Más de un millar de personas clama por la vivienda en Lisboa en una marcha festiva
Más de un millar de personas se congregó este sábado en el centro de Lisboa para exigir soluciones a la crisis de vivienda en Portugal. La manifestación, que se desarrolló en un ambiente festivo y sin incidentes, puso de manifiesto el creciente descontento social ante la falta de acceso a una vivienda digna, especialmente entre los jóvenes.
Una marcha pacífica por el corazón de la capital
La protesta inició a las 16:00 horas en el emblemático Largo Luís de Camões, en el barrio del Chiado, y culminó cerca de tres horas después en la plaza del Rossio, también conocida como plaza de Don Pedro IV. El recorrido atravesó algunas de las principales arterias de la ciudad y estuvo acompañado por consignas reivindicativas y pancartas en defensa del derecho a la vivienda.
La presencia policial fue discreta, con agentes de la Policía de Seguridad Pública (PSP) que mantuvieron una coordinación constante con los organizadores para asegurar el desarrollo pacífico de la movilización.
Reclamos y símbolos de la protesta
Uno de los elementos más representativos de la jornada fue la instalación de un pequeño barrio de casas de cartón frente a la estatua de Luís de Camões. Sobre estas construcciones improvisadas se podían leer mensajes como “Menos turismo” y “Más barrio”, en clara denuncia de la presión turística y las dificultades crecientes para acceder a una vivienda asequible.
Entre las consignas más coreadas por los manifestantes destacaron “El pueblo unido jamás será vencido” y críticas directas al primer ministro, Luís Montenegro, como “Montenegro, quiero tener un salario y una casa donde vivir” y “Montenegro, presta atención, tus casas van a acabar ocupadas”.
- Rechazo a la especulación inmobiliaria
- Demandas de límites a las rentas
- Rechazo a los desalojos sin alternativa
- Restricciones a la compra de viviendas por fondos inmobiliarios
- Exigencia de ampliar el parque público residencial
Participación de fuerzas políticas y clima de normalidad
A la manifestación se sumaron representantes y simpatizantes de formaciones de izquierda, como el Bloco de Esquerda, Livre y el Partido Comunista Portugués. El ambiente festivo y pacífico de la marcha contrastó con los episodios de tensión registrados durante protestas anteriores, marcadas por desalojos policiales que resultaron en heridos y detenidos.
En esta ocasión, no se produjeron enfrentamientos ni situaciones de tensión entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Al cierre de la marcha, aún no se había definido si los participantes volverían a instalar campamentos en la plaza del Rossio, como sucedió en semanas previas.
Contexto de crisis habitacional
La vivienda se ha convertido en uno de los principales motivos de contestación social contra el Gobierno de Luís Montenegro. El encarecimiento de los precios y la falta de alternativas habitacionales afectan de manera especialmente grave a los jóvenes y sectores más vulnerables.
Según datos recientes del Instituto Nacional de Estadística portugués, el precio de la vivienda en Portugal aumentó un 18% interanual en el segundo trimestre de 2026, alcanzando los 2.445 euros por metro cuadrado.
Movilizaciones en otras ciudades
La protesta en Lisboa coincidió con una nueva movilización en Oporto, reflejando la creciente preocupación ciudadana por el acceso a la vivienda en todo el país.
Conclusiones
La marcha concluyó en la plaza del Rossio, uno de los escenarios tradicionales de reivindicación ciudadana en Lisboa, sin que se registraran incidentes y en un ambiente de normalidad. Las demandas de los manifestantes se centran en la retirada de la reforma de la legislación de alquileres y en la adopción de medidas estructurales para garantizar el acceso a la vivienda a precios asequibles y con seguridad habitacional.
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