División en la Unión Europea ante la Junta de Paz de Trump por la crisis en Gaza
La crisis humanitaria en Gaza y la respuesta internacional al conflicto han vuelto a poner de manifiesto las profundas divisiones internas en la Unión Europea (UE). La reciente participación de la Comisión Europea en la denominada “Junta de Paz” organizada en Washington bajo el impulso del presidente estadounidense Donald Trump ha provocado una oleada de críticas y descontento entre varios Estados miembros, especialmente aquellos con una postura más favorable a Palestina como Francia y España.
Participación europea polémica en la cumbre de Washington
A pesar de que inicialmente la UE había descartado participar en la cumbre liderada por Trump, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, decidió finalmente enviar a la comisaria europea para el Mediterráneo, Dubravka Suica. La decisión, tomada sin previo aviso a los Estados miembros, ha generado indignación entre embajadores y responsables diplomáticos de países como Francia, Bélgica, España, Irlanda, Eslovenia, Suecia y Portugal. Estas delegaciones consideran que la presencia europea otorga legitimidad, aunque sea de forma parcial, a un organismo que pretende desplazar el papel de la ONU en la resolución del conflicto de Gaza.
El nuevo foro, presidido por el propio Trump y concebido como alternativa al multilateralismo clásico de la ONU, ha sido recibido con escepticismo y rechazo por gran parte de los líderes europeos. Ni Von der Leyen ni el presidente del Consejo Europeo, António Costa, ni la jefa de la diplomacia comunitaria, Kaja Kallas, acudieron a la cita. De hecho, salvo Hungría, ningún Estado miembro envió a sus altos representantes; solo el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, aliado internacional de Trump, asistió en persona.
Críticas de los Estados miembros y cuestionamiento de la legitimidad
La reacción de países como Francia y España ha sido especialmente contundente. Fuentes diplomáticas de ambos gobiernos han señalado que la Junta de Paz plantea serias dudas sobre su compatibilidad con el Derecho Internacional, especialmente porque la Autoridad Nacional Palestina no ha sido invitada al proceso, a pesar de que debería ser protagonista central según la postura oficial de la UE, que aboga por la solución de dos Estados.
El portavoz del Ministerio de Exteriores francés, Pascal Confavreux, expresó sorpresa y preocupación por la decisión unilateral de la Comisión Europea: «Nos sorprende porque no tiene un mandato del Consejo para asistir y participar en esta reunión. Tendrá que dar explicaciones cuando regrese».
- Francia y España han cuestionado la falta de representación palestina en la Junta de Paz.
- Acusan a la Comisión de actuar sin el respaldo formal del Consejo Europeo.
- Consideran que se legitima una estructura internacional alternativa a la ONU.
Posiciones encontradas dentro de la Unión Europea
Incluso países históricamente alineados con Israel, como los Países Bajos, han criticado la gestión de la Comisión Europea, aunque mantienen una postura pragmática sobre la conveniencia de participar en la cumbre. Junto a los Países Bajos, otros estados miembros como Alemania, Austria, República Checa y Grecia han optado por enviar a diplomáticos u observadores, reflejando la falta de consenso europeo.
Fuera de la UE, el Reino Unido y Noruega también han asistido con representación diplomática, siendo este último el anfitrión de la próxima reunión de la Junta de Paz, según anunció el propio Trump.
Contexto: Críticas a la gestión de Von der Leyen y la falta de acción europea
Desde el inicio de la ofensiva israelí en Gaza tras el ataque de Hamás en octubre de 2023, la presidenta Von der Leyen ha sido objeto de críticas por su respaldo a Israel y su escasa presión sobre el cumplimiento del derecho internacional. Esta postura ha generado tensiones, especialmente con los países más propalestinos dentro del bloque, que reclaman una posición más firme y acciones concretas contra el gobierno de Benjamín Netanyahu.
A pesar de informes internos que señalan la perpetración de crímenes graves contra la población gazatí, la respuesta de la UE se ha limitado principalmente a la congelación parcial del Acuerdo de Asociación con Israel, que afecta aspectos comerciales y de cooperación científica y educativa, pero no ha supuesto una presión efectiva para frenar la ofensiva.
Conclusión
La participación europea en la Junta de Paz de Washington ha puesto en evidencia las tensiones y la falta de consenso dentro de la UE ante un conflicto de máxima sensibilidad internacional. Mientras algunos gobiernos reclaman una mayor firmeza en defensa del multilateralismo y el derecho internacional, otros optan por un enfoque pragmático, aceptando la iniciativa estadounidense aunque sin ocultar sus reservas. La gestión de Von der Leyen y la división interna dificultan una respuesta unitaria y eficaz del bloque europeo ante el drama humanitario en Gaza.
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