La industria de defensa española bate récords en facturación en pleno rearme europeo
La industria armamentística española atraviesa un momento histórico de expansión. En los últimos cinco años, el sector ha experimentado un aumento sin precedentes en su facturación, impulsado por la estrategia de rearme promovida desde la Unión Europea y la intensificación de los conflictos internacionales, como la guerra en Ucrania. Las principales empresas del sector, tanto de capital público como privado, están registrando ingresos nunca antes vistos y, en muchos casos, duplicando o incluso quintuplicando sus cifras en comparación con años anteriores.
- La industria de defensa española bate récords en facturación en pleno rearme europeo
- Un crecimiento acelerado y generalizado
- El dominio de cinco gigantes y la presencia estatal
- El avance de la privatización y el capital extranjero
- El auge del capital privado y las nuevas protagonistas
- Europa y Estados Unidos, atentos al mercado español
- El debate sobre el modelo de seguridad y el Estado de Bienestar
- Perspectivas y desafíos
Un crecimiento acelerado y generalizado
Empresas como Expal, actualmente bajo el control del grupo alemán Rheinmetall, han protagonizado incrementos espectaculares. Expal pasó de facturar 142 millones de euros en 2020 a 716 millones en 2025. Este fenómeno no es aislado: compañías con participación estatal, como Indra, Airbus o Navantia, también han visto crecer sus ingresos de manera notable.
Según Pere Ortega, investigador del Centre Delàs d’Estudis per la Pau, «las empresas del sector han echado a correr porque ninguna quiere quedarse fuera del reparto de un pastel tan jugoso», en referencia al gran volumen de inversión militar que ha puesto en marcha la UE, estimado en 800.000 millones de euros.
El dominio de cinco gigantes y la presencia estatal
En España, el 80% del negocio de defensa está en manos de cinco grandes empresas: Indra, Airbus, Navantia, Santa Bárbara y Expal. El Estado mantiene la propiedad o participaciones significativas en Indra, Airbus y Navantia, que lideran la facturación del sector. En 2025, Indra alcanzó los 5.652 millones de euros en ingresos, Airbus Defence and Space llegó a 17.700 millones y Navantia, a pesar de sus números rojos, facturó 1.978 millones.
- Indra: De 3.101 millones en 2020 a 5.652 millones en 2025, un aumento del 82%. El Estado, a través de SEPI, es principal accionista con un 30%.
- Airbus Defence and Space: Cifra de negocios de 17.700 millones en 2025, frente a los 10.446 millones de 2020. Propiedad compartida entre España, Francia y Alemania.
- Navantia: Facturación de 1.978 millones en 2025, fabricando buques de guerra, submarinos y sistemas de combate para la Armada Española. Propiedad 100% estatal.
El Gobierno español ha firmado recientemente contratos por valor de 22,6 millones de euros con estas tres compañías para el desarrollo de nuevos programas hasta 2035.
El avance de la privatización y el capital extranjero
El sector ha vivido un proceso de privatización progresiva desde los años ochenta, siguiendo la tendencia europea. Empresas tradicionalmente públicas, como Santa Bárbara y Expal, han pasado a manos de multinacionales extranjeras. Santa Bárbara está controlada desde hace dos décadas por la estadounidense General Dynamics, mientras que Expal fue adquirida por Rheinmetall en 2023.
- Santa Bárbara: Redujo su facturación de 323 millones en 2020 a 266 millones en 2025.
- Expal: De 142,9 millones en 2020 a 716,7 millones en 2025, multiplicando por cinco sus ingresos bajo la gestión alemana.
Otras empresas como ITP Aero y SAES también han experimentado crecimientos significativos y cuentan con estructuras accionariales mixtas entre capital español, fondos internacionales y presencia estatal.
El auge del capital privado y las nuevas protagonistas
El capital privado gana peso en el panorama armamentístico español. Empresas como Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), Amper o GMV han registrado crecimientos notables en los últimos años:
- EM&E: De 73,1 millones en 2020 a 510,5 millones en 2025.
- Amper: De 201,6 millones en 2020 a 282,7 millones en 2025, con picos de 420,8 millones en 2024.
- GMV: De 201,6 millones en 2020 a 510,2 millones en 2025.
Otras compañías como Sener, Instalaza, Nammo Palencia y la Fábrica de Municiones de Granada han seguido una trayectoria ascendente, en algunos casos multiplicando hasta por diez su facturación en apenas un lustro.
Europa y Estados Unidos, atentos al mercado español
La internacionalización del sector es ya una realidad. El mercado armamentístico español atrae inversiones y adquisiciones por parte de fondos y multinacionales tanto europeas como estadounidenses. Ejemplo de ello es la presencia de grupos como General Dynamics, Rheinmetall o fondos como BlackRock y Bank of America en el accionariado de las principales empresas. Además, países como Noruega y Finlandia participan en el capital de empresas como Nammo Palencia.
El debate sobre el modelo de seguridad y el Estado de Bienestar
El espectacular aumento del gasto militar y la facturación de la industria armamentística ha abierto un intenso debate en la sociedad española y europea. Expertos y analistas advierten sobre los riesgos de priorizar la seguridad militar frente a las inversiones sociales.
Marga Ferré, presidenta de Transform! Europe, sostiene que «no parece sensato frenar las inversiones sociales para comprar armas a los estadounidenses y militarizar la industria europea». Diego Checa Hidalgo, profesor de la Universidad de Granada, apunta que «el militarismo no siempre es la forma más eficiente de proporcionar seguridad» y destaca que la industria militar genera menos empleo por inversión que sectores como la sanidad o las energías alternativas.
- La industria militar genera 6,5 empleos por cada millón de dólares invertidos.
- La sanidad pública genera 14 puestos de trabajo por la misma cantidad.
- Las energías alternativas, 19 empleos por millón invertido.
Por su parte, Pere Ortega advierte que la apuesta por el rearme puede poner en peligro las bases del Estado de Bienestar: «Los líderes europeos solo hablan de seguridad militar y pasan por alto todo lo que tiene que ver con la seguridad humana: educación, vivienda, sanidad o servicios sociales».
Perspectivas y desafíos
El auge de la industria de defensa española refleja un contexto internacional marcado por la inseguridad y el incremento de los conflictos armados. La militarización de la economía europea, promovida por los discursos sobre la «amenaza rusa», ha disparado la demanda y la producción de armamento.
Sin embargo, las voces críticas señalan que este modelo no es sostenible ni socialmente aceptable a largo plazo. El debate sobre el equilibrio entre seguridad militar y bienestar social está más presente que nunca, y el futuro del sector dependerá no solo de la coyuntura geopolítica, sino también de las prioridades políticas y sociales de los próximos años.
Nota:
Los contenidos publicados en este sitio han sido generados y/o reelaborados mediante el uso de herramientas de inteligencia artificial.
elpuebloinforma.com declina toda responsabilidad, directa o indirecta, por eventuales errores, inexactitudes, omisiones u otras irregularidades presentes en los textos.
El usuario reconoce que dichos contenidos tienen exclusivamente fines informativos y no pueden sustituir en ningún caso fuentes oficiales ni asesoramientos profesionales.