Persecución en Marruecos obliga a activista saharaui a una huida mortal hacia Canarias

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La persecución en Marruecos impulsa la trágica huida del activista saharaui Daha Mohamed

La historia de Daha Mohamed El Houcini, activista saharaui de 35 años, es reflejo de la dura realidad que afrontan quienes se oponen a la ocupación marroquí en el Sáhara Occidental. Tras décadas de persecución, el joven se vio obligado a embarcarse en una peligrosa travesía hacia las Islas Canarias, donde según testigos, fue arrojado al mar por su condición de saharaui. La investigación judicial se encuentra actualmente en un punto incierto, mientras la familia exige justicia.

Un viaje marcado por la desesperación

El 7 de mayo, un grupo de 63 personas zarpó desde Cabo Bojador, en el Sáhara Occidental, con destino a las Islas Canarias. Al arribar a las playas de Las Palmas de Gran Canaria, solo 62 pasajeros desembarcaron. La ausencia de Daha Mohamed despertó la alarma entre sus familiares, especialmente su hermano El Oilai, quien aguardaba su llegada.

Pocos días después, El Oilai recibió una grabación de voz de uno de los sobrevivientes del viaje. En el audio se relataba que, durante la travesía, se produjo una pelea y su hermano fue arrojado al mar.

Denuncia e investigación judicial

El 12 de mayo, El Oilai acudió a la policía en Las Palmas para denunciar la desaparición y el presunto homicidio de su hermano. El caso fue presentado ante el Tribunal de Instancia de Las Palmas el 14 de mayo. Sin embargo, el juez encargado, Florencio Luis Barrera Espinel, resolvió archivar el caso el 19 de mayo sin ordenar diligencias adicionales, a pesar de que todos los ocupantes de la embarcación se encontraban en centros de detención de la isla y podían haber sido interrogados fácilmente.

La familia de Daha Mohamed recurrió la decisión, exigiendo una explicación sobre el cierre prematuro del caso. Hasta la fecha, no han recibido respuesta por parte de las autoridades judiciales.

Avances policiales y detenciones

Mientras el proceso judicial permanece estancado, la Policía Nacional ha continuado con las pesquisas. El 8 de junio, el Grupo 2 de la Unidad Contra las Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales informó a El Oilai que 13 migrantes identificaron a dos personas como responsables de la muerte de Daha Mohamed. El 17 de junio, la policía anunció la detención de ambos sospechosos, uno por facilitar la inmigración irregular y homicidio, y el otro como presunto autor material del homicidio. Ambos quedaron a disposición judicial.

Hasta el momento, no se ha confirmado si la Fiscalía ha tomado parte activa en la investigación ni si hay nuevas diligencias tras el 29 de junio.

Una vida marcada por la represión

Para la familia de Daha Mohamed, el ataque y desaparición del activista están estrechamente ligados a su posicionamiento político. Desde joven, fue objeto de constante acoso por su oposición a la ocupación marroquí del Sáhara Occidental, situación que se remonta a la historia de su familia.

Su abuelo, Deida Ould El Yazid, conocido como «el abuelo de la resistencia pacífica», fue soldado del Ejército español durante la administración colonial y luego destacado activista saharaui. Participó en importantes movilizaciones civiles, como las protestas de El Aaiún en 1999 y 2004, y en el campamento de Gdeim Izik en 2011, todas reprimidas duramente por las fuerzas de seguridad marroquíes.

Daha Mohamed también sufrió en carne propia la represión. Detenido en 2011 siendo menor de edad, fue torturado y pasó tres días en una celda en condiciones duras. Tras su liberación, siguió enfrentando detenciones y hostigamiento, al igual que su primo, Naama Asfari, condenado a 30 años de prisión en un juicio señalado por la ONU por falta de garantías.

Obstáculos y huida forzada

La vida diaria de Daha Mohamed fue un continuo desafío: no podía estudiar ni trabajar, y su activismo le cerró todas las puertas en su tierra natal. En 2014, fue arrestado junto a su amigo Braika Bahi durante una huelga de hambre en la frontera con Mauritania y ambos fueron abandonados en el desierto, siendo rescatados días después por nómadas saharauis.

A pesar de los obstáculos, Daha Mohamed logró formar una familia y trabajaba esporádicamente como transportista. Sin embargo, en abril pasado la policía le confiscó su furgoneta, privándole de su principal fuente de ingresos. Desesperado, decidió embarcarse hacia Canarias, pese a la negativa de su hermano, quien intentó disuadirlo por teléfono.

La lucha por la justicia continúa

La familia de Daha Mohamed sigue reclamando una investigación exhaustiva sobre su desaparición y presunto asesinato, convencida de que su muerte está directamente relacionada con la persecución política que enfrentaba en Marruecos. Mientras tanto, el caso sigue sin avances significativos en los tribunales, reflejando las dificultades que enfrentan las víctimas saharauis para acceder a la justicia internacional.

  • El viaje de Daha Mohamed simboliza la desesperación de muchos saharauis perseguidos en su propia tierra.
  • La respuesta judicial y policial ha sido, hasta ahora, insuficiente para esclarecer los hechos y garantizar justicia.
  • La familia El Houcini representa la resistencia de un pueblo que sigue reclamando su derecho a la autodeterminación.

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