Jordi Pujol Ferrusola admite haber entregado la nota de la «madre superiora» a su gestor bancario en Andorra
El proceso judicial sobre la fortuna oculta de la familia Pujol ha dado un giro significativo tras la declaración de Jordi Pujol Ferrusola, primogénito del expresidente catalán, quien ha reconocido por primera vez la autenticidad de la nota manuscrita de su madre, Marta Ferrusola, en la que se mencionaba un «traspaso de misales» bajo el seudónimo de “madre superiora de la congregación”. El documento, pieza clave para la acusación, fue llevado personalmente por Pujol Ferrusola a Andorra e instruía a su gestor bancario sobre movimientos de fondos.
- Jordi Pujol Ferrusola admite haber entregado la nota de la «madre superiora» a su gestor bancario en Andorra
- La nota manuscrita: clave en la investigación
- Origen de los fondos y la versión de la familia Pujol
- Gestión de cuentas y el papel de terceros
- Distribución de fondos entre los hermanos
- La cuenta de Andorra y el proceso de divorcio
- Conclusión
La nota manuscrita: clave en la investigación
La nota fue presentada ante la Audiencia Nacional por Banca Privada de Andorra, entidad en la que la familia Pujol mantuvo sus fondos. Según la propia declaración de Pujol Ferrusola, la carta —escrita de puño y letra por su madre— estaba dirigida a Josep Pallerola, gestor bancario de confianza, a quien ocasionalmente llamaban «mossén». El texto, fechado en diciembre de 1995, utilizaba un lenguaje codificado, parte de la jerga bancaria con la que se autorizaban movimientos sin la presencia del titular, a través de una persona de confianza, modalidad conocida como «carta chófer».
Hasta el momento, la familia Pujol había sostenido que la nota era fruto de una “fotocomposición” y había presentado una querella contra el entonces presidente de la entidad, Higini Cierco, la cual fue archivada por la justicia andorrana. Sin embargo, el primogénito ha admitido ahora que fue él mismo quien entregó la misiva, en un sobre cerrado, a Pallerola en Andorra.
Origen de los fondos y la versión de la familia Pujol
Durante el interrogatorio, el fiscal Anticorrupción preguntó a Jordi Pujol Ferrusola sobre el origen de los ingresos millonarios realizados en los años noventa en distintas cuentas andorranas a nombre suyo, de su madre y de sus hermanos. El acusado atribuyó estos fondos a los rendimientos de inversiones financieras realizadas con la herencia paterna, conocida como la «deixa» del abuelo Florenci, y negó cualquier relación con comisiones ilegales procedentes de empresas adjudicatarias de obra pública, como Copisa, Isolux y EMTE.
Asimismo, negó que un ingreso de aproximadamente ocho millones de pesetas en 1991 estuviera vinculado a una comisión por la venta de la sociedad Gran Tibidabo, caso por el que Javier de la Rosa fue condenado por descapitalización.
Gestión de cuentas y el papel de terceros
Jordi Pujol Ferrusola explicó que, al recibir el legado de su abuelo, recibió indicaciones para abrir una cuenta bancaria en la Banca Reig, donde se depositaron 110 millones de pesetas en dólares y títulos valorados en 300 millones de pesetas. Llamó la atención del fiscal el hecho de que la primera cuenta, abierta en 1990, figuraba a nombre de Antoni Zorzano, una persona ajena a la familia, junto a la entonces esposa de Pujol Ferrusola, Mercè Gironès. El acusado justificó esta designación alegando que, residiendo él en Barcelona, era operativo contar con la colaboración de un ciudadano andorrano, conocido de confianza de los dueños del banco y con quien compartía afición por el rugby.
- Pujol Ferrusola indicó que Zorzano figuraba como titular, pero él era el autorizado y quien gestionaba los movimientos.
- El fiscal sugirió que Zorzano actuaba como testaferro, aunque Pujol Ferrusola no aportó detalles adicionales al respecto.
Distribución de fondos entre los hermanos
El primogénito de los Pujol relató que, entre 1992 y 2004, se encargó de gestionar la compra, venta y reparto de los beneficios de las inversiones financieras derivadas del legado familiar. En ocasiones, los hermanos recibían cantidades iguales; en otras, las cifras variaban o se entregaban en efectivo a petición de los beneficiarios.
La cuenta de Andorra y el proceso de divorcio
Uno de los puntos más relevantes de su declaración fue la explicación sobre una cuenta en Andorra entre los años 2000 y 2010, con un saldo de 1,8 millones de euros. Pujol Ferrusola insistió en que la cuenta era suya y que la mantuvo a su nombre para ayudar a su padre durante su proceso de divorcio con Mercè Gironès. Recalcó que nunca fue utilizada por el expresidente catalán, y que los movimientos —incluidos pagos a su hermano Josep— eran gestionados por él hasta el cierre de la cuenta en 2010.
Esta versión fue corroborada en el juicio por el propio gestor, Josep Pallerola, quien afirmó que los fondos de la cuenta no pertenecían a Jordi Pujol Soley, sino a su hijo, quien los utilizó para fines personales relacionados con el divorcio.
Conclusión
La declaración de Jordi Pujol Ferrusola ante la Audiencia Nacional añade nuevos elementos a la investigación sobre el patrimonio oculto de la familia, reconociendo la autenticidad de la nota manuscrita y detallando el funcionamiento interno de las cuentas andorranas. El proceso sigue su curso, con la Fiscalía Anticorrupción centrando sus preguntas en la estructura financiera familiar y el presunto cobro de comisiones ilegales a cambio de concesiones públicas.
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