El círculo familiar de Trump toma las riendas de la diplomacia internacional

Lectura de 6 min

La diplomacia familiar de Trump: cómo el círculo íntimo del presidente lidera las negociaciones internacionales

En la más reciente etapa de la política exterior estadounidense, figuras ajenas a la diplomacia tradicional han cobrado protagonismo. Steve Witkoff, empresario inmobiliario y amigo personal de Donald Trump, junto a Jared Kushner, yerno del presidente y esposo de Ivanka Trump, se han consolidado como los principales negociadores de Estados Unidos en asuntos de gran envergadura internacional como el conflicto en Gaza, el programa nuclear iraní y la guerra en Ucrania.

Negociaciones clave lideradas por el círculo cercano a Trump

Witkoff y Kushner han asumido roles centrales en las conversaciones diplomáticas más delicadas. Entre sus logros destaca la mediación que condujo al alto el fuego en Gaza, un acuerdo que, sin embargo, ha sido violado en repetidas ocasiones por Israel. Actualmente, ambos encabezan en Ginebra las conversaciones sobre el acuerdo nuclear con Irán y las negociaciones para una tregua en Ucrania, desplazando así el papel de instituciones y diplomáticos de carrera.

La elección de estos negociadores refleja el estilo poco ortodoxo de la administración Trump. Mientras en el pasado la diplomacia estadounidense se apoyaba en funcionarios experimentados y estructuras establecidas, ahora la gestión de crisis globales recae sobre personas del entorno personal o familiar del presidente.

Un tándem sin trayectoria diplomática

Ni Witkoff ni Kushner cuentan con formación ni experiencia en diplomacia. Witkoff, empresario neoyorquino y aficionado al golf, mantiene una estrecha relación con Trump desde la década de 1980. Su designación como enviado especial fue resultado directo de esa amistad, sin necesidad de confirmación por parte del Senado. Kushner, por su parte, ha sido incorporado a las negociaciones internacionales por iniciativa de su suegro, sin ostentar ningún cargo oficial dentro del ejecutivo.

El protagonismo de ambos ha generado reacciones diversas en el ámbito internacional. En Rusia, el dúo es conocido como «Witkoff y Zyatkoff» (en alusión a «zyat», que significa yerno en ruso). En Irán, Kushner es apodado «Damad Trump», reforzando la percepción de que la diplomacia estadounidense se ha convertido en un asunto familiar.

Desplazamiento de la diplomacia tradicional

La estrategia de Trump ha provocado una reconfiguración del papel de los diplomáticos convencionales. Marco Rubio, actual secretario de Estado, ha visto relegada su participación en temas clave como Oriente Medio y Ucrania, limitando su protagonismo a la gestión de la política hacia Venezuela y América Latina.

Esta marginación de los canales diplomáticos habituales responde a la visión pragmática de Trump, quien privilegia la toma de decisiones rápida y directa, propia del mundo empresarial, frente a la experiencia acumulada del Departamento de Estado y el Consejo de Seguridad Nacional, que durante décadas han coordinado la respuesta estadounidense ante crisis internacionales.

Recepción internacional y posibles conflictos de interés

Si bien este enfoque poco convencional ha permitido avances como el alto el fuego en Gaza y el inicio de negociaciones entre Rusia y Ucrania, también ha despertado inquietudes en círculos diplomáticos, especialmente por los posibles conflictos de intereses derivados de las actividades empresariales de los negociadores.

  • Jared Kushner fundó Affinity Partners, una firma de inversiones que recibió 2.000 millones de dólares del fondo soberano de Arabia Saudita, además de capital de fondos estatales de Qatar y Emiratos Árabes Unidos. Estas inversiones se concretaron tras su participación en la negociación de los Acuerdos de Abraham durante el primer mandato de Trump.
  • Steve Witkoff ha visto cómo su hijo, Zach Witkoff, cofundador de la empresa de criptomonedas World Liberty Financial, consiguió una inversión de 2.000 millones de dólares de Abu Dhabi a través de la plataforma Binance. Además, una compañía de inversiones vinculada a Emiratos Árabes adquirió el 50% de la empresa por 500 millones de dólares.

El exasesor del Departamento de Defensa, Ilan Berman, ha señalado que este tipo de diplomacia, donde los lazos familiares y empresariales se entremezclan, puede resultar más comprensible en países como Arabia Saudita o Emiratos Árabes Unidos, donde la política y los negocios frecuentemente caminan de la mano. Sin embargo, en el contexto de una república democrática como Estados Unidos, este modelo genera controversia y cuestionamientos sobre la transparencia y la ética en la gestión internacional.

Un modelo de gestión internacional bajo escrutinio

Pese a algunos logros iniciales, la diplomacia basada en el círculo íntimo de Trump no ha logrado impresionar a los expertos ni ha generado la admiración de la comunidad internacional. Por el contrario, ha abierto debates sobre la influencia de intereses privados en las decisiones de política exterior y el futuro de la diplomacia estadounidense.

Nota:

Los contenidos publicados en este sitio han sido generados y/o reelaborados mediante el uso de herramientas de inteligencia artificial.

elpuebloinforma.com declina toda responsabilidad, directa o indirecta, por eventuales errores, inexactitudes, omisiones u otras irregularidades presentes en los textos.

El usuario reconoce que dichos contenidos tienen exclusivamente fines informativos y no pueden sustituir en ningún caso fuentes oficiales ni asesoramientos profesionales.

Compartir este artículo
No hay comentarios