La noche del 23-F: Revelaciones inéditas de la esposa de Tejero

Lectura de 6 min

¿Quién es la misteriosa Herminia? Las confidencias de la esposa de Tejero la noche del 23-F

La noche del 23 de febrero de 1981, durante el fallido golpe de Estado en España, la esposa del teniente coronel Antonio Tejero, Carmen Díez Pereira, mantuvo varias conversaciones telefónicas que hoy arrojan una nueva luz sobre el ambiente de tensión y desesperación que se vivió en aquellos momentos. La desclasificación de archivos relacionados con el 23-F ha permitido conocer detalles inéditos de esas horas cruciales, entre ellos, la identidad aún enigmática de una mujer llamada Herminia, con la que Díez compartió sus inquietudes más profundas.

Confidencias en plena noche de incertidumbre

En una de las llamadas intervenidas por la Guardia Civil, Carmen Díez Pereira intenta, sin éxito, hablar con su marido, atrincherado en el Congreso de los Diputados. «Estoy intentando hablar con mi marido toda la noche y no puedo hablar con él», lamenta Díez a Herminia, mostrando una mezcla de angustia y frustración por la incomunicación y el desarrollo de los acontecimientos.

Herminia, cuya identidad concreta no se ha confirmado, podría ser Herminia Collado Estrada, hija de uno de los participantes en el golpe, candidata de Fuerza Nueva por Murcia y colaboradora del diario franquista El Alcázar, según fuentes consultadas. En la conversación, ambas mujeres expresan su decepción con el Ejército y la sensación de traición hacia Tejero: «¿Has visto qué asco de Ejército? Me lo han dejao tirado como una colilla. Me lo han dejao solo, me han engañao», lamenta Díez. Herminia responde con contundencia: «¡Tenía que cargárselos antes de salir de ahí, tenía que cargárselos!».

Nerviosismo y sentimiento de abandono

La transcripción de estas conversaciones revela el nerviosismo de Carmen Díez a medida que el golpe fracasaba y su marido se veía cada vez más aislado. «El tonto desgraciado, lo han dejao solo, para no variar», repite en varias ocasiones, evidenciando la percepción de que el apoyo prometido por parte del estamento militar nunca llegó a materializarse.

Otras llamadas intervenidas por las autoridades muestran a Díez Pereira insistiendo en que Tejero había sido engañado por quienes supuestamente respaldaban el golpe. «Tanto amor a la patria, tanto darlo todo, mira como lo han engañao. Estaría el Ejército detrás, en la cabeza, y ahora nadie ha hecho nada», afirma, criticando además que su esposo fuera tachado de «loco y bandolero» tras el fracaso de la intentona golpista.

Contactos y comunicaciones tras el golpe

Durante esas horas, Carmen Díez también se comunicó con el general Fajardo para intentar obtener noticias de su marido. «¿Han hablado con mi marido?», preguntaba insistentemente. El general le respondió que no había noticias, y que le había proporcionado su número de contacto a Tejero. La preocupación por el paradero y el estado de ánimo de otros militares implicados, como el general Jaime Milans del Bosch, también estuvo presente en las conversaciones de Díez Pereira.

En días posteriores, Carmen Díez logró finalmente hablar con Tejero, quien le aseguró estar «tan normal» y sentirse respaldado por los guardias civiles que lo acompañaban. Sin embargo, la incomunicación y el trato recibido por parte de las autoridades aumentaron la sensación de aislamiento de la familia Tejero. «He pedido permiso al coronel para ir a verle y me ha dicho que no. Le he mandado un paquete con ropa y una nota, pero está incomunicado», relató Carmen a su madre.

Desilusión y críticas al estamento militar

El sentimiento generalizado de decepción entre los allegados de los golpistas quedó patente en las conversaciones desclasificadas. «Ha sido de vergüenza. Esto es para prender fuego al Ejército entero, de verdad. Si estaba el Ejército detrás. A mí me han dicho que anoche todo el mundo se quería unir y de pronto se fue enfriando la cosa», comentó Díez Pereira, reflejando el desconcierto y la frustración ante el desenlace del golpe.

Una figura aún en la sombra

La identidad de Herminia, principal confidente de Carmen Díez durante la noche del 23-F, sigue sin confirmarse oficialmente. Las investigaciones apuntan a Herminia Collado Estrada, pero no existe prueba concluyente. Lo cierto es que estas conversaciones, ahora públicas, aportan una visión íntima de la tensión, las alianzas y las traiciones percibidas por las familias de los protagonistas del fallido golpe de Estado, un episodio que marcó para siempre la historia reciente de España.

Nota:

Los contenidos publicados en este sitio han sido generados y/o reelaborados mediante el uso de herramientas de inteligencia artificial.

elpuebloinforma.com declina toda responsabilidad, directa o indirecta, por eventuales errores, inexactitudes, omisiones u otras irregularidades presentes en los textos.

El usuario reconoce que dichos contenidos tienen exclusivamente fines informativos y no pueden sustituir en ningún caso fuentes oficiales ni asesoramientos profesionales.

Compartir este artículo
No hay comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Salir de la versión móvil