Amnistía Internacional denuncia el reclutamiento forzado de latinoamericanos por parte de Rusia para combatir en Ucrania
El conflicto armado entre Rusia y Ucrania continúa extendiendo su impacto más allá de las fronteras europeas. Según un informe reciente de Amnistía Internacional (AI), ciudadanos de Colombia, Cuba, Brasil y Perú han sido reclutados por Rusia a través de métodos coercitivos y engañosos para participar en la guerra, una situación que la organización califica como posible trata de personas.
Reclutamiento mediante engaños y explotación
Amnistía Internacional expone en su informe titulado Rusia: Tráfico de ciudadanos extranjeros para combatir en Ucrania que estos reclutamientos no son incidentes aislados y que, en muchos casos, involucran prácticas de engaño, coacción y explotación. Los métodos documentados por la ONG incluyen falsas promesas de empleo civil, salarios elevados, estatus legal o ciudadanía rusa, que finalmente se traducen en la participación directa en el conflicto armado.
La investigación, basada en entrevistas con decenas de personas de diferentes nacionalidades —entre ellas, nacionales de Brasil, Colombia, Cuba, Egipto, Sierra Leona y Sri Lanka— fue realizada entre 2024 y 2026 en campos de prisioneros de guerra ubicados en el oeste de Ucrania. AI subraya que la naturaleza transnacional de las redes de reclutamiento aprovecha las vulnerabilidades económicas, laborales y migratorias de los extranjeros, con especial énfasis en ciudadanos latinoamericanos.
Testimonios de víctimas
El informe recoge múltiples testimonios que ilustran el modus operandi de los reclutadores:
- Pedro, brasileño de 22 años: Fue captado en Australia creyendo que trabajaría en informática. Al llegar a Rusia, fue llevado a un centro de instrucción militar y, tras solicitar abandonar el lugar, recibió amenazas de cárcel o muerte. Permaneció casi un año en el conflicto, sin pasaporte ni teléfono móvil.
- Jorge, colombiano de 23 años: Respondió a una oferta de trabajo en línea y viajó a Rusia esperando un empleo civil. Posteriormente, fue trasladado a una zona militar y obligado a portar un fusil y uniforme, sin experiencia previa.
- Luis, colombiano de 24 años: Con experiencia militar, fue reclutado para un supuesto trabajo de seguridad en territorio ucraniano ocupado por Rusia.
- Enrique, cubano de 18 años: Trabajaba en la construcción en Rusia y fue convencido por un conocido para firmar un contrato con las Fuerzas Armadas rusas, con la promesa de obtener la ciudadanía. Tras apenas 20 días de instrucción militar, fue capturado en Ucrania.
- Rubén, cubano: Detenido en Moscú y condenado por posesión de drogas, recibió la opción de sumarse al ejército ruso en lugar de cumplir su condena, junto a otros reclusos extranjeros.
Cifras y reconocimiento oficial
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú admitió en agosto que al menos 459 ciudadanos peruanos fueron captados por redes rusas, en muchos casos bajo engaños. De ellos, once han fallecido, 114 están desaparecidos y tres permanecen como prisioneros en Ucrania. La Cancillería peruana informó que ha facilitado la repatriación de 27 nacionales.
AI aclara que no existe un registro exhaustivo país por país ni detalles específicos sobre acuerdos bilaterales entre Rusia y los gobiernos latinoamericanos. La organización también señala que sería incorrecto afirmar que hay un mecanismo regional para dimensionar plenamente el alcance de este fenómeno.
El papel de las agencias de reclutamiento
Según Amnistía Internacional, muchas de estas redes operan a través de agencias con sede en Colombia, que recibirían más de 2.000 dólares por cada nuevo recluta. Estas entidades aprovechan la facilidad de viaje de algunos ciudadanos latinoamericanos a Rusia y su vulnerabilidad ante promesas de regularización migratoria y empleo.
Recomendaciones y llamados a la acción
Ante la gravedad de la situación, Amnistía Internacional insta a los gobiernos cuyos ciudadanos puedan estar en riesgo a tomar medidas preventivas. Entre las recomendaciones destacan:
- Emitir advertencias públicas sobre ofertas laborales fraudulentas relacionadas con empleo en Rusia.
- Investigar a los intermediarios y agencias implicadas en el reclutamiento.
- Colaborar internacionalmente para asegurar que los responsables rindan cuentas.
- Evitar la criminalización automática de las víctimas, garantizando investigaciones individuales en caso de posibles delitos conforme al derecho internacional.
Impacto en las familias de las víctimas
La ONG lamenta que estas redes de reclutamiento generen graves consecuencias para las familias de los afectados, incluyendo incertidumbre sobre el paradero de sus seres queridos, pérdida de ingresos y dificultades para acceder a información, asistencia consular, repatriación o compensaciones.
Amnistía Internacional reitera la necesidad de abordar el problema desde un enfoque de derechos humanos, priorizando la protección de las víctimas y la persecución de las redes que se aprovechan de las situaciones de vulnerabilidad para alimentar el conflicto en Ucrania.
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