Investigación revela que 3.000 palestinos fueron carbonizados por bombas térmicas en Gaza
Una reciente investigación de la cadena Al Jazeera ha puesto al descubierto la desaparición de miles de personas en la Franja de Gaza, consecuencia del uso de armas térmicas de fabricación estadounidense que alcanzan temperaturas extremas, hasta tres veces superiores a las de un horno crematorio convencional.
Desapariciones en Bureij: testimonios y cifras alarmantes
El caso de Rafiq Badran es solo uno de los muchos que ilustran la magnitud de la tragedia. Badran, residente del campamento de refugiados de Bureij, en el centro de Gaza, perdió a cuatro de sus hijos tras una serie de bombardeos israelíes entre 2024 y 2025. Según relató a Al Jazeera, sus hijos simplemente «se evaporaron» durante uno de los ataques a las escuelas del campamento. «No quedó ni un solo pedazo. ¿A dónde fueron?», se pregunta con dolor.
El testimonio de Badran se suma a los datos recogidos por equipos del Servicio de Defensa Civil de Palestina y expertos forenses, que han sido fundamentales para la investigación difundida el 9 de febrero por Al Jazeera Arabic. Según los hallazgos, se estima que alrededor de 2.842 personas han sido carbonizadas en Gaza debido al uso de armas térmicas y termobáricas durante los bombardeos israelíes.
Armas térmicas: destrucción a temperaturas extremas
Las armas térmicas empleadas en estos ataques pueden alcanzar temperaturas superiores a los 3.500°C, una cifra que triplica la temperatura de un horno crematorio. Mahmoud Basal, portavoz del servicio de protección civil palestino, explicó que tras los bombardeos solo se recuperaron «salpicaduras de sangre» o fragmentos mínimos como cueros cabelludos.
El método utilizado por los forenses consiste en comparar el número de cuerpos recuperados tras un ataque con el número de personas que se encontraban en el lugar. Si, después de una búsqueda exhaustiva, solo se hallan restos biológicos mínimos, las víctimas se contabilizan como carbonizadas.
Munir Al Bursh, director general del Ministerio de Salud palestino en Gaza, detalló a Al Jazeera que a temperaturas tan elevadas, el tejido humano se vaporiza y se convierte en cenizas. Este grado de destrucción es uno de los motivos por los que el derecho internacional prohíbe el uso indiscriminado de este tipo de armamento, como recogen los Convenios de Ginebra de 1977.
Funcionamiento y procedencia de las bombas empleadas
Las bombas térmicas, conocidas también como bombas de vacío o de aerosol, dispersan una nube de combustible que, al encenderse, genera una enorme bola de fuego y un efecto de vacío, según explicó el experto militar Vasili Fatigarov. Para producir esta reacción, se añaden compuestos químicos como polvos de aluminio al explosivo, incrementando la temperatura y duración de la combustión.
- Bombas MK-80: Fabricadas en Estados Unidos, pueden ser de caída libre o guiadas por GPS (GBU).
- MK-84: Variante pesada utilizada para objetivos de gran tamaño.
- BLU-109: Bomba antibúnker diseñada para penetrar estructuras reforzadas.
- GBU-39: Munición guiada de alta precisión.
Durante el asedio a Gaza, Estados Unidos proporcionó a Israel varios lotes de estas municiones, tanto bajo la administración de Joe Biden como de Donald Trump. Investigadores de Al Jazeera documentaron la presencia de fragmentos de bombas GBU en lugares donde desaparecieron cuerpos tras los ataques.
Implicaciones legales y condena internacional
Otra investigación de Human Rights Watch identificó restos de bombas MK-80 en escuelas atacadas por Israel, reforzando las sospechas sobre el uso de armamento prohibido o de efectos indiscriminados en zonas civiles.
Francesca Albanese, relatora de la ONU para los derechos humanos en los territorios palestinos ocupados, calificó la ofensiva en Gaza como un «crimen colectivo». Según Albanese, la responsabilidad no recae solo en quienes ejecutan los ataques, sino también en los Estados que suministran armas y mantienen relaciones comerciales con Israel, permitiendo la financiación del conflicto.
Cabe recordar que el 26 de enero de 2024, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) emitió una orden instando a Israel a tomar medidas para evitar la comisión de genocidio en Gaza. La Convención contra el Genocidio de 1948 obliga a todos los Estados parte no solo a prevenir, sino también a sancionar cualquier acto genocida.
Conclusiones
La investigación de Al Jazeera evidencia la magnitud del sufrimiento civil en la Franja de Gaza, donde el uso de armas de alta capacidad destructiva ha provocado la desaparición física de miles de personas. Los hallazgos refuerzan el llamado de organizaciones internacionales a detener el suministro de armamento y garantizar la protección de la población civil conforme al derecho internacional humanitario.
Nota:
Los contenidos publicados en este sitio han sido generados y/o reelaborados mediante el uso de herramientas de inteligencia artificial.
elpuebloinforma.com declina toda responsabilidad, directa o indirecta, por eventuales errores, inexactitudes, omisiones u otras irregularidades presentes en los textos.
El usuario reconoce que dichos contenidos tienen exclusivamente fines informativos y no pueden sustituir en ningún caso fuentes oficiales ni asesoramientos profesionales.