Israel bajo la lupa internacional por el uso de fósforo blanco y otras armas en Gaza
En los últimos años, el debate sobre el uso de armas en conflictos armados ha vuelto al centro de la agenda internacional, especialmente tras las denuncias de organizaciones humanitarias sobre el empleo de fósforo blanco y otras municiones controvertidas durante las operaciones militares de Israel en la Franja de Gaza. Estas acusaciones han reavivado la discusión sobre el cumplimiento de los tratados internacionales que buscan limitar el impacto de los conflictos bélicos en la población civil.
- Israel bajo la lupa internacional por el uso de fósforo blanco y otras armas en Gaza
- Contexto internacional y proliferación de armas
- Legislación internacional sobre armas y su aplicación
- El uso de fósforo blanco: denuncias y consecuencias
- Implicaciones legales y retos para la justicia internacional
- Uso de bombas térmicas y otras municiones controvertidas
- Municiones sin detonar y riesgos posteriores al conflicto
- Tendencias actuales y perspectivas para el futuro
- Conclusión
Contexto internacional y proliferación de armas
El anhelo de erradicar el uso de armas químicas y otras armas de destrucción masiva ha sido una constante desde las guerras del siglo XX. Ahmed Üzümcü, exdirector de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPCW), remarcó en 2013 la importancia de los esfuerzos globales para alcanzar un mundo libre de armas químicas. Sin embargo, una década después, el uso de armamento en zonas pobladas sigue siendo motivo de preocupación, como lo evidencian los recientes ataques en Siria y los bombardeos sobre Gaza.
El asedio de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en Gaza ha sido calificado por expertos y organismos internacionales como un posible caso de genocidio, dadas las características de los ataques: masivos, indiscriminados y dirigidos a una población que permanece atrapada en un territorio densamente poblado. Desde 2024, dos tribunales internacionales investigan a Israel y a algunos de sus dirigentes por la presunta comisión de este delito.
Legislación internacional sobre armas y su aplicación
La regulación internacional sobre armamento se ha ido consolidando desde el Protocolo de Ginebra de 1925 hasta tratados más específicos como la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales (CCW). Estos acuerdos distinguen entre armas prohibidas por sus efectos indiscriminados y otras cuyo uso está restringido a determinadas condiciones.
Hasta la fecha, no se ha comprobado que Israel haya usado armas químicas prohibidas. Sin embargo, hay numerosos informes que documentan el uso ilegal de armas convencionales, es decir, su empleo en circunstancias no permitidas por el derecho internacional humanitario.
El uso de fósforo blanco: denuncias y consecuencias
Pocos días después del inicio de la ofensiva israelí en Gaza en octubre de 2023, organizaciones como Human Rights Watch y Amnistía Internacional confirmaron el uso de fósforo blanco por parte de las FDI en zonas tanto del sur de Líbano como de la Franja de Gaza. La Oficina de Derechos Humanos de la ONU contabilizó más de treinta incidentes de este tipo hasta finales de 2024, con miles de víctimas mortales y numerosos casos de lesiones graves.
El fósforo blanco es una sustancia química que, al contacto con el oxígeno, arde a temperaturas extremadamente altas, provocando graves quemaduras y destrucción en su radio de acción. Su uso está restringido por el Protocolo III de la CCW, que prohíbe su utilización sobre civiles y en áreas con alta densidad de población civil. No obstante, Israel no ha firmado ni ratificado este protocolo, lo que complica su responsabilidad legal internacional directa.
- Fósforo blanco: Arma incendiaria prohibida en ataques contra civiles.
- Convención sobre Armas Químicas: Israel nunca firmó este tratado.
- Protocolo III de la CCW: No ratificado por Israel.
Implicaciones legales y retos para la justicia internacional
La ausencia de adhesión de Israel a ciertos tratados internacionales plantea dificultades para que pueda ser juzgado por el uso de fósforo blanco y otras armas. Por ejemplo, Líbano podría reconocer la jurisdicción universal para aplicar el derecho humanitario internacional en su territorio, o pedir al Consejo de Seguridad de la ONU sanciones, aunque esto último es improbable debido al poder de veto de Estados Unidos, aliado de Israel.
No obstante, Israel sí es signatario de los Convenios de Ginebra, que exigen la protección de la población civil en conflicto. La negativa a firmar protocolos adicionales que refuerzan esta protección ha alimentado las sospechas sobre posibles crímenes de guerra y genocidio en el contexto de Gaza.
Uso de bombas térmicas y otras municiones controvertidas
En febrero de 2026, una investigación de Al Jazeera aportó pruebas del presunto uso de bombas térmicas o termobáricas por parte de Israel en Gaza. Estas armas, conocidas por su «efecto vacío», pueden elevar la temperatura ambiental a niveles extremos, causando la desaparición de cuerpos humanos y una letalidad masiva en un amplio radio de acción. Según las investigaciones, hasta 3.000 personas habrían desaparecido como consecuencia de estos ataques, y se apunta a que este tipo de munición habría sido suministrada por Estados Unidos.
Las bombas térmicas no están categorizadas explícitamente en los protocolos internacionales de armamento, lo que dificulta su regulación. Sin embargo, expertos en derecho internacional consideran que su uso en áreas densamente pobladas puede contravenir los principios humanitarios básicos.
Municiones sin detonar y riesgos posteriores al conflicto
A finales de 2025, el Programa de Acción contra las Minas de la ONU (UNMAS) había identificado en Gaza 678 artefactos explosivos sin detonar, una cifra que probablemente subestima la situación real. Las explosiones tardías de estos artefactos han causado la muerte de al menos 24 personas, entre ellas 16 menores de edad.
El Protocolo V de la CCW establece la responsabilidad de los Estados en la limpieza de municiones no detonadas tras un conflicto. No obstante, Israel tampoco ha firmado este protocolo, lo que reduce las obligaciones legales internacionales para la asistencia y remoción de estos peligrosos restos de guerra.
Tendencias actuales y perspectivas para el futuro
El escaso compromiso de varios Estados, incluida Israel, con los tratados de control de armamento y la falta de presión internacional para hacerlos cumplir, coincide con un aumento récord en la producción de armas a nivel mundial. Según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI), esta tendencia refleja un retroceso respecto a los objetivos de desarme y protección civil que inspiraron los tratados internacionales del siglo pasado.
Expertos advierten que el desprecio por estos acuerdos y la permisividad internacional pueden sentar precedentes peligrosos, no solo para el contexto de Oriente Medio, sino para la estabilidad global en el futuro inmediato.
Conclusión
El caso de Israel y el uso de armamento controvertido en Gaza pone en evidencia los desafíos actuales para la protección de la población civil en los conflictos armados. La falta de adhesión a protocolos internacionales por parte de algunos Estados, sumada a la dificultad de aplicar sanciones efectivas, subraya la necesidad de reforzar los mecanismos de control y rendición de cuentas en el ámbito internacional.
Nota:
Los contenidos publicados en este sitio han sido generados y/o reelaborados mediante el uso de herramientas de inteligencia artificial.
elpuebloinforma.com declina toda responsabilidad, directa o indirecta, por eventuales errores, inexactitudes, omisiones u otras irregularidades presentes en los textos.
El usuario reconoce que dichos contenidos tienen exclusivamente fines informativos y no pueden sustituir en ningún caso fuentes oficiales ni asesoramientos profesionales.
