La medida, impulsada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, tiene como objetivo principal fomentar el consumo de alimentos saludables y restringir la presencia de productos precocinados, frituras y alimentos con alto contenido en grasas saturadas, azúcares y sal.
Fomento de alimentos frescos y saludables
Según la nueva normativa, los menús ofrecidos en estos centros deberán incluir una mayor cantidad de frutas, hortalizas frescas y productos de proximidad. Además, se establece que al menos el 25% de los alimentos provengan de producción ecológica, promoviendo así una alimentación más sostenible y saludable.
El decreto también regula la oferta de productos en las máquinas expendedoras (vending) situadas en estos espacios. A partir de su entrada en vigor, al menos el 70% de los alimentos y bebidas disponibles deberán ser opciones saludables.
Restricciones a los productos precocinados y frituras
La normativa introduce límites estrictos al consumo de platos precocinados y frituras en centros públicos. En el caso de residencias de mayores, hospitales y centros para personas dependientes o con necesidades especiales, se permitirá un máximo de tres raciones mensuales de platos precocinados. Para los menores en hospitales y los niños de cero a tres años en escuelas infantiles, la frecuencia se reduce a una ración por mes.
En cuanto a las frituras, el nuevo decreto limita su presencia en los menús a un máximo de dos raciones por semana.
La supervisión nutricional y la adaptación de menús
A partir de la aprobación de este decreto, la alimentación en los centros públicos deberá ser supervisada por profesionales de la nutrición y la dietética. Los menús tendrán que adaptarse a los distintos grupos de edad y a las necesidades especiales de las personas usuarias, garantizando así una dieta adecuada y personalizada.
Requisitos nutricionales específicos
- Al menos el 90% de las frutas servidas y el 30% de las hortalizas deberán ser frescas y de temporada. Además, más del 10% de estos productos tendrá que proceder de circuitos cortos de distribución.
- Los menús diarios deberán incluir frutas y hortalizas tanto en primeros platos, guarniciones, ensaladas como en postres. En régimen de pensión completa, se requerirán al menos tres raciones diarias de hortalizas y entre dos y tres raciones de fruta cada día.
- Las legumbres deberán estar presentes como plato principal al menos una vez por semana en los menús diarios, y en pensión completa se exigirán cuatro raciones semanales.
- El pescado deberá ofertarse al menos dos veces por semana en los menús diarios, alternando entre pescado blanco y azul, y tres veces en caso de pensión completa.
- Al menos el 50% de la oferta semanal de alimentos como pan, arroz o pasta deberá ser de variedades integrales. En pensión completa, se recomienda un consumo de tres a seis raciones diarias de alimentos integrales.
Compromiso con la alimentación sostenible
El decreto refuerza la apuesta por la sostenibilidad, estableciendo que al menos el 25% del coste total de adquisición de alimentos en estos centros deberá destinarse a productos ecológicos, contribuyendo así tanto a la salud de los usuarios como al respeto por el medio ambiente.
Un paso hacia una alimentación más saludable en los centros públicos
Con la entrada en vigor de esta nueva normativa, el Gobierno pretende mejorar la calidad de la alimentación en hospitales, residencias y centros educativos, reduciendo la presencia de productos ultraprocesados y promoviendo una dieta más equilibrada y adaptada a las necesidades de cada usuario.
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