Fallece Ratko Mladic, el ‘carnicero de los Balcanes’, a los 83 años
Ratko Mladic, excomandante militar serbobosnio y figura central en los crímenes de guerra cometidos durante el conflicto en Bosnia, ha muerto este jueves a los 83 años en el centro de detención de La Haya. Mladic, apodado el ‘carnicero de los Balcanes’, cumplía cadena perpetua por su papel en algunos de los episodios más trágicos de la guerra de Bosnia (1992-1995), entre ellos el genocidio de Srebrenica y el asedio de Sarajevo.
Condena por crímenes de guerra y genocidio
En 2017, el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) sentenció a Mladic a cadena perpetua, hallándolo culpable de diez de los once cargos que enfrentaba. Entre ellos figuraban genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, principalmente por la masacre de Srebrenica, donde aproximadamente 8.000 hombres y niños musulmanes fueron ejecutados, y por la campaña de terror desplegada durante el asedio de Sarajevo, que se cobró la vida de más de 10.000 civiles, incluidos 1.500 niños.
El tribunal también responsabilizó a Mladic por liderar la ofensiva contra la población civil de Sarajevo, sometida a casi cuatro años de bombardeos y francotiradores. Además, se le acusó de dirigir la toma de Srebrenica, enclave declarado “zona segura” por la ONU, que cayó en manos serbobosnias bajo la pasividad de los cascos azules holandeses. Tras la conquista, Mladic pronunció ante las cámaras un discurso en el que justificaba la acción como una venganza histórica contra los musulmanes bosnios.
Huida, captura y reclusión
Tras los acuerdos de paz de Dayton en 1995, que pusieron fin al conflicto, Mladic fue apartado de su cargo y pasó a la clandestinidad en 1996. Permaneció prófugo durante quince años, protegido por una red de familiares y antiguos militares, hasta su arresto en 2011 en la localidad serbia de Lazarevo. Durante ese tiempo, mantuvo una relativa impunidad en Belgrado, donde fue visto en lugares públicos hasta la caída del régimen de Slobodan Milosevic.
Su estancia en el centro de detención de Scheveningen, en La Haya, estuvo marcada por un progresivo deterioro de su salud, varios episodios de hipertensión y accidentes cerebrovasculares. Sus abogados y el gobierno serbio solicitaron en varias ocasiones su traslado a un hospital en Belgrado, peticiones que fueron rechazadas por el tribunal, que consideró que Mladic recibía la atención médica adecuada en prisión.
Perfil y trayectoria militar
Ratko Mladic nació el 12 de marzo de 1943 en Božinovići, una aldea de Bosnia. Quedó huérfano de padre a temprana edad, cuando su progenitor, partisano comunista, fue asesinado durante la Segunda Guerra Mundial. En 1965 se graduó con honores en la Academia Militar de Zemun y desarrolló su carrera en el Ejército Popular Yugoslavo, sirviendo en diferentes regiones de la antigua Yugoslavia.
Sus compañeros de armas relatan la transformación de Mladic de un oficial comunista convencido a un líder ultranacionalista serbio. En 1991, tras el inicio de los conflictos en Eslovenia y Croacia, asumió el mando del Cuerpo de Knin. En mayo de 1992 fue nombrado comandante del Ejército de la República Srpska, desde donde dirigió operaciones militares decisivas en Bosnia.
- Entre sus órdenes más conocidas figuran los bombardeos sobre Sarajevo y frases como “Disparen a Velesici; allí no hay muchos serbios”, reflejando su estrategia militar sin distinción entre objetivos civiles y militares.
- En 1994, ante la amenaza de intervención de la OTAN, llegó a declarar: “Si nos bombardean, yo bombardearé Londres”.
Pese a intentos de destitución por parte del líder político Radovan Karadzic, Mladic mantuvo el apoyo de la cúpula militar hasta el final de la guerra.
Reacciones y legado
La figura de Mladic sigue generando división en la región. Para la comunidad bosnia musulmana y croata, encarnó la brutalidad y el horror del conflicto, mientras que sectores ultranacionalistas serbios lo consideran un “héroe trágico” y critican al tribunal internacional por presuntos sesgos contra los serbios.
Durante su juicio, Mladic mantuvo una actitud desafiante, justificando sus actos como defensa de la población serbia. En el momento de la lectura de su sentencia en 2017, protagonizó un episodio violento al gritar contra los jueces y tuvo que ser expulsado de la sala antes de la lectura del fallo final.
Vida personal
Mladic estuvo casado con Bosa Mladic y tuvo dos hijos, Darko y Ana. La tragedia personal marcó su vida cuando su hija Ana se suicidó en 1994 en Belgrado, utilizando la pistola favorita de su padre, un episodio que tuvo lugar en plena guerra y que impactó profundamente al exgeneral.
Conclusión
La muerte de Ratko Mladic pone fin a la vida de uno de los personajes más controvertidos de la historia reciente de Europa. Su legado continúa siendo objeto de debate y análisis en los Balcanes y en la justicia internacional, como símbolo de los horrores de la guerra y de la lucha por la rendición de cuentas ante crímenes atroces.
Nota:
Los contenidos publicados en este sitio han sido generados y/o reelaborados mediante el uso de herramientas de inteligencia artificial.
elpuebloinforma.com declina toda responsabilidad, directa o indirecta, por eventuales errores, inexactitudes, omisiones u otras irregularidades presentes en los textos.
El usuario reconoce que dichos contenidos tienen exclusivamente fines informativos y no pueden sustituir en ningún caso fuentes oficiales ni asesoramientos profesionales.