Narges Mohammadi, Nobel de la Paz, recibe el alta hospitalaria y seguirá recuperándose en casa

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La Nobel de la Paz Narges Mohammadi recibe el alta hospitalaria y continuará su recuperación en casa

La activista iraní y premio Nobel de la Paz, Narges Mohammadi, ha sido dada de alta de la unidad de cuidados coronarios del hospital Pars en Teherán. Según ha informado la Fundación Narges Mohammadi, la defensora de los derechos humanos continuará ahora su proceso de recuperación en su domicilio, bajo un estricto seguimiento médico ambulatorio.

Necesidad de cuidados fuera de prisión

El equipo médico que supervisa la salud de Mohammadi, compuesto por cardiólogos y neurólogos, ha subrayado que es “absolutamente vital” que permanezca bajo observación médica fuera de la prisión. Los expertos advierten que los factores de estrés asociados al entorno penitenciario podrían agravar seriamente su estado clínico y dificultar cualquier mejoría.

Mohammadi, nacida en 1972, ha estado encarcelada en repetidas ocasiones por cargos relacionados con “propaganda contra el Estado” y “conspiración contra la seguridad nacional”, derivados de su labor en defensa de los derechos humanos en Irán. La Fundación que lleva su nombre, con sede en París, ha señalado que la activista requiere de al menos ocho meses de reposo y atención especializada en un ambiente tranquilo, alejado de cualquier factor estresante, para poder observar avances significativos en su recuperación.

Detalles del proceso médico

La activista fue ingresada inicialmente en la unidad de cuidados coronarios del hospital Mousavi de Zanján entre el 1 y el 10 de mayo, tras pasar 150 días en detención desde su arresto en Mashhad. Posteriormente, fue trasladada en ambulancia al hospital Pars de Teherán, donde permaneció hospitalizada durante 18 días.

  • El 13 de mayo fue sometida a una angiografía y a diferentes estudios para evaluar su estado cardiovascular.
  • Se le realizaron pruebas adicionales por trastornos severos de presión arterial.
  • Los facultativos han relacionado sus problemas de salud con la exposición prolongada a estrés psicológico, ansiedad crónica y condiciones ambientales adversas.

El equipo médico advierte que cualquier nuevo episodio de estrés podría tener consecuencias graves para la salud de Mohammadi, haciendo imprescindible su permanencia fuera del entorno carcelario.

Llamamiento a la comunidad internacional

La Fundación Narges Mohammadi ha emitido un comunicado en el que alerta del grave riesgo que supondría para la vida de la activista un posible regreso a prisión. Kiana Rahmani, hija de Mohammadi y copresidenta de la Fundación, ha insistido en la necesidad de mantener la vigilancia médica estricta fuera de la cárcel y ha reclamado la retirada de todos los cargos judiciales contra su madre.

“Devolverla a detención sería una sentencia de muerte”, subrayó Rahmani, quien además apeló al cese de la persecución y la libertad plena para su madre. “El activismo en derechos humanos no es un delito, y ningún defensor debería ser encarcelado por ello”, añadió.

La Fundación ha solicitado a la comunidad internacional que mantenga su solidaridad con Mohammadi y ha exigido la suspensión inmediata y permanente de todas las condenas de prisión, así como el sobreseimiento incondicional de todos los cargos en su contra.

Situación actual y próximos pasos

En las próximas semanas, Mohammadi seguirá con el tratamiento ambulatorio, que incluye visitas periódicas al hospital y sesiones diarias de fisioterapia, siempre bajo la supervisión de su equipo médico. La Fundación y sus allegados insisten en la importancia de que pueda continuar su recuperación en un entorno seguro y libre de presiones externas.

La situación de Narges Mohammadi sigue generando preocupación y atención internacional, en un contexto donde la defensa de los derechos humanos puede suponer un alto coste personal en Irán.

Nota:

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