Siete personas LGTBIQ+ encarceladas en Marruecos tras denunciar una agresión

Lectura de 7 min

Siete personas LGTBIQ+ condenadas a prisión en Marruecos tras denunciar una agresión

Siete personas del colectivo LGTBIQ+ han sido condenadas a ocho meses de prisión en Marruecos después de acudir a la policía tras ser víctimas de una agresión. Los hechos ocurrieron en agosto en la ciudad de Fez, cuando un grupo de vecinos atacó a las víctimas mientras celebraban una fiesta en una vivienda. Una octava persona recibió una condena de tres meses de prisión condicional.

La denuncia que terminó en cárcel

Según la organización internacional All Out, las personas agredidas acudieron a la policía para solicitar protección tras el ataque, pero en lugar de recibir ayuda, fueron detenidas. Durante el juicio, las víctimas no contaron con una defensa legal efectiva, lo que ha llevado a All Out a reclamar asistencia letrada para poder recurrir las sentencias ante el Tribunal de Apelación. Actualmente, la organización está recogiendo firmas para presionar a las autoridades antes de la audiencia.

La información sobre estas condenas no ha sido difundida por los medios de comunicación locales, pero la organización europea TGEU, defensora de los derechos de las personas trans, ha confirmado la veracidad de los hechos a través de documentos judiciales.

Un episodio que se repite en Marruecos

El ataque tuvo lugar el 19 de agosto en el barrio de Lirac, en Fez. Los vecinos arremetieron contra las personas que celebraban la fiesta con insultos, amenazas y lanzamiento de piedras. El escritor y cineasta marroquí Abdellah Taia, residente en Francia, fue uno de los primeros en denunciar públicamente lo sucedido a través de redes sociales.

Tras el ataque, los residentes pidieron ayuda a la policía, pero los agentes detuvieron a diez personas LGTBIQ+ presentes en el domicilio. No es la primera vez que personas homosexuales que denuncian agresiones acaban en prisión en Marruecos, incluso en el interior de sus propias viviendas.

Este patrón de detenciones ya se había evidenciado en 2016 en Beni Melal, donde un vídeo mostró cómo dos hombres eran golpeados y exhibidos públicamente tras la irrupción de varios vecinos en su casa. En aquel caso, los agresores quedaron en libertad condicional, mientras que las víctimas fueron juzgadas por el artículo 489 del Código Penal, que penaliza las relaciones homosexuales consentidas con hasta tres años de prisión y multas económicas.

Amnistía Internacional advierte en su informe anual sobre Marruecos que las personas LGBTI siguen siendo objeto de detenciones arbitrarias, hostigamiento y procesos judiciales. El caso de la activista Ibtissame Betty Lachgar, condenada en 2025 a dos años y medio de prisión por publicar en redes sociales una fotografía con un mensaje crítico sobre el islam, ha reavivado el debate sobre los límites de la libertad de expresión y los derechos de las minorías sexuales y religiosas en el país.

La condena de Lachgar, confirmada en apelación, fue dictada en virtud del artículo 267-5 del Código Penal marroquí, que sanciona los atentados contra el islam a través de medios electrónicos. Organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch consideran que encarcelar a una persona por expresiones pacíficas vulnera la libertad de expresión y han solicitado su liberación, alertando además sobre el deterioro de su salud.

El activismo y la defensa de los derechos LGTBIQ+ en Marruecos

La Asociación Akaliyat, dedicada a la defensa de los derechos de las minorías, aún no ha sido legalizada en Marruecos. Existen incluso denuncias de discriminación en el acceso a servicios médicos, lo que obliga a muchas personas homosexuales a buscar atención en redes de profesionales colaboradoras.

Desde España, la organización Kif-Kif dirige la mayoría de sus actividades educativas y culturales para la comunidad LGTBIQ+ marroquí. Fundada en 2004 tras la detención de 42 homosexuales en Tetuán, la asociación presta apoyo a refugiados y migrantes LGTBIQ+ en España y trabaja por la visibilidad del colectivo en Marruecos.

  • En 2010, Kif-Kif lanzó la revista MITHLY, la primera publicación dirigida al colectivo LGTBIQ+ en Marruecos y una de las pioneras en el mundo árabe.
  • La revista, principalmente digital, busca dar voz a lesbianas, gais, bisexuales y transexuales, y su primer número fue distribuido clandestinamente en Rabat.

El reto del asilo para personas LGTBIQ+ en Ceuta

La situación de vulnerabilidad no se limita a Marruecos. En la ciudad española de Ceuta, personas trans y otros miembros de la comunidad LGTBIQ+ que llegaron a finales de julio se enfrentan a riesgos particulares en medio de una crisis humanitaria.

La organización TGEU ha instado a las autoridades españolas y a la Comisión Europea a tomar medidas inmediatas para garantizar la seguridad y protección de estas personas solicitantes de asilo.

  • Proporcionar alojamiento seguro y digno.
  • Atender necesidades básicas y facilitar el traslado a la península para quienes estén en riesgo.
  • Garantizar procedimientos de asilo justos y accesibles.
  • Evitar devoluciones inseguras y realizar investigaciones independientes sobre posibles abusos.
  • Exigir responsabilidades y asegurar recursos efectivos para las víctimas.

Un panorama preocupante para los derechos LGTBIQ+ en Marruecos

A pesar de algunos avances en la visibilización y el activismo, la situación de las personas LGTBIQ+ en Marruecos sigue siendo alarmante. Las condenas judiciales, la criminalización de la homosexualidad y la falta de reconocimiento legal para las organizaciones que defienden sus derechos reflejan una realidad de represión y discriminación persistente.

El caso reciente de Fez y la presión de organizaciones internacionales muestran la urgencia de garantizar la protección, la justicia y la libertad para todas las personas, independientemente de su orientación sexual o identidad de género.

Nota:

Los contenidos publicados en este sitio han sido generados y/o reelaborados mediante el uso de herramientas de inteligencia artificial.

elpuebloinforma.com declina toda responsabilidad, directa o indirecta, por eventuales errores, inexactitudes, omisiones u otras irregularidades presentes en los textos.

El usuario reconoce que dichos contenidos tienen exclusivamente fines informativos y no pueden sustituir en ningún caso fuentes oficiales ni asesoramientos profesionales.

Compartir este artículo
No hay comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Salir de la versión móvil