La derecha amplía su ventaja sobre la izquierda en Aragón y Extremadura
El panorama político en Aragón y Extremadura ha experimentado un notable desplazamiento hacia la derecha, según los resultados de las últimas elecciones celebradas el 8 de febrero de 2026. Los bloques conservadores han incrementado de forma significativa su distancia sobre las fuerzas progresistas, consolidando una tendencia que ya se perfilaba en los comicios de 2023, pero que ahora se ha acentuado de manera considerable.
Diferencias históricas entre bloques
En Aragón, la diferencia entre el bloque de la derecha y el de la izquierda ha alcanzado los 18,22 puntos porcentuales, mientras que en Extremadura la brecha es aún mayor, situándose en 24,11 puntos. Estas cifras suponen un salto importante respecto a 2023, cuando la diferencia era de 7,04 puntos en Aragón y apenas superaba un punto en Extremadura.
La evolución de ambas regiones muestra un corrimiento paralelo hacia posiciones conservadoras. El bloque de derechas, formado por el Partido Popular (PP), Vox, el Partido Aragonés (PAR) y recientemente Se Acabó la Fiesta (SALF), ha aumentado sustancialmente su porcentaje de voto. En contraste, el bloque de izquierdas, que agrupa al PSOE, Chunta Aragonesista (CHA), Podemos e Izquierda Unida, ha visto reducidos sus apoyos.
Resultados electorales: evolución y comparativa
- Aragón: En 2023, la derecha obtuvo un 48,82% frente al 41,78% de la izquierda (diferencia de 7,04 puntos). En 2026, el bloque conservador ha alcanzado el 56,12%, mientras que la izquierda ha descendido al 37,9%, ampliando la brecha hasta los 18,22 puntos.
- Extremadura: En 2023, la diferencia era mínima: 46,96% para la derecha y 45,88% para la izquierda (1,08 puntos). Tras las elecciones de diciembre de 2025, la derecha subió al 60,08% y la izquierda cayó al 35,97%, situando la distancia en 24,11 puntos.
Este crecimiento de la derecha se explica, en parte, por la pérdida de votos del PSOE y el ascenso de Vox, junto con la entrada de nuevas formaciones y la desmovilización de parte del electorado progresista. En Extremadura, el PSOE pasó de 242.659 votos en 2023 a 136.017 en 2025, mientras que Vox duplicó sus apoyos, pasando de 49.400 a 89.360 votos.
Dinámica interna de los partidos
A pesar de la victoria del PP en ambas comunidades, el partido ha perdido votos respecto a anteriores convocatorias. En Aragón, los populares han pasado del 35,5% en 2023 al 34,26%, y han perdido más de 13.000 votos. En Extremadura, aunque han mejorado su porcentaje de apoyo debido a la menor participación y el desplome socialista, han registrado una pérdida de casi 8.000 votos.
Vox, por su parte, se consolida como tercera fuerza política en ambas regiones y se acerca peligrosamente al 20% de los votos, especialmente en provincias como Teruel, donde ya ha superado ese umbral. Su crecimiento les otorga una mayor capacidad de negociación y les ha permitido incrementar de manera significativa su representación parlamentaria.
El retroceso de la izquierda y la reorganización interna
El PSOE ha sufrido una caída especialmente drástica en Extremadura, donde pasó del 39,9% al 25,72% de los votos, lo que supuso la dimisión de su secretario general regional. En Aragón, la bajada ha sido menos intensa, del 29,55% al 24,29%. No obstante, la izquierda a la izquierda del PSOE ha logrado mantener e incluso mejorar sus resultados en ambas comunidades, a pesar de la pérdida de representación de Podemos en Aragón.
- En Aragón: CHA ha sido la formación más beneficiada, subiendo del 5,1% al 9,73%. IU-Sumar se mantiene estable, aunque con una ligera pérdida porcentual. Podemos, sin embargo, ha pasado del 4,01% al 0,93% y ha perdido su representación.
- En Extremadura: La confluencia de Podemos, IU y Alianza Verde ha duplicado sus resultados, pasando del 5,98% al 10,25%.
Destaca también la aparición de Se Acabó la Fiesta (SALF) en Aragón, que, aunque no ha conseguido representación, ha estado cerca de arrebatar un escaño a IU-Sumar en Zaragoza con el 2,92% de los votos.
Factores que explican el cambio
Entre las causas de este corrimiento hacia la derecha destacan la desmovilización del electorado progresista, el auge del voto antisistema y de extrema derecha, así como la pérdida de confianza en el PSOE tras los peores resultados históricos en ambas regiones.
El ciclo electoral aún no ha concluido y la atención se centra ahora en las próximas elecciones de Castilla y León, previstas para el 15 de marzo. El PSOE afronta el reto de frenar la sangría de votos y recuperar la confianza de un electorado cada vez más disperso. Mientras tanto, la derecha consolida su posición como bloque dominante tanto en Aragón como en Extremadura, modificando sustancialmente el mapa político regional.
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