NacionalOpiniónTendencias

OPINIÓN: ¿ESTADO DE EXCEPCIÓN, FIN A LA ESPECULACIÓN?

Las exigencias de la población, sumada a las decisiones de algunas alcaldías, presionaron al gobierno para la toma de decisiones.

Hoy 18 de marzo de 2020 el gobierno chileno ha decretado Estado de Emergencia por Catástrofe, situación que se provoca en forma tardía ante el avance de la pandemia, pero que de una u otra forma se vio presionada por la ciudadanía, mediante la presión de los Concejos Municipales y Alcaldes (algunos de ellos del mismo sector de gobierno), quienes se adelantaron a la decisión gubernamental; estos actuaron a su vez por la presión popular.

Como se acostumbra, los eternos proyectos del poder legislativo (aumento del pilar solidario, ingreso mínimo, seguro de cesantía, el plebiscito mismo etc,), siempre son por presión y esta vez no fue diferente y siempre un paso atrás. La situación actual pudo precaverse con anterioridad mediante el cierre de fronteras; pero también hay responsabilidad en quienes han habitado el palacio de gobierno anteriormente, al no modernizar el tema de salud entre otras cosas. Mención aparte merecen todos los casos de coimas, desfalcos, perdonazos tributarios y robos que se han gestado y producido desde y en las esferas de poder y con cuyos montos es sabido que podrían haberse solucionado muchas cosas en este país. Aparte también es la modernización de las fuerzas de orden y represión, a la que se ha abastecido de modernos implementos para reprimir la revuelta popular, en vez de dar pasos concretos en la solución de las demandas.

Pero el tema no se resuelve con las medidas tomadas. La cantidad de personas que trabajan sin contratos y dependen de remuneraciones inestables quedan a la deriva, muchos de ellos no recibirán sueldos si no trabajan; esto mientras los enseres básicos para la subsistencia y para controlar el avance de la epidemia misma, se encarecen producto de la especulación que se produce tanto en las mismas cadenas comerciales, como por aquellos que de una u otra manera pretenden lucrar revendiendo los productos que compraron por cantidades (amparados en la economía de mercado, que permite el lucro sin mirar los costos).

Urge entonces tomar medidas económicas concretas para poner fin de verdad a la especulación: congelamiento, como mínimo, de todas las deudas financieras, exención del pago de servicios básicos y en este tema salta a la palestra, nuevamente, el tema de la privatización del agua, siendo este uno de los insumos esenciales para la higiene y el frenado del avance del virus. Otras medidas deberían ser eliminar el cobro por giros en cajeros automáticos y reposición inmediata de los billetes de baja denominación, para evitar el endeudamiento de la ciudadanía; así mismo bajar los intereses de los créditos destinados a las pequeñas y medianas empresas y los de consumo que sean de bajo monto. Esta es una crisis sanitaria, pero dado su carácter será también una crisis económica y esta no debe pagarla el pueblo; muchos han lucrado durante años con el bienestar que les ha ofrecido una economía de mercado impulsada por un Estado que se alejó del carácter que se le imprimió hasta el 11 de septiembre de 1973.

Otra medida económica urgente es ver la forma de frenar las pérdidas que están teniendo los fondos de pensiones que están depositados en las tristemente célebres AFP, ya que nuevamente las pérdidas que se producen por la caída bursátil a nivel mundial repercuten en quienes somos la fuerza productiva de este país; ya hay casos que manifiestan una pérdida superior al 2%. Este freno podría ser mediante un congelamiento de los fondos y aprovechar la oportunidad para replantear un sistema de reparto.

En el aspecto sanitario, todos los establecimientos de salud deben quedar abiertos a la totalidad de la población, aún sabiendo que de acuerdo al avance de la pandemia no hay capacidad hospitalaria posible y esta apertura debe ser de libre acceso y sin costo para los contagiados.

Podrán decir que son medidas que no tienen sustento constitucional, pero en este sistema presidencialista y con la urgencia que la situación requiere, nadie se atrevería a llevar el caso al Tribunal Constitucional y ya se tomaron las medidas iniciales con el decretar el estado de excepción.

Sólo resta una pregunta, sobre todo después de la recomendación de la Organización Mundial de la Salud ¿la cuarentena nacional cuándo?

Show More

Artículos Relacionados

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

Back to top button