Demócratas de EE.UU. desafían la influencia histórica de los lobbies proisraelíes

Lectura de 7 min

Demócratas de Estados Unidos rompen el tabú y se distancian de los lobbies proisraelíes

En un giro que refleja un cambio profundo en la percepción estadounidense sobre el conflicto entre Israel y Palestina, destacados miembros del Partido Demócrata han comenzado a distanciarse abiertamente de los influyentes lobbies proisraelíes, marcando así una ruptura con décadas de tradición política en Washington.

Desafío inédito al poder de los lobbies proisraelíes

Enfrentarse a organizaciones como el Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel (AIPAC) ha sido considerado durante años una maniobra arriesgada, incluso suicida, dentro del panorama político estadounidense. Estos grupos han invertido millones de dólares en campañas tanto demócratas como republicanas y, en más de una ocasión, han contribuido decisivamente a la caída de candidatos y congresistas críticos con sus posturas.

Un ejemplo reciente de esta dinámica se observa en las derrotas de los legisladores demócratas Cori Bush y Jamaal Bowman, quienes perdieron sus escaños en las primarias de 2024 ante oponentes respaldados financieramente por la AIPAC. Ambos congresistas habían sido voces prominentes en la denuncia de la ofensiva militar israelí en Gaza, expresando posturas alineadas con una base demócrata cada vez más crítica ante la situación en la Franja.

Cambio de narrativa tras la guerra en Gaza

La guerra en Gaza ha dejado más de 72.000 palestinos muertos y ha provocado un cambio notable en la opinión pública estadounidense. Este contexto ha roto un antiguo tabú: por primera vez, un número creciente de políticos rechaza de forma abierta el apoyo de la AIPAC y lo convierte en un argumento de campaña.

La congresista Alexandria Ocasio-Cortez, representante de Nueva York, ejemplifica este giro. Aunque previamente se había mostrado cautelosa respecto al financiamiento militar a Israel, recientemente ha declarado que no respaldará el envío de fondos ni de ayuda militar a un gobierno que, en sus palabras, “ignora de manera constante el derecho internacional y la legislación de los Estados Unidos”.

Este posicionamiento marca una clara diferencia con otros posibles aspirantes presidenciales para las elecciones de 2028, en caso de que decida postularse. El rechazo abierto a la financiación militar a Israel era, hasta hace poco, una línea que pocos en la política estadounidense se atrevían a cruzar.

Nuevas estrategias de campaña en las legislativas

Este fenómeno se replica en las elecciones legislativas de este año. En Chicago, el demócrata Daniel Biss, descendiente de sobrevivientes del Holocausto, ha centrado su campaña en denunciar la influencia de la AIPAC y alertar del financiamiento que recibe su oponente por parte de este y otros comités similares.

La táctica de rechazar públicamente el apoyo de la AIPAC no es exclusiva de Biss. Cada vez más demócratas en todo el país anuncian que no aceptarán más donaciones de este influyente grupo. El gobernador de California, Gavin Newsom, afirmó en una entrevista que nunca ha aceptado ni aceptará fondos de la AIPAC. Por su parte, los senadores Ruben Gallego y Cory Booker también han prometido no recibir más contribuciones, pese a haberlas aceptado en el pasado.

Una opinión pública en transformación

Este distanciamiento responde a una evolución en la opinión pública estadounidense. El aumento de víctimas palestinas a raíz de los ataques israelíes ha generado una creciente simpatía hacia la causa palestina, en detrimento del tradicional respaldo a Israel.

  • Una encuesta de Gallup publicada antes del inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán en febrero de 2026 reveló que, por primera vez desde principios de los años 2000, más estadounidenses sienten simpatía por los palestinos (41%) que por los israelíes (36%).
  • Según un sondeo de NBC realizado en los primeros días de la reciente campaña militar en Oriente Medio, el 39% de los estadounidenses valora negativamente a Israel, una cifra que era del 24% en 2023, tras los ataques de Hamás del 7 de octubre.

El cambio es especialmente pronunciado entre votantes demócratas e independientes, de los cuales el 57% y el 48% respectivamente tienen una visión negativa de Israel.

La postura republicana se mantiene firme

A pesar de las tensiones internas en la base del Partido Republicano y de ciertas críticas al presidente, la visión de los republicanos hacia Israel se mantiene en gran medida sin cambios. Solo un 18% de los votantes republicanos ve a Israel de forma negativa, un incremento de seis puntos respecto a 2023, pero aún muy por debajo del aumento observado entre demócratas e independientes.

Conclusión

El distanciamiento de los demócratas respecto a los lobbies proisraelíes y la creciente empatía hacia la causa palestina en la opinión pública marcan un punto de inflexión en la política estadounidense. Esta tendencia, impulsada por el impacto de la guerra en Gaza y el cambio generacional, podría redefinir las alianzas tradicionales y el discurso político en Washington en los próximos años.

Nota:

Los contenidos publicados en este sitio han sido generados y/o reelaborados mediante el uso de herramientas de inteligencia artificial.

elpuebloinforma.com declina toda responsabilidad, directa o indirecta, por eventuales errores, inexactitudes, omisiones u otras irregularidades presentes en los textos.

El usuario reconoce que dichos contenidos tienen exclusivamente fines informativos y no pueden sustituir en ningún caso fuentes oficiales ni asesoramientos profesionales.

Compartir este artículo
No hay comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Salir de la versión móvil