El exjefe de la UDEF acusa a los investigadores de encubrir una trama de corrupción policial vinculada al narcotráfico
Óscar Sánchez Gil, antiguo responsable de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional, ha negado ante la Audiencia Nacional cualquier vinculación con la presunta organización criminal dedicada al narcotráfico que se le atribuye. Durante su declaración como imputado, Sánchez Gil ha asegurado que la verdadera estructura corrupta no estaría formada por miembros de la UDEF, sino por agentes de Aduanas, a quienes señala como los auténticos implicados en actividades ilegales relacionadas con el tráfico de drogas.
Declaración ante el juez y acusaciones cruzadas
La comparecencia de Sánchez Gil, realizada por videoconferencia ante el juez Francisco de Jorge, se centró en su defensa ante las acusaciones de colaborar con una red de narcotráfico. Según fuentes jurídicas, el exjefe policial sólo respondió a las preguntas de su defensa y mantuvo que los informes policiales sobre las conversaciones encriptadas omiten mensajes clave. Dichos mensajes, según su versión, apuntarían a agentes de Aduanas como los verdaderos responsables de la trama.
Sánchez Gil también denunció presuntas irregularidades en la autorización judicial que permitió la intervención de sus dispositivos electrónicos. Afirma que la orden de acceso se libró el mismo día en que él ya se había deshecho de dichos aparatos, lo que, en su opinión, podría invalidar parte de la investigación.
Origen de la información y presuntas omisiones
El exjefe de la UDEF sostiene que los investigadores habrían ocultado el verdadero origen de la información sobre los contenedores con droga. Según su declaración, estos datos no provenían de las autoridades colombianas, como se ha indicado en la investigación, sino de una persona identificada como delegada de estupefacientes. Esta supuesta ocultación, argumenta Sánchez Gil, se habría realizado para evitar posibles nulidades en el proceso judicial.
Hallazgos millonarios y el avance de la investigación
Sánchez Gil fue detenido en octubre de 2024 y permanece en prisión preventiva desde entonces. En su domicilio se hallaron 20 millones de euros ocultos, presuntamente procedentes de la organización criminal investigada.
La investigación se intensificó tras el decomiso de 13 toneladas de cocaína en el puerto de Algeciras, en octubre de 2024, considerado el mayor alijo de esta droga incautado en España y el segundo en Europa. Las pesquisas apuntan a la presunta implicación de Sánchez Gil en la introducción de al menos 39 contenedores con unas 73 toneladas de cocaína, de los cuales sólo dos fueron intervenidos. Por estos hechos, el agente habría recibido más de 32 millones de euros.
Modus operandi y mecanismos de ocultación
Según los autos judiciales, la colaboración de Sánchez Gil con la supuesta red de narcotráfico consistía principalmente en realizar consultas en bases de datos policiales para identificar y descartar investigaciones que afectaran a la organización. A cambio de estos servicios, habría recibido cuantiosas sumas de dinero, que presuntamente blanqueó mediante un complejo entramado de empresas, sociedades y criptoactivos para ocultar el origen ilícito de los fondos.
- La investigación afecta a varios investigados y empresas, presuntamente relacionados con el narcotráfico.
- El caso continúa bajo la instrucción de la Audiencia Nacional, que busca esclarecer el alcance de la red y las responsabilidades individuales.
El caso sigue abierto y la evolución de las pesquisas determinará el futuro judicial de Sánchez Gil y el resto de los implicados en esta trama de presunta corrupción policial y narcotráfico.
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