Ocho de cada diez españoles rechazan retrasar la jubilación hasta los 70 años
Una abrumadora mayoría de la ciudadanía española se muestra contraria a la posibilidad de elevar progresivamente la edad de jubilación hasta los 70 años. Así lo revela la Encuesta Funcas 2026 sobre Pensiones y Educación Financiera, presentada este jueves en Madrid, que analiza la percepción social en torno a la sostenibilidad del sistema público de pensiones y las posibles reformas para garantizar su viabilidad.
- Ocho de cada diez españoles rechazan retrasar la jubilación hasta los 70 años
- Preocupación generalizada sobre el futuro de las pensiones
- Fuerte rechazo a retrasar la edad de jubilación
- Desigualdad generacional y preocupación por la suficiencia de las pensiones
- Tendencia al ahorro y la inversión para complementar la pensión
- Preferencia por un sistema de pensiones más contributivo
Preocupación generalizada sobre el futuro de las pensiones
El estudio, realizado en 2026, pone de manifiesto que dos de cada tres españoles (68%) consideran que el pago de las pensiones se convertirá en un problema importante para la economía nacional en un futuro cercano. Esta preocupación es especialmente marcada entre los más jóvenes: cerca del 75% de los ciudadanos entre 18 y 45 años cree que el sistema de pensiones supondrá un desafío económico relevante, porcentaje que disminuye entre los mayores.
Entre quienes advierten este riesgo, el 70% señala que serán las generaciones más jóvenes las principales perjudicadas por la insostenibilidad del sistema.
Desconfianza en las reformas actuales
La encuesta también evidencia una amplia desconfianza respecto a la eficacia de las reformas impulsadas hasta la fecha. Ocho de cada diez personas no jubiladas (79%) opinan que los cambios realizados no serán suficientes para garantizar el cobro de las pensiones en el futuro. Este escepticismo es aún mayor en el grupo de 31 a 45 años, donde la desconfianza alcanza el 90%.
Asimismo, el 93% de los encuestados cree que el sistema de pensiones volverá a ser reformado antes de que ellos mismos alcancen la jubilación, una percepción que también comparten dos de cada tres mayores de 60 años.
Fuerte rechazo a retrasar la edad de jubilación
La medida que genera mayor oposición es el retraso progresivo de la jubilación hasta los 70 años. Más del 80% de los encuestados en todos los grupos rechaza esta propuesta.
Otras opciones, como la creación de un impuesto específico para financiar las pensiones o el aumento de las cotizaciones sociales, también reciben un rechazo mayoritario, aunque de menor intensidad.
Desigualdad generacional y preocupación por la suficiencia de las pensiones
Un 56% de los encuestados considera que los trabajadores menores de 40 años tienen actualmente una peor situación económica que los pensionistas, frente a solo un 25% que piensa lo contrario.
Para la mayoría de la población, los jóvenes, ya en desventaja económica, serán quienes más sufran las consecuencias de un sistema de pensiones en dificultades.
En cuanto a la suficiencia de las prestaciones, cerca de dos tercios de las personas activas mayores de 30 años (68%) manifiestan su preocupación de que la pensión pública no les permita mantener un nivel de vida adecuado tras la jubilación. Esta inquietud es especialmente marcada entre las mujeres mayores de 60 años que aún no se han retirado.
Tendencia al ahorro y la inversión para complementar la pensión
Seis de cada diez ciudadanos no jubilados consideran necesario realizar alguna inversión para complementar la pensión pública. Este interés por el ahorro privado es más acusado entre quienes disponen de mayores ingresos y entre los hombres de 18 a 34 años, grupo en el que se detecta una predisposición destacada hacia la inversión.
Según los expertos, esta tendencia puede estar vinculada al consumo de información financiera en ámbitos no institucionales, aunque el estudio no profundiza en este aspecto.
Preferencia por un sistema de pensiones más contributivo
Frente al rechazo generalizado a prolongar la vida laboral o a aumentar la presión fiscal, la encuesta identifica un posible consenso social: el 58% de los encuestados se inclina por un modelo de pensiones más contributivo, es decir, que exista una relación más directa entre las cotizaciones y las prestaciones recibidas.
Este respaldo mayoritario a reforzar el carácter contributivo del sistema coincide con la opinión de numerosos especialistas en pensiones, que proponen reformas en esta dirección.
Retos para futuras reformas
A pesar de la preocupación por la viabilidad del sistema, la sociedad española muestra cierta “molicie reformista”, es decir, una reticencia general a aceptar cambios estructurales, especialmente aquellos que afectan a la edad de jubilación. Los resultados de la encuesta sugieren que el éxito de futuras reformas dependerá de un diseño técnico adecuado y de una comunicación clara y transparente a la ciudadanía, con el objetivo de generar confianza en el sistema de pensiones.
- El 68% teme que el pago de pensiones sea un problema económico relevante.
- El 79% desconfía de la suficiencia de las reformas ya realizadas.
- El 80% rechaza retrasar la jubilación hasta los 70 años.
- El 58% apoya un sistema más contributivo.
La encuesta de Funcas 2026 revela así una sociedad consciente de los desafíos del sistema de pensiones, pero reticente a asumir reformas que impliquen trabajar durante más años. Al mismo tiempo, crece la preocupación por la suficiencia de las futuras prestaciones y el interés por alternativas de ahorro privado.
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