La ANC afronta elecciones internas bajo presión por tensiones y pérdida de socios

Lectura de 7 min

La ANC enfrenta elecciones internas en medio de tensiones y descenso de socios

La Assemblea Nacional Catalana (ANC), una de las principales organizaciones del independentismo civil en Cataluña, se prepara para unas elecciones internas marcadas por la baja participación, el descenso en el número de socios y las tensiones dentro de la entidad. La votación, que se llevará a cabo desde el próximo martes hasta el sábado, determinará la composición del nuevo secretariado nacional, órgano que posteriormente elegirá a la próxima presidencia de la organización. Los resultados se darán a conocer coincidiendo con la festividad de Sant Jordi.

Un proceso marcado por la desmovilización

A diferencia de convocatorias anteriores, este proceso electoral está pasando prácticamente desapercibido, reflejando la crisis interna que atraviesa el movimiento independentista tanto a nivel institucional como social. El actual presidente de la ANC, el cantante catalán Lluís Llach, se postula de nuevo para renovar su mandato, enfrentándose a una candidatura casi sin oposición. Entre las pocas alternativas destaca Pere Pugés, uno de los fundadores de la entidad, quien regresa tras una reciente reforma de los estatutos que facilita el retorno de antiguos dirigentes.

Por primera vez en la historia de la ANC, el número de candidatos al secretariado nacional es inferior al de plazas disponibles. En esta ocasión, solo se han presentado 64 aspirantes para las 77 vacantes, una cifra muy por debajo de los años de mayor auge de la organización. En 2016, por ejemplo, fueron 139 los candidatos y, en 2018 y 2020, 121 y 116 respectivamente. La caída se acentuó tras la pandemia y el desencanto con el proceso independentista, llegando a 85 candidatos en 2022.

Crisis de liderazgo y tensiones internas

El último mandato estuvo protagonizado por Dolors Feliu, cuya gestión se vio marcada por el debate sobre la propuesta de una lista cívica que aumentó las fricciones internas. Este episodio derivó en la dimisión del entonces vicepresidente, Jordi Pesarrodona, y la salida de otros 13 miembros del secretariado. Aquella crisis desembocó en unas elecciones que fueron interpretadas como un plebiscito sobre el futuro de la ANC, provocando un repunte en la participación.

Lluís Llach asumió la presidencia en junio de 2024 tras un proceso complicado con varias votaciones fallidas. Desde entonces, se ha propuesto mejorar la comunicación entre la base y la dirección, manteniendo la independencia como único objetivo. Sin embargo, su mandato ha estado marcado por la pérdida de figuras relevantes, como el exvicepresidente del Parlament Josep Costa, que abandonó el secretariado por desacuerdos internos.

El reto de la desmovilización y la pérdida de socios

La fuerza del independentismo en las calles ha ido disminuyendo, especialmente en fechas históricas como la Diada del 11 de septiembre. Mientras que en años anteriores las cifras de asistentes superaban ampliamente el millón, en la última convocatoria apenas se registraron 80.000 participantes, muy por debajo de los 115.000 en 2023 y los 150.000 en 2022.

Esta desmovilización también se refleja en la caída del número de socios de la ANC. Desde 2019, la entidad ha perdido una cuarta parte de su militancia, pasando de 40.000 a unos 30.000 miembros, una cifra que dista mucho de los cerca de 100.000 que llegó a tener en sus momentos más exitosos.

Ante esta situación, la ANC ha lanzado recientemente una campaña bajo el lema “Ser o no ser” para captar nuevos socios y reactivar el compromiso de la ciudadanía independentista. La acción incluye la difusión de un video que apela a la movilización y recupera imágenes de los hitos del proceso independentista entre 2012 y 2019.

Nuevos desafíos y contexto político

El independentismo catalán, además de enfrentar la pérdida de músculo social, afronta otros retos significativos. Entre ellos destaca el ascenso de la extrema derecha en Cataluña, representada por Aliança Catalana, la integración de nuevos catalanes y la disminución del uso social del catalán, además de la persistente presión judicial sobre la lengua y el movimiento.

En declaraciones recientes, Lluís Llach ha criticado la deriva de los partidos independentistas y ha marcado distancia con la extrema derecha catalana, defendiendo que para la ANC la defensa de la independencia va inseparablemente ligada a los derechos humanos y a los valores democráticos.

Perspectivas de continuidad

Todo apunta a que la nueva dirección de la ANC será continuista, ya que el sector más crítico se ha ido apartando progresivamente durante este mandato y no se espera una confrontación interna significativa en estas elecciones. La organización se encuentra en un momento muy distinto al de los años centrales del proceso independentista, con menos presencia en la calle, menor capacidad de convocatoria y frente a retos políticos y sociales que desafían su papel en el futuro del movimiento.

  • Las elecciones internas de la ANC tendrán lugar entre el martes y el sábado.
  • Lluís Llach parte como favorito para renovar la presidencia.
  • El número de socios y de candidatos se encuentra en mínimos históricos.
  • La entidad afronta el reto de reactivar la movilización y frenar la pérdida de relevancia.

Nota:

Los contenidos publicados en este sitio han sido generados y/o reelaborados mediante el uso de herramientas de inteligencia artificial.

elpuebloinforma.com declina toda responsabilidad, directa o indirecta, por eventuales errores, inexactitudes, omisiones u otras irregularidades presentes en los textos.

El usuario reconoce que dichos contenidos tienen exclusivamente fines informativos y no pueden sustituir en ningún caso fuentes oficiales ni asesoramientos profesionales.

Compartir este artículo
No hay comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Salir de la versión móvil