Israel rompe la tregua en el Líbano y acelera su ofensiva, mientras amplía la ocupación en Gaza
El conflicto en Oriente Medio ha entrado en una nueva fase de tensión. Israel ha intensificado su ofensiva militar tanto en el sur del Líbano como en la Franja de Gaza, rompiendo los acuerdos de alto el fuego y extendiendo su control territorial. Mientras tanto, las reacciones internacionales, especialmente desde Estados Unidos y la Unión Europea, han mostrado una clara disparidad en sus condenas y respuestas, dependiendo del actor involucrado en las hostilidades.
Aumento de la ofensiva militar israelí en Líbano
En los últimos días, Israel ha traspasado las líneas de la tregua vigente en el Líbano. El ejército israelí ha anunciado la toma de posiciones estratégicas al norte del río Litani, superando así el límite que había marcado hasta ahora su avance en territorio libanés. En una operación significativa, las fuerzas israelíes izaron su bandera en el castillo de Beaufort, una fortaleza medieval que ofrece una ventaja táctica para futuras incursiones hacia el norte del país.
Estas acciones constituyen la penetración más profunda de Israel en territorio libanés en los últimos 26 años. La toma de Beaufort, que ya estuvo en manos israelíes tras la invasión de 1982 hasta su retirada en el año 2000, representa un cambio sustancial en la postura militar del país hebreo y un mensaje claro de que la expansión puede continuar.
El ejército israelí ha informado que planea desplegarse en la región del río Zahrani, a unos 15 kilómetros al norte del Litani, y ha incrementado la presión sobre las orillas del río Saluki, al norte de la ciudad costera de Tiro. Esto ha provocado el desplazamiento forzado de cerca de 200.000 habitantes de esta importante ciudad libanesa.
- Más de 3.300 personas han fallecido en el sur del Líbano y en Beirut desde el inicio de la ofensiva.
- Israel ha designado como «zona de combate» aproximadamente el 18% del territorio libanés, lo que duplica el área actualmente ocupada.
- La mayoría de los 800.000 residentes del sur del Líbano han huido hacia el norte en busca de refugio.
Reacciones internacionales: doble rasero y escasa presión
Mientras la Unión Europea ha condenado enérgicamente los recientes ataques de Irán sobre Kuwait y otros países del Golfo, su respuesta ante la escalada israelí en el Líbano y Gaza ha sido mucho más tibia. Bruselas ha evitado pronunciarse sobre la violación israelí del alto el fuego en el Líbano y sobre la expansión militar en Gaza, limitándose a pedir moderación en el caso de las acciones estadounidenses.
Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, ha respaldado abiertamente las acciones de Israel, diferenciando la ofensiva israelí en el Líbano del conflicto con Irán. La Casa Blanca ha hecho caso omiso a la expansión militar israelí y continúa obstaculizando los esfuerzos de paz entre Irán y Estados Unidos.
- La tregua entre Israel y Líbano, extendida en mayo por presión estadounidense, ha sido ignorada por el gobierno de Netanyahu.
- Las fuerzas de paz europeas desplegadas en el Líbano han sido, en varias ocasiones, blanco de ataques.
Expansión de la ocupación israelí en Gaza
En paralelo, la situación en Gaza se agrava. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha anunciado esta semana la intención de expandir el control israelí del 60% al 70% de la Franja de Gaza. Esto dejaría a los 2,1 millones de habitantes gazatíes confinados en una zona cada vez más reducida, bajo el constante asedio de drones y bombardeos.
Desde el inicio de la ofensiva en octubre de 2023, más de 73.000 palestinos han muerto en Gaza, según fuentes internacionales. La ocupación y los ataques continúan, pese a los acuerdos de alto el fuego alcanzados el año pasado con el auspicio de Estados Unidos.
- El control israelí sobre Gaza ha aumentado progresivamente: del 52% tras el alto el fuego de octubre de 2023, al 60%, y ahora se planea alcanzar el 70%.
- No se han producido condenas internacionales significativas ante este avance.
Contexto regional: escalada entre Irán, Israel y Estados Unidos
La escalada militar se enmarca en un contexto regional aún más complejo. Los recientes ataques iraníes sobre Kuwait fueron una respuesta directa a los bombardeos estadounidenses en territorio iraní. Pese a que los misiles iraníes no causaron daños significativos, las acciones han incrementado la tensión y han servido de pretexto para nuevas operaciones militares.
Estados Unidos justificó sus ataques en el sur de Irán como acciones preventivas en «legítima defensa», mientras que la Unión Europea solo ha condenado con firmeza los ataques iraníes, sin aplicar el mismo nivel de crítica a las acciones israelíes o estadounidenses.
Consecuencias humanitarias y posible expansión del conflicto
La intensificación de la ofensiva israelí en el Líbano y Gaza ha provocado una grave crisis humanitaria. Centenares de miles de personas han sido desplazadas, ciudades enteras han sido devastadas y áreas históricas han sufrido graves daños.
El gobierno libanés ha expresado su profunda preocupación ante la destrucción y los desplazamientos masivos. Se prevé que en los próximos días se realicen nuevas reuniones entre representantes de Líbano, Israel y Estados Unidos para intentar frenar la invasión. Sin embargo, la declaración de Israel sobre la posibilidad de avanzar aún más en territorio libanés sugiere que el conflicto podría extenderse.
Perspectivas y riesgos futuros
La estrategia israelí de expansión territorial, respaldada por Estados Unidos, parece no encontrar freno en la comunidad internacional. La falta de sanciones y la respuesta desigual ante las violaciones de alto el fuego aumentan el riesgo de una escalada mayor y de una crisis humanitaria aún más profunda en la región.
El conflicto en Oriente Medio sigue evolucionando, con la posibilidad de nuevos enfrentamientos y desplazamientos masivos si no se concreta una intervención internacional más decidida y equilibrada.
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